“Quiero que todos sepan que hay un violador suelto en Tucumán”: aberrante caso de abuso contra dos hermanitas

Domingo, 24 de Octubre de 2021 08:55

Juan Carlos Molina confesó haber abusado de dos niñas tucumanas pero le dieron libertad condicional



Era el sábado 29 de abril de 2017 cuando Melisa Corbalán fue a buscar a sus sobrinas, de 7 y 9 años: “Las estaba llevando a mi casa cuando la más chica me dice: ‘Madrina, te quiero contar algo. ¿Sabías que el petiso Juan Carlos nos tocó a mí y a mi hermana?’”

Luego de escuchar la frase que nunca olvidará, Melisa habló este sábado con eltucumano: “Cuando me lo contó, me he quedado helada. La llamé a mi otra sobrina, a su hermana mayor, y también me confirmó que sí, que las había abusado”. 

¿Cómo reacciona un ser humano cuando escucha lo que escucha de las voces de dos niñas? “Se me pasaron millones de cosas en la cabeza. Fui a poner la denuncia, fui a fiscalía, fui a la Brigada, volví a la comisaría de Cevil Redondo, hice la denuncia, nos tuvieron todo el día en la comisaría con las nenas y esa noche nunca vino el patrullero entonces las llevé al médico forense en un remis”.

“Esa noche nos desocupamos a las 2 de la madrugada, luego seguí la denuncia, me dijeron de la fiscalía que nunca había llegado la denuncia, volví a la comisaría, cuatro días estuve yendo y viniendo, fuimos con mi hermana a declarar, y ahí nos enteramos de que las chiquitas habían contado muchas más cosas. Cuando este tipo se entera de que lo estaban buscando, se da a la fuga, desaparece: la Policía lo buscaba, tenía un pedido de captura y nunca lo habían podido encontrar”. 

“Este tipo es Juan Carlos Molina, a quien un día mi sobrinita se lo cruza en la calle y se hizo pis encima. Lo vio en un póker, él había ido a comprar a un almacén cigarrillos. Cuando llamo a la Policía, queda preso con una preventiva de 3 meses. Luego las nenas hicieron Cámara Gesell y contaron que fueron varios los abusos. En diciembre lo soltaron y me lo encuentro en mi barrio cuando tenía la restricción de acercarse. Lo corro, se esconde en la comisaría, y queda preso nuevamente”.

Luego de idas y vueltas, de haber presentado material de investigación, Melisa lamenta: “Para el juicio cometí el error de no haberme presentado como querellante y eso perjudicó a las nenas. Fuimos como testigos con mi hermana, la mamá de las nenas, pero ya nos parecía raro que nos habían cambiado el horario tres veces. Era a las 12.30 el juicio, pero a las 11 se nos acerca una persona de ayuda a las víctimas y nos dice que el juicio oral y público se había convertido en uno abreviado, que la defensa había llegado a un trato con la fiscalía de Marrancino, y que el tipo lo confesó, aceptó todo, que le metió los dedos en la vagina, que les hizo tocar su pene, que puso su pene en la boca, que había abusado de las nenas. ¿Qué ofreció? Someterse a tratamiento psicológico, realizar trabajo comunitario, y darnos 50 mil pesos en cinco cuotas de 10 mil pesos”.

Cuando el viernes en la Sala Penal N° 3 se condenó a Juan Carlos Molina a tres años a cumplirlos en libertad condicional, Melisa Corbalán lo vio: “Al escuchar el fallo, tuvo el descaro de darse vuelta, mirarnos a la cara y pedirnos perdón. Yo lo miré de frente, agachó la cabeza y le dije: ‘Sos un hijo de puta’. El juez Romagnoli me dijo que me tranquilizara y que nos daría el permiso de hablar, lo cual le agradezco. Le dije que no aceptara el trato y nos respondió que en 10 días iba a tomar una decisión”.

¿Cómo están las niñas de 11 y 14 años en la actualidad? “Están haciendo terapia con la doctora Ana González del CAPS Presidente Perón. La de 11 no sabe ni leer ni escribir, y la de 14 años se encierra en su mundo y se hace daño. Tenemos que lidiar con todo esto y es terrible. Sé que la más grande lo está padeciendo peor”, rabia Melisa Corbalán, quien ya se puso en campaña para que tome estado público nacional el caso: “Ya di una nota en Crónica, me van a llamar de C5N, quiero que todos sepan que hay un violador suelto en Tucumán. Quiero saber cuánta plata le puso Molina al ayudante de fiscal que ni siquiera me quiso dar el nombre”.

“Quiero que se sepa la bronca que produce que estén soltando a un violador. No se curan más, ni con tratamiento psicológico ni con nada. Lo único que cambian son las víctimas. Y no queremos dinero: ni con mil millones nos van a arreglar, no queremos plata, lo queremos preso para que no le haga daño a nadie más. Quiero que el juez Romagnoli no acepte ese trato, que piense en todos los niños que pueden hacerle daño”, ruega Melisa Corbalán.

Y concluye: “Y quiero pedirle a la mamá de otras dos nenas que también fueron abusadas que lo denuncien. Entiendo que no lo hizo por temor y lo respeto, pero que no puede dejar que un violador quede suelto. Lo que les ha pasado a sus hijas les ha pasado a mis sobrinas. A ellas les pasó en otro barrio, en un asentamiento, y se tuvieron que mudar. Le pido a esa mamá que por favor que no se calle, que denuncie. Y por último quiero que la gente nos acompañe, que entre a mi Facebook, que viralice lo que está pasando. Voy a empapelar las calles para que todo Tucumán sepa que hay un violador entre nuestros niños”.