Contexto.com.ar - Los 10 problemas de ortografía más comunes entre los jóvenes

Director: Lic. Tomás Luciani
revista@contextotucuman.com


ACTUALIDAD

Los 10 problemas de ortografía más comunes entre los jóvenes

Jueves 26 de Setiembre de 2013 16:32:47 |

Parte del empeoramiento de la ortografía entre los jóvenes de hoy, flamantes nativos digitales, tiene que ver con el desuso de la goma de borrar. La poca confrontación entre la hoja, el lápiz o lapicera y las palabras, ese acto tan mínimo y hasta sencillo es vital para "salvar" la ortografía.

La ortografía es uno de los indicadores más confiables del nivel educacional que posee una persona. Porque como dice el actual Presidente de la Academia Nacional de Educación, Pedro Luis Barcia, y reciente ex Presidente de la Academia Argentina de Letras por más de 10 años: "La ortografía tiene un  tremendo  poder descalificador social. Para pedir un empleo el muchacho escribe: ’Senior jerente’,  y pierde la plaza. Más vale que docentes y alumnos se tomen en serio el manejo de la lengua. La inclusión social comienza por el lenguaje, y si usted es un disminuido verbal para expresarse oralmente es un ciudadano de segunda", dispara Barcia.

El ranking de los 10  problemas ortográficos más comunes entre los jóvenes argentinos

1- El uso de la C y la Z

2- El uso de la B y la V

3- El uso de la Q y la K (muchas veces se reemplaza el "que" por el "ke" o "k", para abreviar su escritura)

4- El uso de la G y la J

5- El uso de la Y y la LL (por ejemplo, la escritura de yendo ("llendo")

6- Las reglas de acentuación en general

7- El uso de la H

8- El uso de los signos de puntuación

9- El uso de la diéresis

10- Las palabras mal escritas más frecuentemente son: tal vez, quizás, viniste, consejo, rasgo 

La "vida touch"

Lejos de demonizar a la tecnología y al uso social que hacen los jóvenes de los dispositivos tecnológicos, en todo caso la discusión que se impone es sobre los nuevos formatos de comunicación y la tecnología. 

En la vida "touch" de los jóvenes actuales gran parte de escritura ocurre "pulsando" teclas pero no escribiendo.

"Las generaciones jóvenes frecuentan diariamente las distintas formas de lenguaje digital: nuevas formas de leer y escribir, uso de redes sociales como Facebook y Twitter, uso del chat, escritura de mensajes de texto en celulares. Sin dudas, estas formas de comunicación influyen sobre la escritura, y en consecuencia, sobre la ortografía. El uso de abreviaturas, de "emoticones" que reemplazan palabras o expresiones en estas redes son algunos ejemplos de lenguajes que atraviesan hoy la comunicación de los jóvenes", explica Gabriela Azar, directora del Departamento de Educación de la Universidad Católica Argentina (UCA) y directora de Currículum y Enseñanza del Ministerio de Educación porteño.

La pantalla en el medio

El predominio de la era digital y de la pantalla para el abordaje de un texto y de la escritura plantea una lógica distinta sobre la fijación e interacción con las palabras.  Los jóvenes hoy llamados nativos digitales - nacieron con la computadora bajo el brazo-  no interactúan con las palabras, no la "abordan". El acercamiento a la ortografía parece hoy estar "mediatizado"  por el teclado , la pantalla y de esta manera no se establece  la misma relación que plantea la escritura con lápiz y papel.  

Pedro Luis Barcia, doctor en Letras y lingüista, es más categórico respecto del impacto de la tecnología en la ortografía de los nativos digitales.  

"Si escriben en PC tienen el auxilio parcial del programa corrector que le marcará en rojo los errores, con dos limitaciones a) no está actualizado con la Ortografía (2012) de las Academias: usted escribe "contralmirante", con una sola "a" como se permite ahora, y aparecerá en rojo; b)  no corrige los parónimos: "Se fue de casa" y "Se fue de caza", según el contexto. (bello/ vello, tubo/tuvo, etc.). Y si el joven escribe mensajes celulares (es un sinsentido llamarlos "mensajes de texto") o tuits, no hay red que lo resguarde. Solo hay dos formas de memoria que lo ayudarán: la visual, por la lectura frecuente; y la mecánica manual, al escribir la palabra. Los ejercicios de escribir veinte veces bien una palabra mal escrita recurren a esa memoria", completa.

Hoy el debate alrededor de la ortografía tomó escala mundial y reconocidos pedagogos como Daniel Cassany  piensan que corregir los errores ortográficos no es un eje central para aprender a escribir.

Una  mirada con la que Barcia no concuerda:  "Los ignorantes condenan el sistema de la repetición como "opresivo", cuando en realidad lo está liberando de los errores. Los correctivos, pues,  son lectura y escritura, y, todos los días, con el mate, un repasito a un par de páginas del manual  barato de la Ortografìa básica", sugiere el experto.  

