Andino reveló por qué lloró desconsolado al anunciar la muerte de Maradona y qué pasó después del aire

Jueves, 25 de Noviembre de 2021 16:17

Guillermo Andino fue uno de los periodistas a los que le tocó dar la noticia de la muerte de Diego Armando Maradona.



Guillermo Andino (53) fue uno de los periodistas a los que le tocó dar la noticia de la muerte de Diego Armando Maradona el 25 de noviembre de 2020. Lo hizo en Informados de todo (América), el ciclo que en aquel momento conducía, y entre lágrimas protagonizó un momento histórico y conmocionante.

A un año de ese suceso, el conductor de Es por ahí accedió a ver por primera vez -de manera completa- aquel triste instante en el que tuvo que confirmar el fallecimiento del mayor ídolo popular argentino tras leer la noticia en Clarín.

Hoy, al verse en ese impactante momento, Andino se muestra compungido; y suspira y se lamenta como aquella vez. Y así, movilizado, revela el motivo de su llanto y lo que le sucedió después de salir del aire. Además, relata cómo fue el vínculo que tanto él como su padre, Ramón Andino, tuvieron con Maradona, y las sentidas palabras que le dijo Claudia Villafañe luego de verlo quebrado en televisión.

-La noticia la empezaron a cubrir con un "último momento" y sacaron al aire a Luis Ventura desde su casa, que dijo que Diego había tenido un paro cardíaco y que lo estaban reanimando. ¿Vos sabías que él iba a decir eso?


-No, no sabía para nada.

-Pasados unos minutos, leés la nota de Clarín que confirma el fallecimiento, te quebrás, pero lo seguís tratando como paro cardíaco hasta que Ventura finalmente te dice que murió. ¿Qué te decían por el auricular en ese momento?

-Me pasó algo que va contra las reglas de cualquier periodista: por primera vez en 35 años de laburo me negaba a dar la noticia si no me la confirmaban 10 veces. Y ahora que lo veo, me remonto a ese momento en el que me decían "está confirmado, murió", pero yo en el aire decía "vean todo". Diego había gambeteado tantas veces la muerte... pero al final era verdad y fue una conmoción. Aquellos que estábamos al aire y que habíamos ido a hacer un programa más con su rutina, nos encontramos con algo que marcó un antes y un después para mucha gente. Fui contra todas las reglas, no quería dar la noticia no deseada. Pensábamos que siempre iba a zafar y esa vez no pasó.

-Vos quedaste como la cara de ese momento, ¿pero atrás de cámara qué pasaba?


-Estaban todos llorando como me pasó a mí.

-¿Cuál fue el motivo de tu llanto?

-Primero por la conmoción. A mí el Maradona que se me vino fue el Pelusa, el pibe que quería ganar el Mundial y que lo habíamos visto en esa nota tan emblemática. El que conocí de joven, el que nos dio tantas satisfacciones en la cancha, el de los recuerdos con los amigos, el no poder creer la felicidad de ser contemporáneo a él. El decir "qué afortunados que somos de tener un tipo que en la cancha defiende a la camiseta de Argentina como nunca la defendió nadie".

-¿Qué pasó al finalizar el programa?

-Me faltaba un poco la respiración, todavía no caía. Durante todo ese día traté de calmarme. Me llamó mi mujer (Carolina Prat), que me vino a buscar diciéndome "no estás para manejar". Estuve conmocionado como mucha gente.

-¿Y durante el resto del día?

-Me llamaron de la RAI (Italia), me llamaron de la televisión española. Las imágenes nuestras estaban recorriendo el mundo. Salí al aire como pude y la verdad es que lloré mucho. Lloré mucho porque no había lugar que miraras y no estuvieran pasando un gol de Maradona, alguna declaración. De a poco fue pasando el tiempo y creo que todos caímos en la realidad de que la noticia no era falsa.

-¿Pudiste dormir bien? Encima al otro día había que seguir con lo que fue el velatorio.


-La verdad es que no lo recuerdo, pero sé que estuve hablando con mucha gente, muchos colegas sobre todo. Ya más desde lo periodístico y compartiendo detalles, porque empezábamos a saber por qué murió, qué era lo que había pasado. Dónde había pasado sus últimos meses y semanas, quiénes lo habían cuidado, el lugar, y te empezás a involucrar desde la profesión. Después todo lo que sabemos, el velatorio, la gente que salió a la calle en medio de la pandemia. Todo el anecdotario que hacía al marco de la noticia más triste.

