Impresion de prueba

“Cobrando dos pesos, dio la vida por defender a todos los vecinos”

Domingo, 21 de Abril de 2019 08:46





Cuatro desconocidos llegaron en dos motos y ubicaron a Sandro Silveiro Reyes Ríos, quien estaba parado en la vereda de una casa dúplex charlando con el vecino. “Sacale la billetera”, fue la orden que se escuchó en medio de la calle. Uno de los integrantes de la banda se bajó y revisó los bolsillos del rondín. En ese momento, el primer conductor ya apuntaba con un arma de fuego al cuidador. Unos 20 segundos después, el sonido retumbó en las viviendas del barrio Oeste I, en la capital.

El ataque se produjo en Diagonal cinco y calle ocho, el viernes a las 22.30, aproximadamente, cuando el cuidador, de 48 años, se encontraba cobrando los honorarios por el servicio de seguridad en la zona. El vigilante logró moverse ante el tiro de un arma, al parecer, calibre 22, pero no pudo evitar el impacto en la zona del hombro.

Una vecina, que es enfermera, salió de su casa al sentir la descarga y atendió a Reyes Ríos en el piso. Los signos vitales fueron en descenso hasta que requirió reanimación cardiopulmonar (RCP), según los testigos. Alrededor de 15 minutos después, una ambulancia trasladó al vigía hasta el hospital Centro de Salud, donde llegó sin vida.

Con el correr de las horas no se conocieron datos de la investigación de manera oficial, respecto de posibles autores del hecho, aunque entre los vecinos comenzaron a circular (vía Whatsapp) versiones de un posible participante.

En el vecindario expresaron ayer el dolor por la muerte del rondín. “Era una persona buena, educada, instruida”, coincidieron los vecinos al describir a la víctima. “Cobrando dos pesos, dio la vida por todos los vecinos, tanto los que pagaban como los que no”, lamentó, en particular, Natalia Sobral.

Rubén, como se identificó el vecino, expresó que el incremento de los ataques de los motochorros los había obligado a contratar a un contratista los servicios de vigilancia en ese punto de la ciudad. Así llegó Reyes Ríos, que empezaba controlando una zona determinada.

Las familias del barrio iniciaron ayer una colecta para poder ayudar a los parientes del trabajador peruano: estaba casado y tenía dos hijos (un varón y una mujer). “Trabajaba en dos lugares para avanzar con la construcción de su casa (en Manantial Sur). Por la mañana estaba en una empresa privada y luego venía a este sector”, contó Sobral.

“Llamamos a la seccional 12ª para pedir que recorran las calles que se habían quedado desiertas, tras la muerte de Sandro. Nos contestaron que tenían sólo un móvil y que esa unidad estaba en el lugar del hecho (el ataque a la víctima). Hace una semana usaron hasta un helicóptero durante un operativo en algunos barrios, y aquí hay una sola unidad oficial”, se quejó Rubén.

Sobral enfatizó: “cuando me robaron (tiene un emprendimiento educativo), todos sabíamos quiénes habían sido, pero no se hizo nada. Este es un barrio hermoso, no podemos vivir con miedo. No podemos estar así. Ningún político nos muestra alguna solución (...) Además, la gente no se involucra hasta que le pasa algo, o a algún familiar”.

Ramón Gómez, un compañero de trabajo, describió a Reyes Ríos como un “agradecido de nuestro país”. “Cuando le entregaron su casa en Manantial Sur estaba contento. Esto lo llevó a trabajar más para poder terminar de construir su vivienda”, agregó.


Fuente: https://www.lagaceta.com.ar/nota/804191/actualidad/cobrando-dos-pesos-dio-vida-vecinos.html