Madre pide justicia por su hija, a quien drogaron, violaron y asesinaron: para la fiscal fue “muerte natural”

Domingo, 12 de Julio de 2020 12:30

Lizbeth Foronda Calani, de 21 años, trabajaba y estudiaba enfermería.



"La verdad es que estoy esperando que la fiscal me llame para comunicarme si hubo o no nuevos resultados en las investigaciones. La última vez que me llamó fue antes de la pandemia y no supe más nada. Me habían boicoteado en todas las pruebas presentadas; todo el caso de mi hija, Lizbeth Foronda Calani, debe estar inconcluso o pendiente", dice María Canali, la mamá de la víctima, una ciudadana boliviana de 21 años que trabajaba, estudiaba enfermería y soñaba con su futuro.

El 1º de septiembre de 2018 fue el último día que trabajó como barwoman en un boliche de Liniers al que va la comunidad boliviana. "De este lugar fueron a almorzar a un restaurante y de ahí dos de sus compañeros la secuestraron en un auto y la llevaron a la casa de uno de ellos en Lomas de Zamora, donde la mataron después de vejarla de manera inhumana; en este lugar bebieron varias clases de alcohol y consumieron drogas", dice la mamá, y agrega que "de acuerdo con los informes, murió a las 3 de la tarde, aproximadamente, y la tuvieron muerta sin avisar a nadie hasta la una de la madrugada del día lunes".

"Mi otra hija la fue al lugar del asesinato con la mujer de uno de los imputados, que es la que ya sabía de todo lo que había ocurrido, porque el marido se había comunicado muchas horas antes con ella; de esta manera, tenían una coartada perfecta para mentir en la estación de policía y, por ende, en la Fiscalía de Lomas de Zamora", relata.

"Es en esta Fiscalía donde suceden injusticias, a través de cohecho con la fiscal Fabiola Fanatey, que dejó en libertad en 24 horas como niños inocentes sin previa investigación y sin la autorización del juez. Hicieron desaparecer las pruebas secuestrando los audios que había en el celular de la mujer de uno de los imputados", afirma la mamá.

La fiscal le dijo que se trataba de una muerte natural. Incluso se dijo que se había tratado de un trío sexual. "De eso tienen que responder los asesinos; sin embargo, la fiscal hizo alusión al trío. Es obvio que van a decir conjeturas para desacreditar a mi hija, que es la víctima", dice la mamá, quien sabe que el dueño del boliche es el tío de uno de los acusados y con muchas vinculaciones.

"Creo que hay honestos y leales a su cargo judicial. Hasta donde yo sé, la ley castiga de manera imparcial a ricos y pobres", dice María, pero sostiene que tiene que reconocer que no sólo hubo discriminación racial, sino también una actitud de xenofobia en varias formas de trato inhumano y despectivo durante la investigación. /Crónica