Se conoció el inconveniente que complicó el casamiento de Marianela Mirra y José Alperovich en Puerto Madero

Sábado 29 de Noviembre de 2025, 10:00

La pareja decidió dar el sí luego de dos décadas de romance, pero no todo fue como esperaban.



Marianela Mirra y José Alperovich se casaron el jueves en Puerto Madero, en el complejo donde el exfuncionario cumple el arresto domiciliario. La noticia generó impacto en las redes sociales, donde muchos usuarios desaprobaron la unión.

Tras la polémica, se conoció el inconveniente que opacó la boda y la ex Gran Hermano no pudo contener la tristeza y preocupación. Es que el mismo día de la ceremonia se filtró que iban a pedir delivey para agasajar a los invitados, lo que desató un escándado gigante.

“Todo lo que dicen sobre la ostentación y el catering nos perjudica muchísimo”, se lamentó Mirra, quien en las últimas horas se habría creado una nueva cuenta de Instagram bajo el nombre “Marianela Alperovich”. En diálogo con Pamela David, la mediática también aseguró que el casamiento estaba previsto desde hace tiempo.

Marianela Mirra, vestida de novia para casarse con Alperovich. (Foto: Farándula Show)
Marianela Mirra, vestida de novia para casarse con Alperovich.

Por qué José Alperovich y Marianela Mirra se casaron en Puerto Madero

Alperovich, que fue condenado a 16 años de prisión por violación, recibió el beneficio de la prisión domiciliaria en julio de este año. Fue entonces cuando se dirigió al complejo Zencity, donde ahora reside con su esposa Marianela.

En aquel entonces, el juez Ramos Padilla explicó que para acceder a este régimen más flexible, el exgobernador de Tucumán debió cumplir una serie de requisitos: se le impuso el uso de una tobillera electrónica, el pago de una caución real por 400 millones de pesos y varias restricciones judiciales.

Alperovich, en el departamento de Puerto Madero donde cumple el arresto domiciliario. (Foto: Farándula Show)
Alperovich, en el departamento de Puerto Madero donde cumple el arresto domiciliario.

Alperovich tampoco puede tener contacto, ni directo ni indirecto, con la denunciante ni con su entorno. Tampoco puede realizar declaraciones públicas que la aludan o busquen desacreditarla.

Pese a la condena, Mirra está ciento por ciento segura de que él es inocente, y por eso nunca le soltó la mano ni siquiera durante los primeros meses en el Complejo Penitenciario de Ezeiza, donde concurrió con frecuencia para demostrarle su fiel amor. Ahora ya son marido y mujer. /TN