-¿Hoy al verte en ese momento qué sentís?

-Siento que fui la persona que sintió. No intenté forzarme con un "no puedo llorar", "no puedo estar conmocionado". Fui el que fui por las circunstancias inesperadas y lo transmití de la manera que me salió. Hoy cuando me veo se me vuelve a cortar un poco el aire. No lo podía creer.

-¿No hubieses hecho algo distinto entonces?


-Es difícil decírtelo. Si hubiésemos venido de un Diego internado en donde la noticia hubiera hablado de una involución que lo llevaba a la muerte, probablemente hubiera estado más preparado. La coraza es otra para mí o cualquier colega le toca dar la noticia de la muerte de Maradona. Pero no fue así, aunque sí veíamos un Diego que no era el mismo, que caminaba como viejito. La última imagen que tenemos todos es la de la cancha de Gimnasia.

-Sí, en su cumpleaños junto a Marcelo Tinelli y Claudio "Chiqui" Tapia.


-Tal cual. Un Diego que, no digo perdido, pero con alguien explicándole lo que pasaba. Y uno dice: de todos los Diego Maradona que hubo en un solo Diego, éste fue el que más pena nos daba. Le costaba hasta caminar y eso nos dio la pauta del estado en el que se encontraba, pero yo no estaba siguiendo la parte médica con rigurosidad, además de que él fue un gladiador de mil batallas y que zafó de un montón de cosas, hacía que traslades esa experiencia previa para decir "de esta también va a zafar", y nos dimos cuenta de que era mortal.

-Hablaste de cómo te vio tu mujer, cómo te vieron tus colegas. ¿Qué devolución te dieron los televidentes, la gente en la calle?

-La mayoría de los mensajes hablaban de que fue bueno que haya demostrado lo que sentía en ese instante. Acompañaron el hecho de sincerar mi cuerda más sensible y llorar en cámara como cualquier fanático del Diego que nos dio muchas alegrías. Salió lo que me salió y creo que la gente estaba acompañándome de la misma manera: con asombro, llanto, incredulidad y el hecho de querer chequear con un amigo, el diario, un portal, la radio. La incredulidad fue el primer estadio, y una vez ratificada, vino la tristeza generalizada, y después, imaginarte un mundo sin un personaje como Maradona, que si bien afuera de la cancha era polémico y algunos lo acompañaban y otros no, era quedarse sin la presencia física de aquel que nos había dado más felicidad con la camiseta de la Selección.

-A raíz de este momento, ¿pudiste hablar con Claudia, las hijas o los hijos de Diego o algún miembro del entorno?


-Con Claudia intercambié mensajes meses después.

-¿Se puede saber qué te dijo?

-Me acuerdo que era en el contexto de una invitación al programa, porque se cumplían 3 o 4 meses. Ella me dijo que no estaba yendo a la tele, pero que me había visto aquel día y que sabía lo genuino que fue. Claudia sabía que lo conocí en esa época donde ella estaba de novia con Diego. Viví mucho con ellos de jóvenes y ella también sentía mucho afecto por mis viejos y mi familia.

-¿La noticia de la muerte de Diego Maradona fue lo más difícil que te tocó en tu carrera?

-Lo más difícil de comunicar sí. Fui contra la regla número uno y no me moría por dar la primicia de la muerte de Diego Armando Maradona. Estaba esperando que alguien me diga que era falso.

-Se dice que la comedia es el drama más tiempo. Sos alguien alejado de las redes sociales, ¿pero te llegaron alguna vez los memes que se han hecho con vos llorando? Se usan desde para el fútbol hasta las eliminaciones de MasterChef Celebrity.


-Algo me llegó. Creo que, como personas públicas, las redes forman parte del devenir cotidiano. No me molestan los memes en absoluto, me causa gracia y me prendo al juego. También utilizamos las redes en el programa y hoy, con el vértigo que tienen, todo lo que tiene que ver con una noticia trágica puede servir para que se extraiga alguna otra cosa que queda por un tiempo para hacer un chiste. Me divierte como el grito de "Karina" en el año 2000 o 2001 que hasta el día de hoy es un ringtone. La tele tiene estas cosas que te dejan recuerdos para toda la vida y que después son usados con humor. Está bien y hay que relajar. Con todo lo que nos pasa a diario, viene bien. Más en esta Argentina con noticias muy cargadas.

-¿Tenés noción de la primera vez que escuchaste hablar de Diego Armando Maradona?

