La Heladera Social se multiplica y ahora la idea alcanza también a los animales

Viernes, 03 de Junio de 2016 05:36

MASCOTERA. En una veterinaria céntrica ofrecen alimento gratuito. LA GACETA / FOTO DE ANALÍA JARAMILLO.



Si nos organizamos comemos todos. Con esa consigna nació la heladera social del bar Muña Muña, ubicado en el centro de Tucumán; un lugar en la que un vecino cualquiera, un empresario o algún peatón desprevenido, puede dejar alimento para quien lo necesite. Con casi medio año de vida, comenzó una cadena de puertas que se abrieron y siguen haciéndolo. Ese proyecto se replicó en la parroquia San Pío X del barrio Floresta de San Miguel de Tucumán, en la Fundación León, en Tafí Viejo, en Aguilares y hace unas semanas en Yerba Buena.

¿Desde nuestro lugar qué podemos hacer? Ese fue otro de los planteos que dio un puntapié para que el proyecto de la Heladera Social se adaptara a diferentes necesidades y rubros. Por ello ahora hay una veterinaria con heladera social en la puerta y que no es más que un canasto para que alguien deje comida para perros o gatos en una bolsita, que luego será destinada a animalitos de la calle. Se trata de la veterinaria Estilo Canino, ubicada en Laprida al 400 y Salta al 200, en donde la consigna se resume en que se puede retirar una bolsita solidaria con alimento para entregarle a perros o gatos de la calle. Y cuando puedan, colaboran para continuar con la cadena solidaria mascotera.

“La gente se prendió mucho con la iniciativa, que surgió inspirada en la Heladera Social de Muña Muña. Y sostenemos el mismo principio: colaborar con los que menos tienen. De todas formas, nosotros como veterinaria cuando vemos el canasto sin alimento también colaboramos”, contó Cristian Robles, encargado del negocio.

El proyecto también se transformó en un perchero social en Concepción, para quien lo necesite se lleve una prenda; en canastos solidarios de panaderías, que en sus puertas dejan los productos del día anterior; y una fotocopiadora que ofrece gratuitamente a los jubilados la impresión de dos hojas, que generalmente son para trámites administrativos respecto de sus jubilaciones.

En la cocina

Despertar el interés de ayudar a otro. Eso quiere lograr Mariana Capello, psicóloga y docente de la materia “Animación Sociocultural”, en sus alumnos del Instituto Kennedy. Hace una semana, jóvenes de 5° A de ese establecimiento que cumplió hace unas semanas 50 años, fueron a las instalaciones de Muña Muña a cocinar e instalar -por ese día- un perchero social.

“La idea es que empiecen a conocer acciones sociales que cambian a la sociedad. Por ello trabajamos con el tema de la Heladera Social. Entonces, queríamos lograr una acción concreta y organizamos una colecta de alimentos y ropa en nuestro colegio. Tuvo una respuesta inmediata. Esperamos que esto se repita, y que más colegios y escuelas se sumen de esta manera. Somos los ciudadanos los que debemos mantener esto”, comentó Capello.

A ello, los estudiantes Micaela Prieto, Nahuel Agudo, Rocío Pizarro y Lisandro García Lobo resaltaron la buena voluntad tanto de otros alumnos y de sus familias, como de vecinos del Instituto que se acercaron a dejar sus donaciones de manera espontánea para que ellos cocinaran tres menúes, que luego poblaron la heladera ubicada en Virgen de la Merced 431.

Aunque la cadena solidaria no se rompió, a veces decae, confiesa Fernando Ríos Kissner, que es el artífice junto a Luis Pondal y Daniela Viñas del proyecto que se replicó en provincias como Chaco, Santa Fe, Misiones, Salta, Jujuy, Buenos Aires, La Rioja y hasta en otros países, como Perú. “Hay días en los que son más flojos, como los de media semana. Pero ahí, al ser un establecimiento gastronómico, cocinamos nosotros. Tratamos siempre que haya algo en la heladera”, confiesa Ríos Kissner, y agrega que quienes más se acercan a buscar alimentos son los adultos mayores, que “hacen cola temprano para llevarse un plato de comida”.

Días buenos y malos

El proyecto Heladera Social donó una heladera exhibidora a la Fundación León, ubicada en Maipú 452, que está a disposición de quien lo necesite de lunes a viernes, de 9 a 20. Hizo los mismo con otras fundaciones, como Manitos Argentinas, de Yerba Buena.

“La heladera funciona algunos días bien (generalmente los lunes o martes) y otros no tanto. Hay días en que la gente deja la comida que no tiró o que preparó especialmente para los demás y hay otros en los que la gente no deja tanto. A diario, concurren decenas de personas. A veces son las mismas, que hasta hacen sociales en la puerta, y llegan en bicicleta o a pie en busca de la comida para toda la familia”, comenta Diego Esper, encargado de prensa y difusión de la mencionada institución. También confiesa que se encontraron con muchas historias conmovedoras: “hay unas empleadas de una panadería ubicada en Maipú y San Juan, que casi todos los días dejan en la heladera bandejas con menúes que ellas han preparado”. Esper, también confiesa que tienen problemas: “la mayor dificultad, en relación con la primera heladera social de la provincia, es que somos una fundación y no un bar. Entonces, no manejamos comida. Dependemos de la donación de la comunidad. Siempre”.

Direcciones y horarios

-Muña Muña, Virgen de la Merced 431. Funciona de 9 a 17 en la entrega de comida y la recepción de comida es de 9 a 24, de de lunes a sábados.

- Fundación León, Maipú 452. Horario: de lunes a viernes, de 9 a 20.

- Tafí Viejo, Perú Sur 271. Horario: de 11 a 23.

- Parroquia San Pío X, Boulogne Sur Mer 2329. Consultar en el siguiente teléfono: 4321641.

- Fundación Manitos Argentinas, Yerba Buena. Dirección: Berruti y Frías Silva. También tiene perchero social.

- Parroquia Nuestra Señora del Carmen de Aguilares, avenida Sarmiento 1056.

Cómo funciona

Proyecto Heladera Social busca reducir el desperdicio de alimentos excedentes y contribuir a satisfacer las necesidades básicas de las personas.

Los alimentos donados deben llevar una etiqueta con fecha de elaboración y el nombre del alimento.

Tanto lo que no se vende en los tres restoranes de Ríos y sus socios (Muña Muña, El Árbol de Galeano y Plaza de Almas), como lo que aportan los vecinos, sólo permanece 24 horas en la heladera, para garantizar su salubridad y reducir el riesgo de intoxicaciones.

Los horarios dependerán de cada lugar en donde esté ubicada la heladera.

El proyecto Heladera Social también recibe donaciones de heladeras, que luego son ubicadas en fundaciones, como sucedió con la Fundación León y Manitos Argentinas.

La Heladera para animales de la calle funciona de la siguiente manera: se retira la bolsa sin compromiso, y cuando se pueda se colabora con otra bolsa.
 

Fuente: http://www.lagaceta.com.ar/nota/684612/sociedad/heladera-social-se-multiplica-ahora-comen-hasta-animales-calle.html