Claudia Rucci: “Los peronistas decidieron entregar el peronismo al gobierno de Cristina Kirchner”

Domingo, 22 de Noviembre de 2020 10:26

Claudia Rucci, durante la entrevista con Clarín en su casa de Luján. La dirigente peronista, dura opositora al kirchnerismo, fue diputada nacional dos veces y precandidata a vicepresidenta en 2015 secundando al ya fallecido ex gobernador cordobés, Jo



 -Hace poco, el 17 de noviembre el peronismo conmemoró su día del militante, la lucha por la vuelta de Perón al país, tras 18 años de exilio. La figura de su padre está muy asociada, la famosa foto a la llegada a Ezeiza, y José Ignacio Rucci, el secretario general de la CGT, que sostiene el paraguas en ese día lluvioso. ¿Cómo lo recuerda?

-Yo era muy chica. Tenía 8 años. Sí recuerdo mucho el preparativo, casi que se vivía como una fiesta en mi casa. Creo que mi padre como tantos otros argentinos trabajaron de sol a sol durante 18 años para que se de el regreso del general Perón a la Argentina y ese era su punto máximo. Siempre cuento una anécdota, que mi madre nos había ido a comprar ropa a mi hermano y a mi para ir a recibir al General y cuando vino mi papá a mi casa, que por cierto venía poco en esa época, le muestra la ropa y le dice “para qué es eso”, “para ir a buscar al General”. “Perdón, no van a ir a buscar al General ustedes, no se puede, de ninguna manera”. Y empezó a poner excusas hasta que mi mamá se enojó mucho y le terminó gritando “¡ojalá que te llueva!”. Y de ahí viene la historia del paraguas, digo yo, que empezó mucho antes en casa.

-Y después conoció a Perón.

- Sí. Días después mi padre nos llevó a Gaspar Campos [la casa en Vicente López donde el líder vivió en ese primer retorno], y tengo esa imagen muy de amor-odio con Perón, porque de alguna manera era la persona que quitaba horas de mi padre. Mi padre viajaba mucho a España. Y conocerlo para mí fue ver a este hombre tan grande, tan grande de tamaño como de poder. Me siento muy orgullosa de lo que significa mi padre y esa foto y ese paraguas, que habla de una cosa de protección, ese paraguas tiene muchos subtextos. Me parece que por eso fue tan brillante esa foto, porque si hay alguien que estaba entregado a esa protección sin duda era mi padre.

-Rucci en la historiografía peronista está muy presente en el sindicalismo. ¿Pero tiene lugar en los gobiernos Kirchner?

-Yo creo que la figura de Rucci en un gobierno kirchnerista molesta. Ellos han declarado la continuidad histórica de los 70, de esos jóvenes revolucionarios. Rucci molesta porque ellos se creen la continuidad de aquellos que lo asesinaron.

- ¿Quién mató a Rucci?

-Los Montoneros. Montoneros sin duda. Y no lo digo yo, lo han dicho ellos. Ellos han reconocido el asesinato de José Ignacio Rucci, incluso han dicho los motivos, necesitaban tirarle un muerto a Perón arriba de la mesa. Cuando Perón gana las elecciones con el 62% de los votos, ellos empiezan a querer demostrarle lo que era el peronismo, para decirlo irónicamente. Ellos tenían mucho más que ver con el marxismo que con el peronismo. Por eso Perón un día les dice “muchachos los votos de ustedes no los necesitamos, vayan donde tienen que ir y hagan lo que quieran hacer”. Y bueno ellos eligieron la peor manera que es dirimir estos conflictos de poder con sangre y con muerte. Y esto es lo que el kirchnerismo trata de ocultar, de hacer desaparecer, esta etapa del 73 al 76 donde atentaron contra un gobierno democrático.

-¿No es una memoria incómoda para todo el peronismo lo anterior al golpe militar del 24 de marzo del 76? El asesinato de su padre sucede en 1973, pero sigue la violencia, los crímenes de la Triple A, de López Rega, y cuando en los años 2000 se anima una revisión aparecieron afiches, sindicales, “No jodan con Perón”. O sea se puede revisar la historia, pero algunos dijeron “hasta acá”.