-La primera vez que supe de Diego fue por mi padre, Ramón Andino, que era secretario de redacción de Clarín, y había una muy buena amistad con él y su familia. Hubo una nota de Horacio Pagani que fue como el despertar suyo. Como mi viejo conocía a los Maradona y había buena onda con el diario, pude conocerlo de chico, cuando él era el Pelusa y jugaba en Argentinos Juniors, una etapa muy linda de la cual lamentablemente hay poco registro fílmico. Muchos dicen que ese fue el mejor Maradona.

-¿Y personalmente cuando lo conociste?

-Personalmente lo conocí cuando tenía 9 años. Mi viejo le fue a hacer una nota porque Menotti lo dejó afuera de la lista del Mundial ´78. Diego estaba muy triste porque tenía la ilusión de ser el convocado que faltaba, una pena que no haya participado, creo que le hubiese ido muy bien.

-¿Cómo fue tu primer encuentro con Diego como periodista?

-Empecé a trabajar en el ’87 y Diego estaba en pleno auge del Nápoli. Lo debo haber visto en el ’91 o en el ’92 en Casa de Gobierno, porque estaba haciendo una campaña. Nos saludamos, me dio un abrazo y nos pusimos a charlar sobre mi viejo.

-Muchos coinciden en que Diego, esté mal o no, tenía mucha memoria sobre todo.

-Él estaba afuera cuando falleció mi papá y le tenía mucho aprecio. Nos acordamos de la nota que él le hizo por su pase a Boca. Él tenía una gran memoria para lo afectivo. Doña Tota también lo quería mucho a mi papá y hasta hemos ido a comer a su casa. Yo además siempre que había algo de fútbol acompañaba a mi viejo, me acuerdo que también lo vi en el ’79, en un partido Argentina-Resto del Mundo.

-¿Era un vínculo estrecho o más profesional?

-Fue un vínculo más por mi viejo y el diario, porque Diego iba mucho a la redacción también. Después tuve la suerte de ser contratado en América e ir a cubrir el Mundial de Francia 1998. Diego vino para comentar desde los octavos de final junto con Miguel Simón y Juan Pablo Varsky. Tuvimos la posibilidad de cenar con él, en ese momento su representante era Guillermo Coppola.

-¿Cuándo fue la última vez que lo viste en persona?

-Fue cuando vino a un programa de Mirtha Legrand en América. Ella todavía estaba en el canal y él estaba haciendo La noche del 10 (El Trece, 2005). Lo vi porque estaba terminando de hacer el noticiero del mediodía y él estaba en camarines. Me dijeron ’Diego te quiere saludar’. Fui y charlamos unos cinco minutos, estaba bien Diego ahí y hablamos de cuando estuvimos en Francia, él siempre te llevaba por el fútbol, pero también charlamos sobre las hijas y la vida.

-Sacando los dos que les hizo a los ingleses, ¿Cuál es tu gol favorito de Diego?


-Hay varios, pero creo que del partido Argentina-Resto del Mundo. Diego le hace un golazo a Leão, un golazo desde la derecha, se la pone en un ángulo. A mí me encanta por cómo le pegó. Después hay varios, también el segundo que le hace a Bélgica, qué golazo.
Video: gol de Diego Maradona a "Resto del mundo" en 1979

-Sos de Racing y Diego fue DT del club. ¿Tenés alguna recuerdo y/o experiencia con este paso maradoniano por Avellaneda?

-Diego es recordado en Racing como DT porque "Maradona era el técnico de Racing". Tiene como hito que rompe una racha contra Boca, ganamos 1 a 0, pero el Diego que uno recuerda es como jugador. Sí quienes vivimos esa época y fuimos contemporáneos recordamos que estuvo en nuestro banco como director técnico.

-¿Cuál es tu frase maradoniana favorita?

-La que dijo en cancha de Boca en su partido homenaje es sublime. Más allá de lo que fue como jugador y afuera de la cancha, "la pelota no se mancha". Esa es como la de Ringo Bonavena, que decía que la experiencia es un peine que te dan cuando te quedás pelado. Estos emblemas del deporte argentino tienen esas cosas y esa frase de Diego marcó mucho. Es ’pude haber hecho mil cosas que no estuvieron bien, pero la pelota es sagrada’, como que él mismo pedía que dividieran al Diego jugador -del que hay casi una unanimidad en que es el futbolista que más feliz nos hizo- del de afuera de la cancha. Además no la tenía preparada, te das cuenta cuando la expresa, que hace como un silencio corto. /Clarin