Cristina sentada en el banquillo de los acusados: muy incómoda, no soltó el celular y solo habló con su abogado

Martes, 21 de Mayo de 2019 17:32





Durante casi tres horas y media Cristina Kirchner y otros doce acusados por corrupción en la obra pública vial en Santa Cruz, escucharon las acusaciones en su contra. Fue sólo la lectura de 100 de las 600 páginas que conforman las pruebas en la causa que investigó 51 contratos a favor de Lázaro Báez por $ 46.000 millones.

Durante todo el proceso Cristina estuvo visiblemente incómoda e inquieta. Casi no dejó de mirar su teléfono celular y por momentos habló en voz baja con su abogado Carlos Beraldi. Era la primera vez en mucho tiempo que se reencontraba con Lázaro Báez -preso hace tres años-, Julio De Vido y José López, entre otros. Pese a todo no se saludaron ni cruzaron miradas.

Cristina eligió un traje azul con una camisa blanca y lució una escarapela a tono con la semana de los festejos del 25 de mayo.

Fue una extensa audiencia. Donde los acusados se limitaron únicamente a escuchar las imputaciones en su contra. Todos están señalados de ser parte de la asociación ilícita -de la cual es jefa Cristina Kirchner-, que se dedicó a direccionar la obra pública vial a favor del Grupo Austral.

Cuando Cristina ingresó al recinto ya estaban sentados en primera fila de los imputados, Julio De Vido y Lázaro Báez, uno al lado del otro y bajo la custodia del Servicio Penitenciario Federal (SPF) ya que ambos se encuentran con prisión preventiva en otros expedientes. Unas pocas palabras intercambiaron el ex funcionario y entonces titular del Ministerio de Planificación y el empresario K, pero el resto de la audiencia sólo siguieron con atención la lectura del requerimiento acusatorio.

A la izquierda de De Vido, estaba sentado Carlos Kirchner, el primo de Néstor Kirchner y el único detenido en esta causa.

Al final de la fila pero de la mano derecha al estrado, estaba sentado José López. El ex funcionario es parte del programa de Testigos Protegidos después de "arrepentirse" en la causa de los cuadernos de las coimas donde reconoció el cobro de sobornos a empresarios de la obra pública durante el gobierno kirchnerista.

Una vez que todos estuvieron ubicados,  por la misma puerta lateral por donde ingresaron los detenidos, entró al recinto Cristina Kirchner. No se saludó con su ex ministro de Planificación Federal ni con su ex socio comercial, Lázaro Báez.  

Prosiguió por el pasillo hasta llegar a la tercera fila de imputados, donde el Tribunal Oral Federal 2 (TOF 2) le asignó su asiento. Sólo saludó entonces, de forma general a quienes estaban cercanos a ella, pero no hubo ningún intercambio con quienes integraron su gabinete y con quien supo manejarle varios de sus negocios hoteleros.

Para trata de suavizar la foto junto a Báez y De Vido, la ex presidenta hizo sentar detrás suyo a la presidenta de Abuelas de Plaza de Mayo Estela de Carlotto.

Durante la lectura de las acusaciones como cuando llegó el turno de las imputaciones individuales, la senadora y candidata a vicepresidenta de Unidad Ciudadana, estuvo atenta a su celular. Sólo intercambió en varias ocasiones, algunas opiniones con su abogado Carlos Beraldi.

Al llegar a las página 100 de las 600 que tiene el requerimiento de la fiscalía, el presidente del TOF 2, el juez Jorge Gorini, anunció que se pasaba a un cuarto intermedio hasta el 27 de mayo a las 9.30.

Entonces, Cristina Kirchner se retiró de la sala por la puerta de vidrio que la separaba de quienes fueron a acompañarla durante esta primera audiencia del juicio. "Gracias, a gracias a todos", dijo mientras saludaba con un beso a quienes aguardaban su salida.

En paralelo, De Vido y Lázaro Báez se levantaron de sus asientos y respectivamente, dialogaron con sus abogados. Sólo el empresario K recibió el saludo de algunos ex dirigentes de Vialidad Provincial antes que el personal de Servicio Penitenciario lo escoltó para dejar la Sala AMIA.

Todos volverán a reencontrarse el 27 de mayo, siempre y cuando alguno de los imputados solicite al Tribunal seguir la lectura de las acusaciones por videoconferencia, algo que el TOF deberá evaluar y decidir si acepta o no.

Fuente: https://www.clarin.com/politica/cristina-kirchner-dentro-juicio-mostro-inquieta-solto-celular-solo-hablo-abogado_0_h_orNUqbI.html