El infierno que vive un tucumano con cuatro virus diferentes y sin ayuda

Lunes, 11 de Enero de 2021 20:46

Trabajaba normalmente en el Mercofrut hasta que comenzó su calvario. Su historia llegó a muchísimas personas, pero nunca había elegido mostrarse así. Imágenes sensibles.



Claudio Fabián Sosa de 46 años llegó a vivir con cuatro virus en simultáneo: es portador de HIV en la fase sida, tiene citomegalovirus, Epstein-Barr y tuvo Covid-19.  Se contagió de HIV y estuvo ocho años sin saberlo: “Me enteré de casualidad luego de ir a donar sangre para mi sobrino que debía operarse de la vesícula”.

En febrero de 2020, el sobrino de Claudio debía ser operado de la vesícula. Claudio fue a donar sangre al Banco de Sangre de la avenida Mitre. Sintió el pinchazo en el brazo. Se puso una curita blanca y volvió a trabajar, más aliviado luego de ayudar. Pero ese alivio iba a terminarse cuatro días después cuando un sobre de papel se deslizó por debajo de la casa en la calle Díaz Vélez al 2600. Claudio lo abrió. Era del Banco de Sangre y decía: “Tenemos información de interés personal”.

“El doctor me recibió y me sorprendió que me tratara con tanta amabilidad. Lo primero que me dijo fue: ‘¿Vos no sabías nada, verdad?’. Le respondí: ‘¿De qué?’. Y me guió: ‘Vení, vamos a mi consultorio. Pero primero dejame que te pida un café con leche’. Cuando nos sentamos, me dijo: ‘Tenés HIV, estás en fase sida. Calculamos por la carga viral que tenés que te contagiaste hace ocho años’”.

"Me senté en mi cama y me puse a llorar. No podía parar de llorar. Es una sensación horrible enterarse así. Me enteré que tenía sida porque fui a donar sangre. Si no, ya estaría muerto”, relató Claudio en ese momento.. 

Luego de que el relato se viralizó la semana pasada en las redes, Claudio filmó un video con las pocas fuerzas que le quedan para agradecer el apoyo recibido: “No tengo palabras para agradecerles a todos. El Gobierno, a través de Desarrollo Social, me dijo que me iba a ayudar, pero nunca vinieron”.

Sosa, que actualmente está postrado en una cama, le habla a la cámara y se muestra como nunca porque no puede ponerse de pie: “Tengo que estar acostado por el problema que tengo en el estómago y en el colon. Pido que no me discriminen por ser portador de HIV”.

 

Claudio consiguió el medicamento que necesitaba gracias a la difusión de su historia, pero su situación aún es crítica y vive en condiciones precarias. Claudio fue despedido de su trabajo en el Mercofrut cuando ya la enfermedad avanzó y apenas es mantenido por una hermana que es empleada doméstica: “Necesitaba los remedios para el estómago, aunque no tenga para comer”.

También consiguió el turno que necesitaba para realizarse una endoscopía por temor a que la enfermedad le haya tomado el colon. Pese a todo lo que no tiene, Claudio dedicó unas palabras para todas las personas que leyeron la nota y deja sus datos para quienes puedan contactarse y ayudarlo a vivir mejor:

“Muchas gracias a todas las personas que me ayudaron. No hay palabras para agradecer. Y le doy gracias al doctor que me va a atender. Me cansé de ir a la Casa de Gobierno y siempre estaba cerrada. Un millón de gracias a todas las personas que me ayudaron”. /eltucumano