La economía ya muestra brotes verdes: signos de recuperación del crédito, las ventas y la producción

Domingo 02 de Junio de 2024, 08:20

Luis Caputo



Mayo cerró como el mejor mes desde que asumió el nuevo Gobierno. Se mantuvo el superávit fiscal, la inflación cayó fuerte -muy posiblemente a menos de 5%- pero sobre todo los datos preliminares indicarían que se mantuvo el repunte de la actividad que arrancó en abril. El rebote del dólar y el aumento de la brecha fue lo más inquietante del mes, pero finalmente quedó contenido, señala el periodista Pablo Wende este domingo en Infobae.

El “semáforo de la actividad” ya había mostrado muchos sectores en verde en abril. No solo el campo por una cosecha ampliamente superior a la del año pasado, o la energía, que muestra importantes aumentos de la producción. Otros sectores también comenzaron a mostrar un repunte respecto a marzo. La comparación mes a mes es lo que en verdad permite ver si efectivamente hay o no reactivación.

La cámara de concesionarios (Acara) aportó bien fresco el primer dato de mayo. La venta de autos cero kilómetro trepó 5% contra abril, en lo que fue el segundo mes consecutivo de recuperación. Descuentos especiales y la vuelta del crédito prendario permitieron la mejora, con ventas totales por 34.614 unidades. La cifra, sin embargo, sigue 13% debajo de mayo 2023.

“Desde la cadena de valor también tenemos mucho por hacer y en eso estamos trabajando, las automotrices, con descuentos y promociones para incentivar la venta, y los concesionarios con bonificaciones y valor agregado para que los clientes vuelvan, lo que nos hace preveer que el segundo semestre será incluso mejor que el primero”, aseguró Sebastián Beato, presidente de Acara.

Con la venta de motos pasó algo parecido. Se sostuvo por segundo mes la mejora en mayo, aunque el salto respecto a abril fue de solo 1,6%, y en la comparación interanual la caída fue mucho menor, solo 2,8 por ciento.

El sector inmobiliario es otro que atraviesa un fuerte repunte de ventas, luego de varios años con escaso nivel de operaciones. La estabilidad cambiaria, la expectativa de una mejora en la economía y mucha demanda que estaba contenida contribuyeron a una importante mejora. En abril las operaciones subieron 32% respecto al mismo mes del año anterior y resultó el mejor abril de los últimos cinco años. Ahora, existe gran expectativa por la reaparición del crédito hipotecario.

Sectores industriales también muestran mejoras tras un arranque del año muy malo. La producción de acero subió 33% en abril respecto al mes anterior y en el caso del hierro el salto fue de 42 por ciento.

La fuerte baja de la tasa de interés fue otro dato destacado del mes que pasó, aunque se notó cierto traspaso de colocaciones en pesos al dólar, que salió del letargo para ubicarse por encima de 1.200 pesos.

Otro dato notable que deja mayo es el fuerte repunte del crédito bancario al sector privado. El stock creció casi 12%, apuntalado por otorgamiento de financiamiento a empresas, por ejemplo vía adelantos y descuento de cheques, y por un notable incremento de los préstamos personales, que volaron un 20% respecto a abril.

Por supuesto que la baja de tasas resultó clave para que crezca la demanda crediticia, pero también se trata de una variable que adelanta mayor actividad por el lado productivo y suba del consumo de las familias.

Este incremento del crédito va de la mano de la reaparición de cuotas, algo que fue especialmente notable durante el Hot Sale de mediados de mes. En la medida que la inflación se mantenga bajo control y que las tasas sigan en los actuales niveles, la lógica indica que la tendencia en el otorgamiento del crédito tendría que consolidarse en junio.

Los datos de ventas y producción correspondientes a mayo que se irán conociendo en los próximos días seguramente consolidarán dos situaciones: por un lado, que la economía ya tocó claramente un piso, pero al mismo tiempo que hay muchos “brotes verdes” y que se encuentran cada vez más difundidos.

Por supuesto que los niveles de consumo, salarios y actividad en general siguen muy negativos en términos interanuales en casi todos los casos. El fuerte impacto de la devaluación de diciembre y el consiguiente pico inflacionario hicieron estragos en salarios y jubilaciones. Recuperarse de este impacto llevará mucho tiempo. Ni aún con viento a favor y repunte de la actividad podría alcanzar todo el 2024 para recuperar los niveles del año pasado, que ya estaban deprimidos.

La caída de la inflación es central para que los ingresos empiecen a mejorar, pero claramente no será suficiente. Mantener el superávit fiscal es otro factor principal. La apertura del cepo cambiario también será una variable sumamente relevante en los próximos meses.

Por ahora, el Gobierno se mantiene extremadamente cauto y reconoce que no es tiempo aún para hacerlo. “No nos vamos a arriesgar”, reconoció el ministro de Economía, Luis “Toto” Caputo. El nivel prácticamente nulo de reservas netas aparece como un obstáculo insalvable por el momento para avanzar en una liberación gradual de los controles cambiarios.

Todavía no hay señales claras de disponibilidad de dólares frescos. Todas las miradas apuntan a la negociación de un nuevo acuerdo con el FMI. Pero es improbable que el organismo esté dispuesto a desembolsar entre USD 10.000 y USD 15.000 millones para que la Argentina pueda salir del cepo. Mucho menos en el medio de las elecciones en Estados Unidos, el principal accionista del organismo.

Los problemas de gestión y de inexperiencia también le juegan malas pasadas al Gobierno. El peligro es que termine impactando negativamente en los niveles de respaldo de la gente, que todavía se mantienen en valores altos.

El cambio en la jefatura de Gabinete y el escándalo por los alimentos a punto de vencerse en el ministerio de Capital Humano meten ruido, reflejan improvisación y sobre todo problemas para completar equipos idóneos. La situación requerirá de un mayor compromiso del Presidente en los asuntos internos, aunque está claro que Javier Milei disfruta de esta etapa de viajes internacionales, donde es recibido por grandes referentes mundiales de la política y la economía. Pero nada de eso al final servirá si se descuida el frente interno.