En sus horas finales Guaymás buscó ayuda, dijo ser inocente y amagó con entregarse pero se arrepintió

Domingo, 25 de Octubre de 2020 05:40

PERDIDO. Aún en su desesperada fuga, José Guaymás se las arregló para conseguir droga.



Una joven de 20 años que vive cerca de donde lincharon hasta la muerte a José Antonio Guaymás, aportó datos claves para conocer cómo fueron las últimas horas del sujeto sindicaco como autor del abuso y asesinato de Abigail Riquel.

La mujer, identificada con la sigla L.A.N, aseguró que el domingo por la noche encontró al sujeto sentado en la puerta de su casa, afirmando que quería entregarse a la Policía. Al parecer ya presentía cual podría ser su final si era alcanzado por sus vecinos, que lo buscaban insistentemente.

La testigo explicó que conocía a Guaymás porque tuvo una relación con una vecina suya a la que aludió por el sobrenombre de "Pollito". según contó esa relación se mantuvo hasta que se produjo una de las tantas caídas de "Culón" por robo. Desde entonces no supo nada más de ambos.

Según la joven, que es madre de un nene de 3 años por el cual cobra un plan social que le permite sobrevivir, Guaymás le contó que lo buscaban por el crimen de la niña, aseguró ser inocente y le pidió que lo llevara a la división Homicidios porque allí había acordado con su madre que se entregaría.

La mujer dijo haber accedido, trasladándolo en moto hasta un punrto de la avenida Viamonte (hasta hace poco nombre de la actual Estado de Israel), que describió como un sitio en el quen hay canhcas de fútbol y juegos infantiles.

Una vez allí Guaymás le pidió que se fuera y ella le hizo caso. Pero horas después, ya en la madrugada del lunes, fue nuevamente visitada, esta vez por la madre del acusado, acompañada por efectivos de Homicidios. Al parecer nunca pudieron ubicar a "Culón" en el lugar que habían acordado.

A eso de las 7 de ese mismo día, la despertaron golpes en su puerta. Era otra vez Guatymás. En esta oportunidad se notaba que estaba "empstillado". La mujer asegura que le pidió que se quedara allí mientras hablaba con su madre, pero cuando salió, otra vez había desaparecido.

Algunos de sus vecinos le dijeron después que lo vieron internarse en el monte cercano. Ella sostiene que tras ese último fugaz encuentro, nunca más supo de él hasta que el miércoles, su muerte a manos de una turba enfurecida se convirtió en noticia nacional.

Este relato alimentó en la familia de Abigail la sospecha de que Guaymás contó con ayuda para poder permanecer oculto durante cuatro días.

En primer lugar, cuando describió como vestía, L.A.N, hizo referencia a prendas que nada tienen que ver con las que observó la testigo de identidad reservada que dijo haberlo visto cuando se llevaba a Abigail hacia el lugar en el que consumaría el aberrnte crimen.

Por otro lado, entre el momento en que lo dejó cerca de la división Homicidios de la Policía y la reaparición en la puerta de su casa, pasaron apenas unas horas, por lo que se cree que el entonces prófugo contó con la ayuda de alguien para trasladarse mientras era intensamente buscado.

El abogado de la familia Riquel, José María Molina, dijo que la intención de sus clientes es que se identifique a quienes lo ayudaron para formalizar contra ellos una acusación por encubrimiento, delito que se paga con hasta tres años de prisión.