Sábado 29 de Noviembre de 2025, 08:48
El acceso a un
auto 0 kilómetro en la Argentina atraviesa uno de los momentos más complejos de los últimos años. Cada actualización de las
listas de precios empuja un poco más arriba el piso de entrada al mercado, y aunque la
estabilización del dólar oficial aportó algo de previsibilidad, no fue suficiente para contener los incrementos aplicados por las automotrices. Los citycars que hace no tanto podían conseguirse por debajo de los 20 millones de pesos ya son historia, y los compactos que no superaban los 25 millones quedaron definitivamente atrás.
Hoy, según datos relevados por la Agencia Noticias Argentinas, el universo de opciones realmente accesibles se redujo de manera drástica. Quedan apenas
cinco modelos tradicionales que todavía se ubican por debajo de la barrera de los 30 millones de pesos, una cifra que se transformó en el nuevo límite psicológico del mercado. Son autos básicos, pensados para la ciudad, con motores chicos, mantenimiento razonable y el equipamiento esencial. Por fuera de ese grupo aparecen alternativas eléctricas chinas o SUV de entrada, aunque ya sobrepasan ampliamente ese umbral, lo que los aleja del segmento económico.
En este contexto, quienes buscan gastar lo menos posible y priorizan la compra de un vehículo nuevo por sobre un usado se encuentran con una oferta muy acotada. Entre los modelos que aún resisten en valores accesibles, el
Renault Kwid sigue siendo la referencia absoluta. Este citycar del segmento A se mantiene como el 0 km más barato de la Argentina, con un precio que ronda los 25 millones de pesos según la versión. Su motor 1.0 SCe de 66 CV y su bajo consumo lo consolidan como la opción predilecta para uso urbano y presupuestos ajustados.
Un escalón por encima aparece el
Fiat Mobi, competidor directo del Kwid y otro habitual del pelotón económico. También importado de Brasil y muy difundido en planes de ahorro, mantiene un valor actualizado cercano a los 26,2 millones. Equipado con el motor 1.0 Firefly de 75 CV, ofrece un enfoque urbano con un carácter algo más robusto para el tránsito cotidiano y calles irregulares.
Quienes buscan un auto más amplio sin abandonar el terreno de los accesibles encuentran en el
Hyundai HB20 la alternativa más económica del segmento B. En su versión Comfort con caja manual, su precio se ubica alrededor de los 27,6 millones. El motor 1.6 de 123 CV representa una mejora notable en desempeño y versatilidad, ideal para quienes combinan ciudad con trayectos de ruta o necesitan mayor espacio interior para uso familiar.
En la línea de los compactos, el
Fiat Argo se mantiene apenas por debajo del límite de los 30 millones, con un valor aproximado de 29,3 millones para su versión de entrada. Ofrece mejor presentación, mayor equipamiento que los citycars y un rendimiento equilibrado gracias al motor 1.3 Firefly de 99 CV, conocido por su confiabilidad y consumo moderado.
El único sedán nacional que todavía se ubica por debajo de ese umbral es el
Fiat Cronos, producido en Córdoba y consolidado como uno de los vehículos más vendidos del país. Su versión Like 1.3 presenta un precio de 29,9 millones, apenas dentro del rango de los económicos. Comparte mecánica con el Argo, suma un baúl grande y tiene un plus clave: disponibilidad de unidades, un factor que no siempre se cumple en modelos importados con entregas más restringidas.
Así, el mercado argentino de autos económicos se resume a un grupo muy limitado de opciones, que funcionan como la última puerta de entrada al 0 km sin superar los 30 millones de pesos. Para quienes buscan precio, simpleza y bajo costo de mantenimiento, estos cinco modelos constituyen prácticamente el único refugio posible en un escenario cada vez más desafiante.