Lectura divino tesoro

No hay nada que colabore más a mejorar la ortografía que la lectura. Jorge Luis Borges decía que la lectura debía ser transmitida como un placer y no como una coacción. Se trata de una lógica que bien puede aplicarse a la escritura.

Planteado el panorama general acerca de la ortografía y los jóvenes argentinos, la pregunta que repiquetea de fondo es si  las generaciones de los llamados nativos digitales tendrán más dificultad con la ortografía. Las respuestas de los expertos:

"No son los dispositivos los que imponen a priori un modo de escritura que se aleja de las reglas ortográficas, sino que son las apropiaciones culturales y sociales específicas de cada contexto, en conjunto con las disposiciones de las personas, las que definen modos de escritura más o menos cercanos a las reglas ortográficas vigentes", puntualiza la experta Gabriela Azar.
"En los diseños curriculares vigentes para el nivel primario de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires se promueve la enseñanza y el uso de las reglas ortográficas. Es necesario poder integrar las nuevas tecnologías a los escenarios de la práctica docente en función de poder utilizarlos también como herramientas al servicio de la lecto-escritura", completa.

¿Qué pueden hacer los jóvenes para reducir las faltas ortográficas?

Para Azar, es prioritario romper con el prejuicio que relaciona mundo digital con faltas ortográficas. Esto significa que no necesariamente la cultura digital impone un conjunto de reglas y convenciones que regirán el sistema de escritura normalmente establecido para una lengua estándar.
Lectura, escritura y práctica cotidiana son tres procesos clave para que los jóvenes puedan incorporar y ejercitar el correcto uso de las reglas.  En este sentido, la escuela y los docentes cobran un rol esencial en la promoción de ambientes significativos y estimulantes para dichos aprendizajes.

Los nuevos problemas

Hoy, entre los "tics" más recurrentes en la escritura de los jóvenes figuran: el acortamiento de las palabras con siglas y acrónimos, el "spanglish" y el lenguaje neutro, estos dos últimos legitimados desde la televisión.

Dice Barcia: "Todo mensaje en espacio reducido (celular, tuit)  jibarizado, por abreviaturas, combinaciones de números y letras... si la tribu electrónica a la que está dirigido lo entiende, está bien. No existen abreviaturas universales en el terreno digital que no sean las clásicas; las otras, son propias de cada grupo. Ni las compañías de comunicación han logrado imponerlos. El riesgo es cuando el pibe desplaza los usos arbitrarios, pero funcionales, del celular y el tuit , a los que se ha habituado,  a un escrito formal".

"El spanglish está desapareciendo de EE.UU.porque es descalificador del usuario. En nuestro país,  no se lo usa: se hacen mezclan ’mistongas’ de las dos lenguas con equitativa ignorancia de ambas. El lenguaje neutro no es usado en televisión y menos en la vida cotidiana (se equivoca seriamente el decreto que acaba de reglamentar la ley sobre el tema). Usar lengua neutra supone un dominio calibrado del sistema lingüístico. Requiere especialistas".

Agrega Azar: "Los códigos utilizados por las nuevas generaciones muchas veces reflejan nuevas formas de escritura que se alejan de las reglas ortográficas vigentes.

Si desde la escuela los docentes trabajamos para que nuestros alumnos logren la comprensión y el uso de las reglas ortográficas, fomentamos la lectura y la escritura de distintos tipos textuales, seguramente los chicos sabrán discernir entre los usos correctos de la lengua, y las formas que imponen o que se instalan en los medios, tales como siglas, acrónimos, el uso del "spanglish" y el lenguaje neutro".

Los últimos exámenes internacionales PISA  no fueron favorables para la Argentina. Según estos  los jóvenes argentinos no comprenden lo que leen y tienen faltas de ortografía.

Al respecto concluye el Dr. Pedro Barcia: "Sin ’pisar’ encuestas foráneas, es suficiente con las propias que, tardíamente, va publicando el Ministerio de Educación. Las cifras descalificantes coinciden. Más de la mitad de los egresados del secundario no tienen lengua comprensiva, luego no pueden llenar casi un formulario de empleo. Los docentes que no corrigen la lengua, oral y escrita, y en esta la ortografía  (es labor de todos, y no solo de los de lengua), lanzan al pibe como un expósito a la carnicería social y laboral. Y cita a Northrop Frye: "Hay una sola manera de degradar permanentemente a la humanidad, y esta es destruir el lenguaje".



Fuente: http://www.infobae.com/2013/09/25/1511397-los-diez-problemas-ortografia-mas-comunes-los-jovenes


| Tamaño texto:
+ / -
| Compartir:


-->

links