La mujer de Sánchez está acusada de avalar a empresas que resultaron favorecidas por el Gobierno español

Domingo 19 de Mayo de 2024, 18:01

Begoña Gómez y Pedro Sánchez



La visita del presidente Javier Milei a España para participar en una convención política de formaciones de ultraderecha organizada por Vox ha desencadenado una de las peores crisis diplomáticas entre Madrid y Buenos Aires de las últimas décadas. Milei tildó de “corrupta” a Begoña Gómez, la esposa del presidente Pedro Sánchez, haciéndose eco de algunas informaciones aparecidas en algunas cabeceras durante los últimos meses. El gobierno español reaccionó inmediatamente llamando a consultas a la embajadora española en Buenos Aires e instando a Milei a retractarse.

La acusación de Milei se produjo desde el estrado de la convención, en un discurso dirigido a los cerca de 10.000 asistentes al acto celebrado en el Palacio de Vistalegre, en Madrid. “No saben qué tipo de sociedad y país puede producir el socialismo y qué calaña de gente atornillada en el poder y qué niveles de abuso puede llegar a generar. Aun cuando tenga la mujer corrupta, se ensucia y se toma cinco días para pensarlo”, espetó el presidente argentino.

En concreto, las sospechas alrededor de Begoña Gómez, que emergieron hace varios meses, hacen referencia a un posible caso de tráfico de influencias, pues ella firmó diversas cartas de recomendación para empresas que acabarían recibiendo ayudas o contratos estatales. De momento, Gómez no ha sido imputada por ningún cargo, y no existe prueba alguna de que ella o el propio Sánchez intercedieran en favor de estas compañías.

Sánchez interpretó que las sospechas levantadas por una parte de la prensa, así como la apertura de la investigación judicial como la última prueba del ambiente tóxico en el que se ha instalado la política española a causa de una presunta estrategia de desinformación y desgaste llevada a cabo por sectores de la extrema derecha. El presidente español se hacía propia así una narrativa habitual en los sectores a la izquierda del PSOE que señalan que existe una politización de las altas instancias judiciales, afines a la derecha, a raíz algunas de sus acciones contra políticos de Podemos o independentistas han sido polémicas.

El pasado 9 de abril la asociación Manos Limpias registró en los juzgados de Madrid una denuncia contra Begoña Gómez, la mujer de Pedro Sánchez, por un presunto delito de tráfico de influencias. En el documento, que ha admitido a trámite el titular del Juzgado de Instrucción número 41 de Madrid, Juan Carlos Peinado, el presidente del sindicato de funcionarios, Miguel Bernad, asegura que "prevaliéndose de su estatus personal, esposa del presidente del Gobierno de España, ha venido recomendando o avalando por carta de recomendación con su firma a empresarios que se presentaban a licitaciones públicas".

El sindicato indica, en el mismo sentido, que varios diarios digitales así como tertulias televisivas han denunciado estos hechos, que "revisten presuntos caracteres de delito de tráfico de influencias". El magistrado ha admitido la denuncia, sin reclamar la opinión de la Fiscalía, y ha ordenado las primeras diligencias.

De esta forma, Miguel Bernad se hacía eco de las diferentes publicaciones relativas a Carlos Barrabés, a quien se le atribuye haber presentado al dueño de Air Europa Javier Hidalgo a Begoña Gómez. Este empresario aragonés está vinculado al máster que la mujer de Sánchez dirigió en la Universidad Complutense. Considerado un gurú del comercio online, asesora a empresas tecnológicas y entidades bancarias y es socio de una aceleradora de startups. El PP lo ha citado a la comisión de investigación del Senado del caso Koldo tras publicarse que la mujer del presidente del Ejecutivo central lo recomendó en sendas cartas en concursos públicos.

En la denuncia, Manos Limpias recuerda que Barrabés sería uno de los "beneficiados por esas recomendaciones o avales" de Gómez, al mismo que las Administraciones públicas le habrían adjudicado licitaciones por valor de 10 millones de euros. "Este empresario además montó el Máster de Transformación Social Competitiva de la denunciada", sostiene Bernad, que añade que la cátedra de Begoña Gómez fichó como profesor asociado al propio Barrabés.

Asimismo, se alude a una supuesta intervención de Begoña Gómez en el rescate de Air Europa con dinero público. Así, explica que el comisionista del caso Koldo Víctor de Aldama sería "el contacto" entre Begoña Gómez y Globalia, y que ganó 6,67 millones antes de que se negociara "el rescate multimillonario de la compañía".

A esto suma que Air Europa "pactó pagar 40.000 euros al año al África Center de la denunciada" y que el acuerdo de Globalia y el Instituto de Empresa incluía la entrega de 15.000 euros al año en vuelos de primera clase para Begoña Gómez y su equipo.

Además, Manos Limpias sostiene que las cartas de recomendación y avales de la denunciada "dispararon las adjudicaciones a empresarios con los que le unía una relación de amistad".