Contexto.com.ar - Alperovich sabe quién mató a Paulina: ¿fue alguien vinculado con él?

Director: Lic. Tomás Luciani
revista@contextotucuman.com


EXCLUSIVO DE CONTEXTO

Alperovich sabe quién mató a Paulina: ¿fue alguien vinculado con él?

Viernes 13 de Diciembre de 2013 21:17:58 | La hipótesis que involucra a "los hijos del poder". La Justicia está avanzando sobre el encubrimiento. Un caso que podría tener similitud con la muerte de María Soedad Morales.

Paulina Lebbos. | Ampliar imagen

En la ...

A casi ocho años del crimen de Paulina Lebbos, a fines de febrero de 2006, todavía no se conoce la identidad del culpable (o los culpables).

El gobernador José Alperovich, que declaró públicamente conocer el nombre del asesino, jamás lo dijo. ¿Por qué? ¿Dar a conocer ese nombre lo afectaría gravemente en el plano político, económico o familiar?

La trama de funcionarios de Alperovich involucrados en el encubrimiento del asesinato indican que habría un interés del poder por proteger a los criminales.

El dueño de Tucumán siempre estuvo demasiado preocupado por el crimen, al punto que -en una muestra de cómo funciona "la democracia alperovichista"- recibió de noche y a escondidas en su propia casa a Alejandro Noguera, el fiscal que investigaba el asesinato. La foto del encuentro se puede ver a la izquierda.

Alperovich nunca fue llamado a declarar en la causa.

El asesinato es un misterio para la justicia, mientras en las calles circulan narraciones sobre lo que habría ocurrido. Algunas se asemejan notablemente a los hechos que terminaron con la vida de María Soledad Morales en Catamarca.

Una de las versiones indica que Paulina habría salido desde un boliche del Abasto junto con un grupo de jóvenes (incluyendo a un par de "hijos del poder").

Señala el rumor que luego de aprovisionarse en una estación de servicio, habrían partido rumbo a una finca en Raco. Alli la joven habría fallecido.

Los hijos del poder se habrían ocupado de llamar a sus padres para poner en marcha un gran operativo. El cuerpo sin vida habría sido mantenido en frío durante algunos días (quizá en algún frigorífico de la zona norte de la provincia), para luego dejarlo a un costado de la ruta, en Tapia.

Según Alberto Lebbos, hay múltiples evidencias de un grave encubrimiento por parte del gobernador Alperovich y los funcionarios que actuaron en la investigación.

“El cuerpo fue encontrado a las dos de la tarde, pero al fiscal fue avisado del hallazgo cuatro horas después. En ese tiempo no sólo prepararon la declaración falsa de los Goitia, también limpiaron y desmalezaron el lugar. Las pruebas que rodeaban al cuerpo se perdieron para siempre."

"La policía sacó fotos del hallazgo que nunca aparecieron y movieron el cuerpo. Adulteraron las actas de procedimiento y hoy, a seis años, no se consiguió el cruce de llamados telefónicos, que debería haber demorado no más de 20 días. Nunca hubo una sanción, sólo un pobre perejil fue sumariado por incumplimiento de sus deberes.”

Los funcionarios implicados en el encubrimiento fueron premiados por Alperovich con ascensos o cargos de "asesores".

¿A quién está protegiendo el gobernador?


Veamos el capítulo del libro "Alperovich, el Zar tucumano", referido al asesinato de Paulina y la actuación del gobernador Alperovich:

Alejandro Noguera, fiscal de la V Nominación, estaba al frente de uno de los asesinatos más emblemáticos de la provincia: el de Paulina Alejandra Lebbos.

Paulina murió una trágica noche de verano de 2006 y la Justicia aún no pudo determinar quién fue el responsable. Paulina, además, era hija de Alberto Lebbos, entonces subsecretario de la Juventud de la provincia, quien renunció a su función por la poca predisposición del Gobierno en esclarecer el hecho.

Bernardo Lobo Buggeau, entonces secretario de Derechos Humanos, se solidarizó con él y también abandonó el gabinete de Alperovich. También le costó el cargo a Pablo Baillo, un ex bussista que por entonces se desempeñaba como ministro de Seguridad. Baillo es todavía asesor del gobernador; no está expuesto en la escena central, aunque mantiene su sueldo del Estado.

El crimen de Lebbos tuvo mucha repercusión a nivel nacional y por entonces amenazaba con convertirse en el caso “María Soledad Morales” en su versión tucumana.

Cuando en Tucumán corrían como reguero de pólvora versiones que indicaban que en el asesinato habrían participado los “hijos del poder”, Noguera golpeó asustado las puertas del domicilio del gobernador.

Alperovich y el fiscal orquestaron un operativo de prensa y convocaron a los medios. Al día siguiente, Noguera fue apartado de la investigación. La causa fue derivada al fiscal Carlos Albaca, conocido por ser un experto en archivar expedientes. Actualmente, el crimen de Lebbos se reduce a una pila de papeles amontonados en el desorden de algún despacho de los Tribunales. No hay detenidos por el crimen.   

Fuente: "José Alperovich, El Zar Tucumano", por José Sbrocco y Nicolás Balinotti, Editorial Dunken.


| Compartir:
Twitter
| Tamaño texto:
| Enviar:





links