Australia pone en marcha el primer juicio contra un hater por hostigamiento

Miércoles 14 de Febrero de 2024, 09:15

CASO TESTIGO. Wayne Barnes, árbitro en la última edición del World Rugby Championship, fue objeto de una ola de ataques muy violentos en redes sociales.



“Maldito idiota, espero que tu esposa muera en un accidente automovilístico, se lleven a sus hijos lejos por alcohólico y finalmente cuando vuelvan te maten”. El texto corresponde a una publicación de un usuario anónimo dirigido a algún protagonista del Mundial de Rugby 2023 que se disputó en Francia. Publicaciones como esa fueron filtradas por un servicio de protección que tuvo el propósito de erradicar mensajes de odio, pero también identificar a los responsables y en algunos casos, procesarlos.

El sistema basado en inteligencia artificial identificó, investigó y brindó soporte relacionado con el abuso y las amenazas recibidas por referís, jugadores, equipos y oficiales a lo largo del torneo. Centrándose en redes sociales abiertas como X e Instagram, así como en la mensajería directa privada, el sistema cubrió el uso de texto, imágenes y emoji y operó en 35 idiomas y dialectos.

Como resultado, una persona en Australia atraviesa un proceso judicial por ciber abuso y hay otros casos pendientes en diferentes países y 1.600 cuentas reportadas por incumplimiento de las pautas comunitarias. En el caso de cuentas extremadamente abusivas -con textos como el que encabeza este artículo- los informes sirvieron para que las propias plataformas eliminaran a los usuarios.

“Sos una vergüenza para World Rugby. Espero que te despidan y nunca vuelvas a jugar otro partido. Sos un imbécil a quien le pagan, maldito perro. Espero que alguien te encuentre y te corte la garganta”, es otro de los textos reales difundidos por la organización del Mundial para graficar los casos.

La entidad que organiza el Mundial cada cuatro años, se asoció con Signify Group y su servicio de inteligencia artificial Threat Matrix y técnicas de investigación forense de código abierto. El desarrollo se lanzó en 2020 para detectar en tiempo real este tipo de posteos de odio y este año se aplicará en las competencias femeninas y masculinas de rugby.

El sistema es utilizado por clubes, ligas, sindicatos de jugadores, federaciones y organizadores de eventos deportivos globales para proteger a los atletas y otras partes interesadas, además de usarse en investigaciones y apoyo de inteligencia.

“Aquellos que abusan o amenazan a jugadores, referís o a sus familias deben darse cuenta de que sus acciones tendrán consecuencias. Es fantástico ver a World Rugby liderando el camino y ver los primeros cargos presentados contra aquellos individuos que envían mensajes tan atroces. Simplemente no hay lugar para ese comportamiento en el rugby, en el deporte o en la sociedad”, remarcó el referí de la final del último Mundial, Wayne Barnes quien además fue uno de los más apuntados en las redes sociales.

Sucede que los árbitros, incluyendo a los oficiales de partido del TMO, recibieron más agresiones o amenazas que los jugadores o selecciones. El 49 por ciento del abuso registrad durante la Copa del Mundo los tuvo como destinatarios y Barnes recibió un tercio de todos los abusos.

“Idiota, maldito perdedor. Te perseguiré y haré de tu vida un infierno, maldito”, fue otro de los textos filtrados que la la World Rugby dio a conocer para graficar el tenor de los improperios.

El origen geográfico de las cuentas abusivas verificadas tuvo a Europa con el 58 por ciento de casos, África, 19; Oceanía, 10; América del Sur, 3 y de ese porcentaje el 2 por ciento le corresponde a la Argentina, con Los Pumas como blanco principal. El 10 por ciento restante, se registró en regiones sin competidores en Francia 2023.

“El aumento del odio en línea en la sociedad y el deporte es preocupante y totalmente inaceptable; continuaremos haciendo todo lo posible para proteger y apoyar a nuestros oficiales de partidos internacionales y sus familias llevando a los abusadores ante la justicia”, indicó el CEO de World Rugby, Alan Gilpin.

En las próximas semanas, la institución estrenará un documental que registra el impacto de las agresiones en la intimidad de las personas que forman parte del mundo del rugby.
/Clarín