Violencia y amenazas: el oscuro pasado carcelero del héroe de Concepción

Sábado, 20 de Enero de 2018 09:26

El jardinero que se tiró del puente carretero para salvar a una nena en el río Gastona contó su historia. Varias causas judiciales lo persiguen.



“¿Señor Monzón? Creo que lo están esperando en la Dirección del hospital”, le dice un empleado, con la máxima gentileza. No se dirige a un alto funcionario ni un ídolo popular, sino a quien detenta la condición de haber salvado una vida. ¿Hay un calificativo? ¿Héroe? ¿Simplemente humano? Según Walter Monzón, él es únicamente un padre. “Yo también tengo hijos. En lo único que pude pensar en ese momento fue en esa criaturita y en las mías”, contesta. Y no trata de ocultar que se siente orgulloso, de lo que hizo y de todo lo que vino después.

Walter tiene 32 años, 13 hermanos y una hermana. C
amuflados entre bolsas de azúcar en los vagones de un tren carguero, él, sus padres y sus hermanos llegaron a Tucumán a fines de los 90, escapando del hambre del Chaco. “No sabíamos lo que era un par de zapatillas, ni ropa de abrigo en invierno. Dormíamos todos amontonados para darnos calor... Y el más débil, perdía, se moría de frío”, cuenta.

Durante estos 20 años instalado en Tucumán, Walter armó su propia familia. Tiene tres hijos, viven en Concepción y se gana la vida como jardinero. También ha tenido y tiene problemas con la ley: surfeó los Tribunales en varias ocasiones con causas por hurto, lesiones agravadas, amenazas y violencia doméstica.

El jueves pasado, mientras caminaba rumbo al trabajo por la pasarela del viejo puente carretero en la entrada a Concepción, vio que una nena se estaba ahogando en el río Gastona y se largó a rescatarla. En esa caída libre de 15 metros de altura (como largarse de un quinto piso), Walter, el changarín del frondoso prontuario, se convirtió en el más impensado de los héroes.

“Me tiré, no lo pensé”

“No... No sabía ni la profundidad, ni si había piedras... Yo me tiré. No lo pensé. Creo que es algo que podría haber hecho cualquiera. Dios habla de proteger a nuestros menores...” No, no lo pensó. Tampoco se acordó de que en ese mismo puente sobre el Gastona encontraron el cuerpo colgado de uno de sus hermanos, un supuesto suicidio con indicios de que había ocurrido algo mucho peor. Y no recordó que abajo del puente, al borde del río, había protagonizado la pelea que derivó en la muerte de Héctor Rolando Zelarayán, en 2005.

En el preciso momento en el que Walter, sin capa y sin ningún superpoder, se largaba al Gastona para salvar a Tanya, de 7 años, pasaba por el puente en su camioneta Natalio Danzo. Él pensó que era alguien que se había suicidado. Vio la desmalezadora de Walter apoyada sobre el puente y a dos niños muertos de miedo mirando hacia abajo, hasta que se dio cuenta de que se trataba de un rescate. Lo esperó a que saliera del río para ayudar. Danzo fue el primero en llamarlo “héroe”.

“Yo lo estaba llevando a su trabajo, estábamos a varios kilómetros, y mientras manejaba, me cayó la ficha. ‘Vos sos un héroe’, le dije. Es que, en verdad, lo que hizo no lo hace cualquiera. A mí me sacudió verlo. No es que me lo contaron. Vi todo. Y no es exagerado lo que digo, porque si se demoraba tres minutos, si bajaba caminando al río, la nena se moría”, sostiene este cordobés afincado en Monteros desde 2011.



Video: qué le dijo Macri al tucumano que saltó de un puente para rescatar a una niña en el Gastona

Conmovido por lo que había visto, Danzo publicó en Facebook la historia de Monzón, el salto heroico y la nena. A las dos horas era un fenómeno viral y a Danzo no le alcanzaban las manos para responder mensajes de gente que lo felicitaba, que le ofrecía cosas y que preguntaba qué necesitaba.

“Walter necesitaba tres cosas: un celular para estar comunicado, la operación de una de sus rodillas que tiene destruida y un trabajo más formal. El celular ya lo consiguió, un vecino de Monteros le compró uno nuevo. Lo de la operación está en proceso y lo del trabajo, lo veremos”, contó. Ayer, Danzo acompañó a Walter hasta el hospital Padilla para que le hicieran los estudios de la rodilla. A partir de la historia que recorrió todo el país, varios médicos se solidarizaron y le allanaron el camino para que consiga concretar una cirugía que tiene postergada desde hace varios años.

Pero junto con la solidaridad, también aparecieron los fantasmas del pasado de Walter. Entre los mensajes de aliento, también se cuelan algunos de desprecio, principalmente de los allegados de Lucas Abregú, un policía federal que murió baleado el 2 de enero de 2017 cuando intentaba evitar que asaltaran a su novia. En ese caso también estuvo comprometido Walter, al menos en un principio, aunque luego quedó libre cuando se comprobó que del hecho había participado, en realidad, uno de sus hermanos, a quien también apodan “El Chaqueño” Monzón.

“Por la causa de la pelea estuve preso dos años en Concepción y seis meses en Villa Urquiza. En medio de la pelea, Zelarayán terminó con una puñalada en la panza y murió varios días después, porque cuando lo operaron le dejaron una gasa adentro. Por esa causa no le debo nada a nadie”, asevera. “Y con lo de Abregú, se comprobó que yo ni siquiera estuve ahí. Yo no pongo las manos en el fuego por nadie, sólo por mis hijos, lo que haga mi hermano es cosa de él. Pero yo estoy a total disposición de la familia Abregú y de la Justicia por ese caso”.

Puertas que se abren

A Walter lo paran en la calle para saludarlo. Es una suerte de Gauchito Gil en vida. La gente quiere tocarlo, charlar con él, felicitarlo y agradecerle la buena obra. “Usted... usted es el hombre que se tiró del puente para rescatar a esa nena... Lo felicito”, le dijo una mujer y luego le pidió una selfie a la salida del Padilla. En el hospital también lo atendieron con privilegios de héroe: primero le habían dicho que una de las máquinas estaba rota y que para un estudio debía sacar turno de acá a varios meses. Pero cuando en la recepción recibieron un llamado de alguna autoridad, las puertas se abrieron como por arte de magia. “Hubiera dicho que es el que se tiró del puente”, le dijo una de las recepcionistas.

Aunque ese acto reflejo que salvó una vida hace una semana no borre sus disputas legales, Walter se ha convertido en una estampita inspiradora.




Fuente: https://www.lagaceta.com.ar/nota/758684/actualidad/de-carcel-al-heroismo-singular-historia-walter-monzon.html