-Es que eso es un error, sea como sea si nosotros como argentinos no revisamos la historia de verdad y decimos qué nos pasó de verdad, que pasó al peronismo. Hoy los chicos no saben qué pasó, se tergiversa la historia y se la acomoda para no aceptar errores que se han cometido de todos lados.

- En todos estos años, más allá de investigaciones y testimonios que responsabilizan a Montoneros. ¿alguien se le acercó para hablar?

-Nadie me lo dijo concretamente, pero en un cumpleaños de Antonio Cafiero, que Antonio siempre juntaba a todo el peronismo, me ha pasado de encontrarme con un personaje que se me acercó y me abrazó con lágrimas en los ojos, y me pidió perdón, eso sí me ha pasado.

-¿Quién fue?

-Carlos Kunkel.

-Usted trabajó con Kunkel.

-Yo trabajé con Kunkel. Yo era una de sus secretarias en su despacho. Trabajaba administrativamente, cuando fue subsecretario general de la Presidencia en los comienzos del gobierno de Néstor Kirchner.

-Le pido si lo puede contar otra vez ¿cómo se enteró, siendo una nena de 9 años, del crimen de su padre?

-Nosotros íbamos a la escuela en Haedo, si bien vivíamos en Flores en una casa que nos habían prestado unos amigos, en Avellaneda y Nazca, porque estábamos todo el tiempo mudándonos de lugar por el tema de las amenazas que recibía mi padre. Pero bueno, ellos decidían que de escuela no nos iban a cambiar. De hecho después se supo en la investigación que ellos supieron en qué casa estaba mi padre porque vieron los movimientos nuestros de la escuela hacia la casa. Un día estábamos llegando al mediodía de la escuela y vimos un montón de policías, gendarmería en la esquina, estaba el tránsito cortado y el chofer nos hace quedar en el auto y baja a ver qué sucedía, vuelve a subir y nos dice que había habido un robo o un accidente, que íbamos a ir a la casa de unos amigos de mi padre, que vivían a diez cuadras. Nosotros fuimos, comimos, en un momento pido permiso para ir al baño y paso por el living con una televisión prendida y ahí veo la placa que decía “asesinaron a José Ignacio Rucci”, así me enteré yo.

- ¿Cómo siguió su vida de niña?

-Fue complicada. Si, fue muy complicada. No quería volver a la escuela, sentía vergüenza, no sé por qué, entendía que me iba a volver en un centro de atención y supongo que lo quería evitar. Recuerdo que el primer día que fui a la escuela entré y fui al baño y me quedé encerrada y me tuvo que venir a buscar la maestra. Durante mucho, mucho tiempo desde la escuela a mi casa yo iba en el asiento de atrás en posición fetal con los dedos cruzados, rogando, pidiéndole a Dios llegar a mi casa y que mi madre estuviese viva, porque tenía pánico de volver a vivir esa situación esta vez con mi madre.

-¿Y después?

- Y después la vida te va fortaleciendo. No sé, hay que seguir viviendo. Y yo era muy chica y trabajaba además como actriz y supongo que eso me ayudó a poder salir, poder convertirse en otro, hacer otro personaje. Siempre fui muy rodeada amorosamente por todos los adultos con los que yo trabajaba en esa época. Y creo que como siempre te salva el amor. Yo creo en eso profundamente. Y yo tuve una niñez muy amada por mi familia y por el entorno donde me movía que era mi trabajo, a los 6 años ya había empezado a trabajar en televisión, mi padre llegó a verme, recuerdo ese día que me vio por primera vez. Creo que fue la única vez que vi llorar a mi padre. Y fui creciendo, después llegó la adolescencia con mucho rechazo a la política. No quería ni escuchar hablar de política. Y después se ve que siempre estuvo dentro mío la política también. Y a los 40 años las mujeres hacemos como clicks y ahí empezó a interesarme y así empecé.

- Ahora es senadora en Provincia de Buenos Aires por Juntos por el Cambio, el peronismo que se sumó con Miguel Pichetto. ¿Por qué no el Frente de Todos?

