Impuesto a las Ganancias: cuánto se pagará según la propuesta oficial y qué pasaría con los “retroactivos”

Martes 02 de Abril de 2024, 12:53

El ministro del Interior, Guillermo Francos, advirtió por un gris legal tras los decretos firmados por Sergio Massa en 2023



El impuesto a los ingresos personales, como se renombró el impuesto a las ganancias en el paquete fiscal renovado de la ley ómnibus, sigue generando disputas con la oposición y los gobernadores, tanto por su implementación en 2024 como por los reguladores grises pendientes de 2023, sobre los cuales el ministro del Interior, Guillermo Francos, alertó una vez más.

La polémica radica en la "retroactividad", que podría tener un impacto en los contribuyentes que fueron eximidos a finales de 2023, durante la campaña presidencial del entonces ministro de Economía y candidato, Sergio Massa. En el mes de septiembre, el ex intendente de Tigre modificó por decreto el sistema de ganancias que estaba vigente, lo que permitió que alrededor de 800.000 trabajadores fueran eximidos del impuesto, al aumentar el salario mínimo a alrededor de $1,77 millones mensuales. En ese momento, el monto correspondiente a 15 salarios mínimos (SMVM) fue aprobado por el Congreso con el apoyo del actual presidente Javier Milei en la ley del nuevo impuesto cedular.

Sin embargo, la aplicación de esa ley para el período fiscal de 2024 dejó incertidumbre en los últimos meses del año pasado, lo que permitiría al Gobierno cobrar en forma retroactiva al presentar la liquidación anual correspondiente en la AFIP. “Lo que hizo por decreto el gobierno nacional -el anterior- fue dictar una norma por la que no se hacían las retenciones de la cuarta categoría. Cuando se sanciona la ley se exime de ese impuesto a partir de enero de 2024: quedó el último trimestre de 2023 donde está la obligación de pagar Ganancias, aunque no se hizo la retención. Hay que corregirlo porque hay que dejar afuera a ese cuarto trimestre”, dijo Francos, el funcionario encargado de conducir la negociación con los gobernadores alrededor de la nueva Ley de Bases que, entre otros puntos, propone reinstaurar el impuesto con un piso de ingresos mensuales netos de $1.053.291 para los solteros.

En medio de una ardua negociación con la oposición por la aprobación de la ley de Bases, el planteo del funcionario es un nuevo intento de atraer adhesiones a un proyecto que incluye la ratificación de los decretos de 2023 y las exenciones dispuestas por Massa. En resumen, Francos sostiene que en caso de no ser aprobada la ley, el Gobierno tendría la facultad de realizar el cobro retroactivamente.

El otro punto en discusión se refiere al futuro cobro del impuesto. Además de su pago mensual, las ganancias (ahora conocidas como Ingresos Personales) se liquidan anualmente. Por lo tanto, para compensar esa diferencia, los contribuyentes podrían enfrentar una carga proporcional mayor en los meses restantes de 2024, dependiendo de la fecha de sanción de la ley.

“Es un impuesto anual, con lo cual cuando salga la ley, si no se elimina este primer trimestre, tiene que pagarse”, aclaró también Francos, al explicar los detalles de la propuesta oficial que, de todas maneras, incluye una salvedad que resuelve este entuerto. En el artículo 100 del paquete fiscal, el proyecto del Gobierno afirma que “podrá computarse una deducción especial” por el período de enero de 2024 hasta el mes de entrada en vigencia de la ley que compense la mayor carga impositiva. En otras palabras, se compensará en los meses anteriores al nuevo impuesto (y sí se cobrará en los meses siguientes con el esquema nuevo).
“El proyecto establece la creación de una deducción especial para los empleados en relación de dependencia con el objetivo de no verse afectados los sueldos de los primeros meses del 2024. Es decir, plantea que en los casos donde las modificaciones de la ley produzcan un aumento del impuesto generado por los ingresos entre el 1° de enero y la fecha de entrada en vigencia de la ley, esta deducción especial absorbería dicho aumento, con el fin de no perjudicar retroactivamente a los trabajadores como consecuencia de esas emodificaciones”, explica el contador Joaquín Locati.

El plan que el gobierno envió hace algunas semanas aún está en debate, establece un modelo de escalas progresivas y alícuotas incrementales que van del 5% al 35 %, con un piso de ingreso neto mensual de $1.053.291 para contribuyentes solteros. Actualmente, esa cantidad es de $3.042.000 (el SMN desde marzo de 2024 es de $202.800), lo que significa que el impuesto volvería a alcanzar a casi 1,5 millones de asalariados.

El Gobierno Nacional, los gobernadores y la oposición están en desacuerdo sobre este impuesto que, según los expertos, sería el más innovador y alcanzaría a las personas de mayores ingresos. Según los datos del Indec al tercer trimestre de 2023, los argentinos con ingresos mensuales superiores a los $400.000 se encontraban en el 10% más alto del país. Aparte de los gastos políticos asociados con la reintrodución de este impuesto en un momento de recesión y disminución del poder adquisitivo, este impuesto es coparticipable y tiene un impacto directo en las finanzas de las provincias.

La Secretaría de Hacienda informó que el recaudo total de ganancias en 2023 fue de $8,8 billones y cayó en términos reales, con un aumento nominal del 86,3% y una inflación acumulada del 211,4%. Por lo tanto, su participación relativa en los ingresos totales del Tesoro Nacional también disminuyó: en 2022 representó el 23,6% de la recaudación, mientras que en 2023 disminuyó al 20,4%. /La Nación