Los signos más inmaduros

Lunes, 11 de Junio de 2018 08:50





Cáncer, incapaz de tomar decisiones

Los Cáncer dan una imagen de personas íntegras y muy coherentes, pero según los vas conociendo te das cuenta de que todo es apariencia. De todos los signos de zodiaco, ellos son los más inmaduros de todos, lo único que tienen mucha labia y, gracias a esta característica, consiguen engañar a los demás. Cuando tienen un problema, se bloquean y no son capaces de enfrentarse a él y buscar una inmaduros del zodiacosolución. Al final, se escapan, huyen y dejan que sean otros los que les saquen las castañas del fuego. Tienen una gran relación con Piscis, porque al igual que ellos, son bastante inmaduros.

Caprichoso e inmaduro, así es Libra

Es un signo de aire y, por tanto, un signo con una necesidad imperiosa de libertad. Libra tiene alergia al compromiso, provenga este de cualquier área de su vida: familia, amigos, trabajo, amor, dinero... Para ellos la vida es pura improvisación y se dejan llevar por los acontecimientos. Otra característica que hace que se les considere uno de los signos más inmaduros del zodiaco es que son muy caprichosos.

Piscis, inmaduro e irresponsable

No a todos los Piscis se les puedes considerar igual de inmaduros. Aquí hay que hacer una cierta diferenciación. ¿En qué mes naciste: finales de febrero o ya en marzo? Los que están más cerca de ser Acuario son personas con grandes valores y extremadamente responsables. En cambio, aquellos que llegaron en el tercer mes del año, todo lo contrario. No entienden de normas ni de reglas, suelen ser bastante mentirosos, viven la vida sin tener en cuenta si sus acciones pueden tener consecuencia para otros y, del futuro, mejor ni hablarles.

Virgo, inmaduro en el amor

Su inmadurez se manifiesta, sobre todo, en el terreno amoroso. Los Virgo son considerados por los astros como uno de los signos más infieles del zodiaco, y es que no encuentran el momento de sentar cabeza y de comenzar una relación seria. Son muy pasionales y se guían por el primer instinto. Sus actos dañan a los que les rodean, pero ellos no sienten ni pizca de culpa y continúan dando rienda suelta a sus deseos más primitivos.