-Ya empezó raro que la vicepresidenta elija a su candidato a presidente. Y siempre digo que cualquier expresión donde este el cristinismo adentro se convierte en cristinismo, esos frentes son difíciles que funcionen. Y es lo que está pasando, evidentemente quien están manejando el país de encubierto es la vicepresidenta. En los 70 con los Montoneros se hablaba de entrismo, usaron el peronismo para poder infiltrarse. Yo ahora hablo del entreguismo, los peronistas decidieron entregar el peronismo al gobierno de Cristina Fernández de Kirchner. Yo siempre estuve parada en el mismo lugar, siempre estuve enfrente del kirchnerismo desde 2009, 2015, 2017, siempre. Yo no me moví. Por qué no le preguntan a Massa o a Alberto ¿por qué están con Cristina? Después de lo que dijeron, las declaraciones públicas algunas llevando al horror sobre la ex presidenta.


-¿Y por qué están Alberto Fernández o Massa con Cristina?

-Me parece que a veces la ambición de poder y de ser puede más que otros principios. Vos no podés… Yo por lo menos, no podría estar compartiendo la política con alguien que acusé que entraron con armas con silenciadores a tratar de robarme [cita el robo en 2013 a la casa de Massa en Tigre, por el cual un prefecto de Inteligencia fue condenado a 18 años de cárcel]. Yo no podría acordar nada con esa gente. Entonces me parece que es demasiada ambición de poder. Alberto no podría soñar con ser presidente y esta fue su gran oportunidad. No hay ideología. El kirchnerismo lo único que hace es sostener a los pobres en la pobreza, eso está planificado. Y esto va en contra del peronismo.

-Pero el peronismo está todo encolumnado, los gobernadores, intendentes…

-Hoy esta especie de frente que han hecho, dicen que todo el peronismo está alineado. Mentira, te aseguro que no es así. No tienen los mejores comentarios sobre la vicepresidenta. Sin embargo deben ser obedientes y hacer lo que la señora quiere que hagan. Y eso no es peronismo.

-Máximo Kirchner hizo una reivindicación de Agustín Tosco, y salió a cuestionarlo.

-Fue gracioso en realidad. El día del homenaje a Rucci, tipo tres de la mañana cuando le toca a hablar a él (en Diputados), arranca diciendo que él había decidido homenajear a Tosco. Es raro cuando no cumple años, es fecha de nada. Pero bueno, más allá de la chicana fue claro con lo que es él, lo que son ellos, prefieren a Tosco en lugar de a Rucci y eso no es criticable, más allá de que Tosco y Rucci fueron dos ejemplos en el sentido cuando dos políticos se podían sentar a hablar con altura, sin agresiones, sino hablar de las ideas. Esto que hace Máximo es la negación de lo que era Tosco, es la chicana chiquita, corta, tonta. Pero ellos son eso, ellos son marxistas evidentemente. El tema es que te hablan de Perón cuando todo el mundo saben que detestan a Perón.

-¿Se definiría en la pata peronista de Juntos por el Cambio?

-Yo no creo que el peronismo sea pata de nadie. Yo creo que el peronismo puede ser socio, en todo caso.

-En Juntos por el Cambio está la propia interna, ¿cuál sería el lugar de ustedes? ¿Cómo debería definirse un liderazgo?

-Yo creo que como oposición tenemos una gran posibilidad. Lo que entiendo es que no hay que cometer los mismos errores. No quiero hablar del gobierno de Macri porque yo no formaba parte, tuve mis serias críticas y las sigo sosteniendo. Pero uno de los errores en el macrismo y dejando de lado lo económico, creo que eran unos negadores de la política, y hacer política sin querer hacer política es como un partido de fútbol sin pelota. Y me parece que esto los hizo encerrarse y se llegó a la elección así, sin apertura a la sociedad, hacia los distintos partidos para sumarlos. Y por eso se perdieron las elecciones, sin duda. Yo lo hablé con María Eugenia Vidal y creo que ese es el camino, ampliar, a todos los que no queremos una patria kirchnerista.

-Has defendido a Vidal de las críticas con un eslogan muy peronista, “Mejor que decir es hacer y ella hizo”, dijiste.

