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Hospital en ruinas: radiografía del Eva Perón de San Martín

Viernes 29 de Noviembre de 2013 17:02:15 |

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Por Lucas Bertellotti

En la sala de maternidad no hay más camas. Una embarazada de unos ochos meses grita y pide desesperada que la atiendan. La acompaña su marido. Tras una breve revisación, se determina que no hay dilatación y que el parto todavía está lejos de llegar. "Por favor, vaya al hospital Thompson. Quizás ahí les puedan ofrecer una cama", les dicen. Desencajado, el hombre que está con la mujer le pega una trompada al médico que estaba a cargo de maternidad. El doctor Rodeiro, de 64 años, cae sobre una columna. Por el golpe, sufre una fisura de costilla y una fractura de un dedo.

La situación ocurrió el jueves de la semana pasada en el hospital Eva Perón, en San Martín. Por ser de alta complejidad, se trata de uno de los centros de referencia de buena parte del centro-norte de la provincia de Buenos Aires. Pero a medida que la demanda de pacientes crece, la tolerancia de los médicos y los otros profesionales que trabajan en el lugar parece haber tocado fondo. Tras realizar algunos días de paro durante julio, ahora tuvieron que cerrar la guardia pediátrica, al igual que la ginecológica que está cerrada desde hace un tiempo,

Las paredes de la guardia están rotas. Las camillas, tajeadas y con agujeros. No hay agua caliente. Sobre una de las escaleras del hall principal se sienten los olores de una cloaca que se rompió hace unos días. De cuatro ascensores hay dos que no funcionan. En el cuarto piso, donde debería funcionar maternidad, hay camas destruidas y apiladas, herramientas sucias y papeles en el piso. Durante la noche, ahí duerme gente que vive en la calle. En uno de los costados del edificio se puede observar una enorme estructura de cemento. Es una obra que empezó hace un año y medio y hoy está completamente abandonada. En la planta baja, entre la tierra, el polvo de ladrillo y la arena, ya crecieron plantas que lucen como símbolos del olvido. Se suponía que debía ser la nueva guardia.

Son imágenes, pequeñas secuencias que sólo reflejan los problemas estructurales de un hospital que sufre. Las dificultades son tantas que cuesta que un médico pueda resumir en uno o dos minutos las necesidades. "No tenemos un trabajo digno. Faltan médicos de guardia, hay doctores que hace seis meses no cobran y los recursos humanos son muy pobres. La violencia dentro del hospital es demasiado peligrosa. Ni en el 2001 teníamos tal crisis. En esa época, había un serio problema económico pero se contaba con una estructura que podía aguantarse lo que venía. Hoy, no hay nada de eso", dice a TN.com.ar Carlos Wechsler, jefe de nutrición del hospital.

El viernes 5 de julio de este año, la guardia del hospital cerró. Fue una medida de fuerza en reclamo por los problemas de violencia y la falta de insumos. "El problema básico que tenemos es que después de la última manifestación se prometieron muchas cosas. Algunas, se cumplieron. Pero otras no. Se consiguieron médicos pero se fueron yendo porque no cobraban. El domingo, por falta de personal, no va a haber clínicos", comenta Guillermo Bonanno, jefe de guardia los días jueves y subjefe del servicio general.

El domingo pasado, la guardia de pediatría también estuvo cerrada. Se estima que se atienden unos 150 chicos por día y que, para cumplir con la demanda, se necesitan unos 21 médicos. Actualmente trabajan sólo once. El mismo tipo de necesidad se repite en las diferentes especialidades. "El hospital, en realidad, está parado solo. En nuestro caso, el problema se agudiza porque somos un gran referente de la zona, pero la salud en la provincia está completamente colapsada", agrega Sergio Portillo, traumatólogo.

Dentro del análisis que realizan los médicos se repite siempre la misma idea: las políticas de salud son deficientes y no hacen más que agravar los problemas. Pese a que a un hospital como el Eva Perón deberían llegar sólo pacientes con situaciones de riesgo, el panorama es muy diferente. En la guardia espera una multitud con problemas (dolores de oído y cabeza, esguinces, cortes mínimos) que deberían resolverse en otros centros de salud. Pero, según los médicos y los propios pacientes, esos lugares no existen.

"¿Cómo no va a ser carenciada la situación del hospital? No sólo es carenciada, es decepcionante y deprimente. Nosotros veníamos con toda la ilusión para armar una guardia nueva y la obra se para porque decidieron otras prioridades. No soy yo el que eligió otras prioridades, entiendo que hubo problemas económicos en ese momento", dice Ricardo Algranati, director ejecutivo del hospital desde 1992. Comenta que la obra de la guardia que está frenada fue por un problema con el contratista, que desapareció. La intención es llamar a licitación para activar la situación. Pero la promesa hace varios meses que revolotea pero nunca se concreta. Con respecto a los trabajos de maternidad en el cuarto piso, promete que para febrero o marzo ya estarán terminados.

"Si la guardia está abarrotada de gente es porque vienen de otros municipios, provincias y países. Tienen el derecho de venir, pero no damos abasto", comenta Algranati. Aunque muchos de los profesionales lo dicen con cierto disimulo y sin la pretensión de ser ofensivos, la mayoría menciona las dificultades de que los pacientes sean de otras zonas. "Acá vienen tours de paraguayos a realizarse diálisis. No digo que esté mal. Pero es demasiado", cuenta un médico con más de 30 años en el hospital. "Sí, es probable que falte una política unificadora en cuanto a algunos puntos de la salud", admite Algranati, en una entrevista en la que destaca una y otra vez "lo que creció el hospital en los últimos diez años".

La cuestión de los nombramientos es otro de los puntos confllictivos. A la gran mayoría de los médicos que llegaron como reemplazos se les paga en la cuenta bancaria de otros profesionales que son planta permantente. "Yo no cobro directamente. Se lo dan a otro médico y él me lo da a mí. Provincia manda una suma fija de plata por mes y ahí es arreglénse como puedan. Entonces, si te llevás bien con el personal, cobrás más seguido. Si no, no", dice el psiquiatra Pablo Echini, que no recibe su sueldo hace seis meses.

Según el presupuesto de la provincia de Buenos Aires 2014 que se aprobó ayer, se destinarán 13 mil millones de pesos para el ministerio de Salud, cifra que representa el 7% del total. Del 2006 a este año, la vara de la designación nunca superó el 7,50%. La descentralización, que se hizo fuerte a fines de los 90, puede ser una explicación por la que la salud se deterioró tanto. El incremento de la participación y responsabilidad de los gobiernos municipales en el financiamiento de las políticas de salud pudo haber sido fallido. Pero el dato más concreto parece ser otro: el incremento en el presupuesto destinado a cultura y educación en desmedro de la salud. En el presupuesto del 2014, esa área tiene asignado más del 30% de los recursos.

"¡Así no puedo! ¡Así no puedo!", grita un médico que trabaja en maternidad. Está solo y desbordado. Llegó al hospital alrededor de las 7 y tiene pautada una operación por la tarde. "¿Con quién voy a operar si no tengo a nadie?", le pregunta a sus colegas, que lo miran en silencio. "Yo no puedo. Ya está. Cierro maternidad por hoy", comenta. Y se va.


Fuente: http://tn.com.ar/sociedad/hospital-en-ruinas-radiografia-de-un-sistema-colapsado_424087


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