Hot Sale 2024: los rastros que no debés dejar en internet para evitar ciberestafas

Lunes 13 de Mayo de 2024, 11:37

Los datos que se generan por tu actividad en la web crean tu “huella digital”. Consejos para reducirla, en especial durante el evento de compras online.



Cada vez que hacés un “clic” o das un “me gusta” en las redes sociales, o las veces que usás una aplicación desde tu celular o tu computadora, o cuando compartís tus datos -especialmente en estos días del Hot Sale 2024- dejás información personal en la web. La información que genera tu actividad en internet crea lo que se llama “huella digital”.

Los rastros personales son tanto los que uno genera, como los que son publicados por terceros. Todos juntos dan forma a un perfil permanente de nuestra vida en línea, fácil de rastrear o sensible a posibles filtraciones.

En este contexto es importante, mediante buenas prácticas, reducir y controlar las huellas que dejamos online para que los ciberdelincuentes no puedan utilizarlo a su favor, en pos de sus ataques.

¿Qué tipo de datos componen la huella digital?

La huella digital está compuesta por:

  • Datos públicos: son los datos de la obra social, CUIT o CUIL, declaraciones de impuestos, domicilios en las facturas de servicios, resúmenes de tarjetas de crédito, cargos, becas, resultados de sorteos, resoluciones judiciales.
  • Datos publicados por otros: son fotos, posteos de amigos, familiares, clubes o espacios de pertenencia en redes sociales.
  • Datos que generás vos: son posteos, comentarios, fotos en redes sociales y foros. Formularios que completaste, contenidos que compartiste en plataformas como tu currículum, perfiles en redes de contactos u otros contenidos como listas de reproducción y videos favoritos.

A su vez, estos datos pueden dar forma a dos tipos de huellas:

  1. Huella activa: incluye los datos que se comparten voluntariamente como publicar fotos, dejar comentarios o participar en foros.
  2. Huella pasiva: son los datos que se recopilan sin que el usuario sepa, como por ejemplo un sitio web que guarda cuántas veces ha sido visitado y de dónde es el usuario, o una publicidad que hace seguimiento de los “Me gusta” en las redes sociales.

¿Para qué se usan los datos recopilados de nuestra huella digital?

Las empresas usan los datos de las huellas digitales para crear “perfiles” de usuarios y vender estos datos a otras empresas como potenciales consumidores de sus productos.

Los proveedores de servicios de internet, las plataformas y las redes que brindan acceso a navegar intercambian información de los perfiles de sus clientes y estadísticas sobre sus transacciones. Esta industria es un enorme motor económico que mueve gran parte de internet.

La tecnología para crear perfiles de los usuarios de internet se ha vuelto cada vez más sofisticada. Pocos usuarios se dan cuenta del valor de sus huellas digitales.

Las huellas digitales son procesadas por personas y por robots e inteligencias artificiales que forman parte del complejo sistema donde se comparten y monetizan los datos.

¿Cómo se recopilan los datos de mi huella digital?

Los datos se recopilan a través de las “cookies”
, que son una cadena de letras y números, sin ningún significado intrínseco que un sitio web envía a su navegador web. Esta información permite a los proveedores de servicios de internet vincular todas las acciones realizadas por un usuario y convertirlas en un hilo conectado.

Las “cookies” son necesarias para aumentar la usabilidad de internet, por ejemplo si entrás muy seguido a una página, al haber guardado las “cookies” se cargará más rápidamente que si entrás a una página nueva. También pueden ayudar a que las transacciones individuales sean más seguras.

No podemos navegar sin “cookies”. Este es el motivo por el cual existen por todas partes.

¿Cómo saber qué rastros estás dejando en internet?

“Una buena manera de comprobar el estado de nuestra huella digital es poner nuestro nombre en Google y visualizar los resultados. Allí hay un pantallazo de la cantidad de datos e información que estamos dejando en el suelo digital. Sobre todo porque la huella es seguida muy de cerca por los ciberdelincuentes para llevar a cabo sus acciones maliciosas como delitos y fraudes aprovechándose del robo y la suplantación de nuestra identidad”, detalló Jefe del Laboratorio de Investigación de ESET Latinoamérica, Camilo Gutiérrez Amaya.

Para los cibercriminales es relativamente fácil reconstruir una imagen altamente fidedigna de los hábitos diarios al recopilar la información disponible en línea. Con el agravante de que esto no solo pone en riesgo la privacidad digital, sino que también puede poner en peligro la seguridad física. De hecho, pequeños detalles del pasado pueden ser la punta del ovillo para que un ciberdelincuente pueda revelar contraseñas.

La dark web o internet oscura también pone el foco en la huella digital: el mercado clandestino de los datos personales y sensibles es muy grande y mueve millones, y hasta los menores de edad son víctimas. Por otro lado, desde ESET destacan que el ciberdelito no es la única preocupación asociada a la huella digital: ésta también puede determinar la reputación digital de una persona. Son muchas las marcas empleadoras que verifican la huella digital de un potencial colaborador antes de tomar una decisión definitiva de contratación. La misma metodología es adoptada por muchos colegios y universidades antes de aceptar a sus nuevos alumnos.

Huella digital: ¿cómo gestionarla para evitar problemas y posibles estafas?

Desde ESET compartieron diversas buenas prácticas para reducir la huella digital o minimizarla lo más posible:

  • Limitar el volumen de información que se publica y se comparte en Internet, ya sea en las redes sociales o con empresas u organizaciones.
  • No compartir números de teléfono, direcciones de correo electrónico y domicilio, detalles financieros u otra información personal a menos que sea estrictamente necesario.
  • Buscarse en Internet y contactar directamente a los propietarios de los sitios correspondientes para solicitar la eliminación de la información que se desee. También es posible comunicarse con los motores de búsqueda para hacer lo mismo.
  • Utilizar una VPN para enmascarar la dirección IP de los equipos y lograr que las acciones en línea sean prácticamente imposibles de rastrear.
  • Verificar regularmente cuáles aplicaciones se utilizan y cuáles no, para eliminar las que corresponden. También es necesario revisar los permisos de las apps que se decidan conservar.
  • Considerar el rechazo de las cookies, como también deshabilitar el seguimiento de terceros yendo a la configuración de privacidad del navegador.
  • Evitar que las aplicaciones rastreen la ubicación

“Tener el control total de los datos depende del tipo de usuario que seas. Esto quiere decir que si la privacidad es una de tus preocupaciones y tu presencia online es limitada, seguramente puedas eliminar la mayor parte de tu huella digital", concluyó Gutiérrez Amaya. /Clarín