Se cansó de lucharla: convirtió su viñedo en leña y se va a vivir a Italia

Martes, 08 de Junio de 2021 23:27

A los 58 años, Alejandro Palazzo deja Mendoza y vuelve a la tierra de sus antepasados. Su carta en Facebook.



La crisis económica empuja a cientos de personas a buscar nuevos horizontes fuera de la Argentina. En las últimas horas se sumó otra de esas tremendas historias mínimas: la de un productor vitivinícola de Mendoza que, apremiado, convirtió su viñedo en leña, vendió su tractor para irse a Italia y se despidió en Facebook.

Alejandro Palazzo tiene 58 años. Nació en la ciudad de Mendoza, pero tiene campos fuera de la capital provincial. Se divorció hace cinco años y sufrió recientemente un incendio en su finca. "Mis números no cerraban", explicó el productor.

Después de esos problemas, decidió desandar el camino que trajo a sus antepasados italianos a la Argentina hace 118 años. Ya tenía pasajes para marzo de 2020, pero la pandemia del coronavirus obligó a posponer sus planes. Y ahora sí podrá concretarlos.

"Soy un ex vitivinicultor descendiente de inmigrantes italianos que llegaron con muchas ganas de trabajar y sueños que cumplir. Así como tantos otros inmigrantes, hicieron de esta provincia desértica un oasis", relató en una carta pública que se difundió en Facebook.

El productor vitivinícola de Mendoza que se irá a Italia.

El productor vitivinícola de Mendoza que se irá a Italia.

"Hoy en día, con mucha tristeza y lágrimas en mis ojos, me veo obligado a hacer de mi viña, leña", lamentó Palazzo.

En ese texto aludió a algunos inconvenientes que sufrió en sus terrenos, además de la falta de apoyo económico para salir de las dificultades.

Ausencias que lo llevaron a levantar campamento y liquidar todo. Hasta vender el tractor que usaba en sus hectáreas cultivadas con uva y sensación de futuro.

Todo, menos la finca. La tierra -las dos hectáreas que quedaron productivas tras el incendio- las deja a cuidado de la familia de caseros fieles que lo acompañaron en la odisea de producir en el país.

"Ahí van nuestros sueños, esfuerzo y alegrías, de cuando podíamos cosechar, sorteando la suerte de la naturaleza (heladas y granizo) y políticas que acompañaban al pequeño y mediano productor, lo cual nos permitía vivir del suelo con nuestra gente dignamente, brindando por el próximo año", continuó el productor.

Y concluyó con un emotivo agradecimiento a la tierra: "Hoy no me queda más que hincarme a la par de mis cepas y, derramando lágrimas, decirles gracias y perdón".

Los motivos del éxodo

Nacido en la ciudad de Mendoza, en la infancia se radicó con su familia en Alto Verde. Con sus padres trabajó la tierra en una finca de La Dormida, a 100 kilómetros de la capital. Hasta que no pudo sostener su funcionamiento.

"Me comuniqué con una prima a la que no conozco. Vive allá en el Piamonte, donde tenían tierras mis abuelos. Cansado de lucharla, la idea es tomar un vuelo", dijo Palazzo sobre su nueva vida, en diálogo con MDZ Radio.

Allí continuará con su oficio y con una pequeña bodega. Además, cumplirá un viejo sueño.

"Siempre tuve el deseo de conocer la tierra de mis abuelos. Hasta empecé a estudiar italiano. El infortunio de la propiedad, la parte económica y familiar hicieron que me decidiera", explicó Palazzo.

Consultado sobre los motivos de la migración, aseguró: "Acá no hay que echarle la culpa a un gobierno en particular. Llevamos muchos años en que no hay una política agropecuaria".

"Se nos han reído. Esto fue una joda", dijo sobre las promesas incumplidas de inversiones extranjeras.

"La gente trabajadora, que venimos de abajo, no merecemos esta clase de políticos", agregó Palazzo.

La industria vitivinícola atraviesa años de inestabilidad.

En 2020 crecieron el consumo y las exportaciones (hasta tocar su pico en los últimos 12 años). Sin embargo, el funcionamiento en el mercado interno es "casi a pérdida" y los precios se encuentran prácticamente congelados (hubo dos subas autorizadas el año pasado).

Además, el acceso a los préstamos y créditos es casi prohibitivo, como le dijo José "Pepe" Zuccardi, actual titular de la Unión Vitivinícola (UVA), a Clarín a inicios de 2020.

Así, con insuficientes políticas estatales (firmas del sector accedieron al programa ATP), el negocio se hace cuesta arriba. Como retrata el caso de Palazzo.

"Dolor, uno le pone sentimiento. Lloré el día que incendiaron mi finca. Pido perdón a mis cepas. La situación me superó", resumió el productor mendocino.

Otra historia en un país que expulsa. /Clarín