Creen que la droga oculta entre maderas que fue secuestrada en Santiago del Estero partió desde Perú

Martes 21 de Mayo de 2024, 07:29

SECUESTRO. Así viajaba la droga hallada en una carga de madera para pallets cuando atravesaba Santiago del Estero, rumbo a Córdoba.



El secuestro de 63 kilos de cocaína entre maderas para fabricar pallets, concretado el domingo sobre la Ruta Nacional 9, a la altura de San Marcos, cerca de la ciudad de Santiago del Estero, generó una profunda investigación en torno a los dos narcos que fueron detenidos y que viajaban en el camión que había partido de Orán, Salta, y se dirigía a Córdoba. 

Sin embargo, no solo los sujetos son materia de averiguaciones, sino también el estupefaciente, a fin de determinar la identidad de los “dueños de la droga” y a quiénes iba a ser entregada en “La Docta”.

Los 61 “ladrillos” secuestrados estaban envueltos en nylon amarillo y verde y tenían un sello sobre relieve con la figura de un delfín y la letra T.

En este sentido, se sospecha que el estupefaciente sería de alta pureza y provendría de narcotraficantes que se ocultan en la selva peruana, en una zona conocida como “El valle de la droga”.

Siguiendo esta hipótesis, el citado lugar se encuentra en el valle de los ríos Apurímac, Ene y Mantaro conocida por sus siglas (VRAEM), una zona donde la densa selva oculta las más peligrosas organizaciones narcos ligadas a la mafia italiana, incluso, a terroristas de Sendero Luminoso; un lugar casi inaccesible para la policía peruana, hermético para cualquier extranjero y de difícil acceso. 

Se trata de un territorio similar a Pedro Juan Caballero, en Paraguay, dominada por el Primer Comando de la Capital, el mayor grupo criminal brasileño. 

Así como la ciudad paraguaya es el núcleo de la producción ilegal de marihuana de la región, el VRAEM es el centro de cultivo y producción de cocaína de máxima pureza en Perú. Tras la elaboración de la droga, es trasladada hacia el norte o hacia el sur, atravesando Bolivia, hasta llegar a Argentina. Parte de la droga peruana que llega al país finalmente es traficada a Europa.

Los investigadores sospechan que el estupefaciente secuestrado anteayer por la División Unidad Operativa Federal Santiago del Estero de la Policía Federal, antes del partido entre Central Córdoba y Boca Juniors en el Estadio Único Madre de Ciudades, podría estar relacionado a la misma banda que traficaba 134 kilos de cocaína en una ambulancia y que fue detectada el 8 de abril del corriente año en Monte Quemado, departamento Copo. Los “ladrillos” tenían las mismas características.

Los dos detenidos ayer serán indagados por el juez federal Nº 1 de Santiago del Estero, Dr. Sebastián Argibay, aunque no hay mucha esperanza de que quieran hablar sobre su actividad ilícita.
/Nuevo Diario