Santiagueña denunció a su papá y a su tío por abuso y la Justicia tardó 10 años en procesarlos

Miércoles 05 de Junio de 2024, 12:09

Anna Paula Curi tiene 22 años y asegura que el proceso se dilató porque los acusados tienen una fuerte injerencia político-judicial.



Tuvieron que pasar 10 años, 12 jueces y miles de horas de audiencia, para que Anna Paula Curi, una joven que denunció a su papá y a su tío por abuso sexual, pueda encontrar algo de Justicia. “El tiempo que perdí no lo voy a recuperar, pero quiero que vayan presos y reciban una pena justa”, aseguró.

Curi se convirtió en la primera menor en ser querellante de su propia causa y se paseó por los pasillos de los Tribunales incontables veces. Ahora, con 22 años, denuncia que dentro del Poder Judicial “hay connivencia” entre jueces y abogados. Espera que los acusados sean condenados para sentar un precedente y ayudar a más víctimas.

En las últimas horas, la Cámara de Apelaciones en lo Penal de Santiago del Estero confirmó los procesamientos de Raúl Alejandro Amadey y Pablo Nicolás González, padre y tío de la denunciante, respectivamente.
Fue tras un pedido de las fiscales Erika Leguizamón y Jésica Lucas, que intervienen en el caso.

Amadey está acusado de “abuso sexual con acceso carnal agravado por el vínculo”, y “promoción y facilitación de la corrupción de menores, agravado por el vínculo en concurso real de delitos”; mientras que González está señalado por “abuso sexual gravemente ultrajante” y “promoción y facilitación de corrupción de menores agravado por la edad”.

Si bien el juez de Garantías, Fernando Paradelo, falló a favor de la solicitud de auto procesamiento, la defensa apeló y el caso se definió en segunda instancia. Fue a favor de la querella, por unanimidad, con los votos de los camaristas Cristian Vittar, Olga Gay de Castellanos y Gabriela Núñez.

Ambos están libertad gracias a un pedido de eximición de prisión que presentaron al comienzo de la causa y que fue avalado por el juez Darío Alarcón, quien después se apartó por temas personales. Posiblemente, lleguen a juicio en esa situación, ya que la propia Cámara resolvió rechazar el pedido de la querella. El debate oral podría llevarse a cabo recién en 2025.

Una denuncia que llevó más de una década

La causa se inició en julio del 2014, cuando Moira Curi, una reconocida abogada de Santiago del Estero, se enteró de que su hija habría sido abusada por Pablo González, un odontólogo infantil que tiene como clientes a los hijos de personas importantes de la política local, y esposo de su excuñada. Los hechos sucedieron, según su versión, cuando ella cuando tenía 5 o 6 años. La menor pudo contar su historia varios años después, cuando tenía 11.

Fue un mensaje con una compañera del colegio, lo que destapó la olla. “Callate, violada”, le había puesto en uno de los chats que encontró su mamá mientras le revisaba la computadora. Cuando le preguntó qué había pasado, Anna no quiso darle detalles del supuesto calvario que habría sufrido de parte de González. Moira insistió tanto que pudo sacarle algo de información, lo suficiente para avanzar con la denuncia.

La mamá de Anna presentó un escrito ante la fiscalía a cargo de Celia Mussi, quien solicitó de inmediato medidas de instrucción, como el secuestro del celular y la computadora de la nena. Pero la jueza Rosa Falco no dio lugar a las medidas y la causa se cayó en su momento. Moira presentó los mensajes que había encontrado, pero todo eso desapareció del juzgado.

Falco fue la primera de las tantas juezas que desfilaron por la causa. Luego vinieron Lucrecia Martínez Llanos, Ramón Tarchini Saavedra, Darío Alarcón, Miguel Moreno, Cecilia Vittar, Rodolfo Améstegui, Fernando Viaña y Pía Danielsen, quienes se fueron apartando de la causa por distintos motivos, hasta que recayó en manos del juez de Garantías, Fernando Paradelo.

De una pericia en Cámara Gesell surgió que la menor podría haber sido abusada también por su papá. La mamá de Anna no lo podía asimilar porque decía que era “un padre ideal”, pero creyó ciegamente en su hija y radicó la denuncia también en contra de Amadey en 2017.

A partir de eso, se abrió una causa paralela por la que pasaron también diversos jueces como Cecilia Vittar, Fernando Viaña, Pía Danielsen, Rodolfo Améstegui, Sara Harón, y finalmente recayó en el juez Paradelo, quien la unificó con la que lleva contra González.

En el expediente fueron incorporadas tanto las declaraciones que hizo Anna cuando era menor en Cámara Gesell, como también las pericias psicológicas que se realizaron cuando ya pasó a ser mayor de edad. A su vez, se incluyó uno de los dibujos que hizo la denunciante cuando tenía 6 años, en el que dibujó a Amadey, a quien ella ya no le dice papá, sino progenitor.

La palabra de la denunciante: “Espero que vayan presos y reciban una pena justa”

Anna Paula y su mamá Moira Curi viajaron casi mil kilómetros hasta Buenos Aires para romper el cerco mediático y contar su versión de los hechos. En diálogo con TN, la denunciante aseguró que de a poco va procesando todo el tiempo que le llevó esta denuncia y espera que los acusados vayan a juicio para que reciban una condena ejemplar.

“Me encuentro abatida por todo el tiempo que perdí. Estoy procesando y cayendo en cuenta de todo esto que está pasando después de 10 años de haber denunciado. Lo cierto es que esperé mucho tiempo para esto y, una vez que por fin salió, es difícil procesar todo”, expresó.

La joven reveló que está “recluida” en su provincia natal y que le cuesta volver, porque tiene miedo de salir a la calle y ser cuestionada por la sociedad. “Me siento intranquila porque tengo que volver a Santiago del Estero. Nos dijeron muchas cosas a mí y a mi mamá, nos trataron de locas y de esquizofrénicas, todo por hablar del tema. Ahora me toca volver a recluirme, mientras que ellos están procesados pero libres. Desde el inicio de la causa, no estuvieron ni 10 minutos detenidos”, manifestó.

“Después de 10 años, no hay Justicia. Lo único que espero es que vayan presos y les den una pena justa. Todo el tiempo que perdí no lo voy a recuperar, pero quiero sentar un precedente para otras víctimas, para que se animen a hablar, pero que no le lleve tanto tiempo y sacrificio como a mí”, añadió.

Anna Paula está estudiando Abogacía y ya se recibió de procuradora. “Como futura profesional del derecho, me gustaría que se haga foco de lo que está pasando en el Poder Judicial de Santiago del Estero. Yo creo que debería ser intervenido porque hay mucha corrupción, connivencia jueces y abogados, siempre son los mismos los que tomas estos casos y siempre la víctima sale perdiendo”, cerró. /TN