Según el Gobierno, las categorías de la canasta básica en las que abrieron la importación aumentaron menos

Martes 14 de Mayo de 2024, 06:32

La Secretaría de Comercio informó que entre enero y febrero las subas fueron inferiores al 21% que registró el IPC en ese período. Sin embargo, en los supermercados aún no se ve la “invasión” de marcas internacionales que se había esperado.



A principios de marzo, el Gobierno anunció que facilitaría y ampliaría la importación de productos de la canasta básica y medicamentos, con el objetivo de contener los aumentos de precios y generar competencia, una táctica que buscó equilibrar el índice de inflación, que en ese entonces estaba en 13,2% (en febrero).

La medida se centró en la reducción del impuesto a las Ganancias y de la percepción del IVA adicional a las importaciones por un plazo de 120 días, que comenzó a aplicarse a partir del 18 de marzo. 

A su vez, se pasó de un esquema de pago a las importaciones en dólares en cuatro cuotas (a los 30, 60, 90 y 120 días), al pago en una sola cuota a los 30 días. 

La resolución publicada en ese momento decía: “El contexto de alta inflación que atraviesa el país requiere de la implementación de diversas medidas que permitan mitigar sus efectos sobre los sectores más vulnerables”.

Según la Secretaría de Comercio, la medida “alentó la importación de productos de la canasta básica cuyos precios en el mercado local eran superiores que en el mercado internacional”.

“La reducción de precios se da por la competencia entre productos nacionales e importados, y porque los bienes que solo se pueden importar, ahora tuvieron más importadores”, sostuvieron en esa dependencia.

Además, según datos recopilados por la dependencia, esto habría tenido un efecto en la desaceleración de la suba de precios (o incluso algunas bajas), ya que entre febrero y abril algunas categorías que cuentan con productos comprendidos dentro de la medida tuvieron un aumento menor al de la inflación. 

“El IPC muestra una variación acumulada del 21% [en esos dos meses], mientras que la variación más alta fue la de medicamentos, con el 18%. En alimentos hay casos como el de la banana, que bajó 11%, y las galletitas dulces, que subieron 8%”, explicaron.

Entre los productos, Comercio destacó también el chocolate y el cacao en polvo, que tuvo una suba acumulada de 13%; el papel higiénico, con un descenso del 1%; los frutos secos, con caídas del 15%, y el kiwi, que bajó 22%. Las papas y la pimiento cayeron 5% y 1%, respectivamente.

Pastas dentales, yerba mate y productos de afeitado, por otro lado, tuvieron una variación apenas por debajo de la inflación acumulada, y alcanzaron un aumento de 17% en los primeros meses del año.

En tanto, los embutidos avanzaron 7%, las pastas secas 10%, al igual que los caldos y sopas, el shampoo 8%, y los vegetales congelados 1%

Sin embargo, y pese a los datos que compartió la Secretaría de Comercio, todavía no se ve una verdadera “invasión” de importados en las góndolas, como se esperó tras los anuncios del Gobierno, sino que la oferta de marcas internacionales sigue restringida a las categorías en las que tradicionalmente pisaron fuerte los productos extranjeros, como atún, cápsulas de café y papas fritas de tubo. Es que poner en marcha la rueda para ingresar bienes demanda entre 6 y 12 meses.

En tanto, ShopApp observó, sobre el pulso de los consumidores, que solo dos de cada diez argentinos mencionan haberse cruzado con algún producto importado en las góndolas.

 “Quienes vieron productos importados son mayormente del nivel socioeconómico más alto y mencionan artículos de almacén como la categoría en la que ven una mayor presencia, especialmente entre los hombres, mientras que los más jóvenes citan al rubro de cuidado personal”, explica Juana Merlo, directora de ShopApp.

También en la consultora Scentia explicaron que los alimentos importados no tuvieron, al menos hasta ahora, un impacto en los precios locales. 

“En las últimas semanas hubo una fuerte desaceleración de los precios que se explica básicamente por la crisis y la baja en las ventas. La presencia de los importados todavía es muy incipiente y a futuro creo que puede funcionar más que nada como una referencia para que los productos que compiten en la misma categoría no se escapen. Salvando las diferencias, podrían funcionar como los Precios Justos, que buscaban ser una referencia de precio para la industria nacional”, explicó Osvaldo Del Rio, director de la firma.  /La Nación