Le enterraron un puñal en el pecho al intentar frenar una pelea de mujeres

Lunes, 20 de Marzo de 2017 04:37

PERICIAS. Criminalística y Homicidios investigan la escena, ubicada a unos 30 metros de un local bailable. La Gaceta / Foto de Mauro Schrotlin.



Cuando la música de uno de los boliche más convocantes de la Quebrada de Lules dejó de sonar, a 30 metros de la entrada, comenzaron a escucharse los gritos. Luego la hoja de un cuchillo cayó varias veces sobre dos hermanos y el mayor de ellos -Augusto Vega, de 20 años- terminó muerto sobre el pavimento con una inmensa herida en el pecho, mientras que el más chico -de 18- también resultó herido. Según advirtió la familia de las víctimas, el asesino huyó a toda velocidad en un auto y a los tiros. Lo encontraron poco después en el centro de la localidad.

La situación al principio era confusa incluso hasta para los familiares de los hermanos. Su padre, Daniel Vega, sabía que habían defendido a una chica que estaba siendo agredida. En las primeras horas se creía que los hermanos salieron a defender a la novia del asesino, que estaba siendo atacada por él; sin embargo, luego se aclararon las versiones.

Al parecer, los hermanos abandonaban el boliche con un amigo cuando vieron que una mujer -la novia del asesino, de 19 años- le gritaba a otra chica y la tomaba de los pelos. Los muchachos llegaron hasta ellas e intentaron separarlas. En ese momento llegó el homicida furioso y con un enorme cuchillo de 30 centímetros en las manos.

Al principio, el atacante le habría pegado con el mango en la boca al muchacho que luego terminó muerto. Ante esto, el hermano menor de la víctima le pegó una trompada al dueño del cuchillo y pronto comenzó una pelea. Cuando los separaron, el homicida recuperó su cuchillo y lo enterró en el pecho de Augusto.

Según se supo, el asesino se subió a un Renault Clío negro pero efectivos de la comisaría local lo interceptaron a dos cuadras de la plaza principal.
Sin embargo, el conductor no estaba dispuesto a entregarse y mostró un arma de fuego ante los policías, que lograron reducirlo. Según se supo, se trata de un hombre de 30 años.

Toda esta escena habría quedado filmada por las cámaras de la vía pública. Tanto él como su novia quedaron aprehendidos. Por la tarde el asesino declaró y luego quedó detenido. La querella, que estará a cargo de José María Molina, no tiene dudas de su autoría.

“Se escapó a los tiros del boliche”, relató el padre de los hermanos Vega, mientras observaba el trabajo de Criminalística, Homicidios y personal de la fiscalía de turno, que estudiaban la escena. Todo lo que el padre de la víctima sabía, lo había escuchado de boca de su otro hijo. Mientras hablaba, a su lado se agolpaban familiares y amigos que llegaron a apoyarlo. “Me sacaron un pedazo de mi carne con esto”, lamentó el hombre.

Acusaciones narco

Dentro del grupo que rodeaba a Vega, pronto comenzaron las acusaciones en contra del asesino.
“Todo el mundo lo conoce, vende droga en Lules desde hace unos 10 años. Se paraba afuera de los colegios para ofrecerle a las criaturas, lo echaron de todos lados. Ni la familia lo quiere. Él no tenía ninguna relación con Augusto, pero todos lo conocían por lo que hace. Nosotros somos criados de otra manera”, explicó un pariente de la víctima.

Según deslizaron fuentes del caso, el acusado tendría antecedentes por lesiones y venta de drogas. Además, tendría prohibida la entrada a otros boliches por su “carácter conflictivo”.

Ante esto, Vega explicó : “mi hijo era muy sano, querido por sus amigos. Trabajaba conmigo en la tornería de lunes a viernes. Además, esta semana iba a retomar los estudios, estaba en el Instituto Técnico tres días a la semana aprendiendo sobre tornería. Le gustaba mucho”.

La resolución del caso quedó en manos de la división Homicidios, a cargo de los comisarios Hugo Cabezas y Daniel Cuellar, según lo decidió la fiscala Adriana Giannoni.
 

Fuente: http://www.lagaceta.com.ar/nota/722664/actualidad/quiso-defender-chica-golpeada-lo-asesinaron.html