Sábado 29 de Noviembre de 2025, 13:35
La estructura del parque automotor en la provincia de Tucumán atraviesa una mutación estadística sin precedentes durante el ciclo 2024-2025, un fenómeno que ha quedado plasmado en los últimos reportes de la Asociación de Concesionarios de Automotores de la República Argentina (ACARA) y los registros de la DNRPA. La tendencia consolidada en los últimos 18 meses confirma una disparidad de mercado crítica: por cada automóvil o vehículo comercial liviano que se patenta en la provincia, se comercializan y ponen en circulación 4 motovehículos.
Esta relación de 4 a 1 representa el despegue definitivo de la motocicleta como el eje central de la movilidad provincial, impulsado por una brecha de precios que ha vuelto inaccesible la renovación de unidades de 4 ruedas para el salario medio, mientras que el volumen de patentamientos de motos se sostiene por encima de las 25.000 unidades anuales proyectadas, en contraste con un mercado de autos que apenas logra sostener cifras marginales comparado con la década anterior.
El impacto acumulativo de este ritmo de ventas ha provocado un quiebre en la composición de la "flota viva" o parque circulante activo. Según las proyecciones cruzadas de organismos oficiales y cámaras del sector, Tucumán ha superado el umbral de las 500.000 motocicletas en condiciones de circulación, con una estimación técnica que sitúa el parque de rodados menores entre las 550.000 y 600.000 unidades efectivas, si se consideran tanto los vehículos patentados formalmente como aquellos que circulan con documentación pendiente en zonas periféricas.
Este volumen supera holgadamente al parque de automóviles y utilitarios, que se estima estancado en un rango de entre 415.000 y 430.000 vehículos. De este modo, la provincia administra un parque total cercano a 1.000.000 de unidades motorizadas, donde por primera vez en la historia el transporte público y el automóvil han sido desplazados numéricamente por la motorización privada de 2 ruedas, generando una densidad vehicular altísima si se considera la población total de la provincia.
La correlación entre esta explosión de ventas y la seguridad pública es directa y alarmante. Los datos del sistema de salud provincial y los observatorios viales indican que los motovehículos participan en el 70% de los siniestros viales registrados en el territorio tucumano.
Esta estadística no solo refleja la cantidad de unidades en la calle, sino la vulnerabilidad de sus ocupantes: los ingresos por politraumatismos en los hospitales de referencia están dominados por motociclistas, lo que genera una presión presupuestaria desproporcionada sobre el sistema sanitario público. Mientras que la tasa de mortalidad y lesiones graves en ocupantes de automóviles ha mostrado variaciones menores, la curva de heridos en moto acompaña linealmente la curva de ventas del sector, evidenciando que la infraestructura vial de la provincia no tiene capacidad técnica para absorber la incorporación de más de 2.500 motocicletas nuevas por mes sin incrementar los índices de fricción y colisión.
El fenómeno se concentra con particular intensidad en el aglomerado del Gran San Miguel de Tucumán, un área donde residen más de 1.000.000 de personas y donde confluye casi el 65% del parque automotor provincial. En esta zona, la saturación es absoluta: la convivencia de casi 380.000 motocicletas con 280.000 automóviles en una red de calles angostas ha derivado en un colapso operativo en horas pico.
Además, el perfil del usuario ha mutado; un porcentaje significativo de las nuevas unidades se incorpora inmediatamente al mercado laboral de aplicaciones de delivery, lo que implica que estas motos no solo circulan, sino que lo hacen durante jornadas extendidas de 8 a 12 horas diarias, aumentando exponencialmente la probabilidad de conflicto vial. Los números finales no dejan margen de error: con una relación de ventas de 4 a 1, un parque circulante superior a las 550.000 motos y una participación en el 70% de los accidentes, Tucumán ha consolidado un cambio de matriz de transporte que exige medidas urgentes.