-Sí, la provincia que dejó Scioli al lado de la que dejó María Eugenia, Scioli no le llega ni a los tobillos.

-¿Y Axel Kicillof?

-Yo todavía no la veo la gestión de Kicillof. Ellos con la excusa de la pandemia y demás... La educación en la Provincia, es increíble que no se hayan podido armar durante ocho meses las escuelas para que los chicos puedan volver a clases. Dejar a los chicos sin clases es algo gravísimo. Con el gobierno de Kicillof, “anuncian que el 91% de los estudiantes mantuvieron la continuidad pedagógica”. Falso. Yo de verdad creo que Kicillof no está preparado para gobernar la provincia de Buenos Aires. Sigue subido al estrado del Nacional Buenos Aires, y la Provincia no es una estudiantina.No puede ser que cada discurso le eches la culpa a María Eugenia Vidal. Ya van 9 meses loco, qué hiciste vos. Lo que hizo en Salud Vidal ningún gobierno peronista lo hizo.

-¿Qué haría si Macri siguiera liderando Cambiemos?

-Este es un espacio que se abrió tanto que vamos a tener muchísimas personas, dirigentes. Y yo no me quiero meter en esa interna. Mi único trabajo es que este espacio crezca y después se dirimirá. Por supuesto uno tiene sus preferencias pero no las puede decir porque me parece que no sumaría.

-Pero de Vidal, por lo menos, ha hablado muy bien.

-Hablo bien porque conozco la Provincia y la verdad es injusto lo que dicen de María Eugenia. A María Eugenia se la llevó puesta Macri, esa es la realidad. Y si le hubiesen dado la posibilidad de desdoblar las elecciones hoy seguiría siendo la gobernadora.


De actriz a política, con el peso del apellido Rucci

Sí, Claudia Rucci, decían quienes la conocían bien de más de tres décadas de carrera en televisión y teatro. Pero a partir, sobre todo de 2009 cuando fue diputada nacional y empezó a tomar ese otro rol, la identificación de Claudia empezó a girar a la política. Con el peso de un apellido lleno de significación en la historia del peronismo, peso del que ella es consciente aunque reivindica que “puedo pensar y decidir, no soy mi padre”. Pero el apellido que representa ortodoxia y “lealtad” a Perón fue imán para los sectores del peronismo no kirchnerista en los últimos años, vereda en la que Claudia recuerda haberse ubicado en todos estos años.

Claudia dice que no volvería a la actuación aunque define sus tres décadas de actriz como “una hermosa etapa en mi vida”. Se inició a los 6 años, cuando “lloraba y pataleaba” para que la dejasen ir a un casting. “Llevala si total no va a quedar”, accedió el padre, pero el empresario y productor Alejandro Romay, el “zar de la tevé” y sinónimo del histórico Canal 9, la eligió para “Música en libertad infantil”, inicio de una larga carrera que siguió hasta 2002. Siguieron “Me llaman Gorrión”, “Jacinta Pichimahuida”; las novelas “El Gato” y “el cuarteador”, junto a Rodolfo Bebán. En los 80 seguiría con telenovelas y unitarios, como “La Sombra”, “El Lobo”, “Corazones de Fuego”, Crecer con Papá” y ”Alta Comedia”. Más adelante novelas como “Grecia”, “Amigos son los amigos” y “Verdad o Consecuencia”, y se retiró en 2002.

Claudia tiene dos hijos, María (35) y Juan (33), de su matrimonio con el actor Víctor Hugo Vieyra; y a Thiago (15) con su actual pareja.

En su casa en un barrio cerrado de Luján, adonde se mudó desde Parque Leloir hace dos años, la veta artística sigue viva en la pasión por la decoración. “He estudiado, reciclo muebles, pinto con distintas técnicas, transformo objetos”, cuenta. Cada vez que puede le gusta en verano volver a Buzios, la sensación de tranquilidad y de seguridad -enfatiza- de esas playas del sur brasileño.


Itinerario

Claudia Rucci nació en Villa Soldati el 19 de diciembre de 1963. Se mudó a San Nicolás donde su padre José Ignacio Rucci era secretario general de la UOM. A los 6 años empezó a actuar, y cuando tenía 9 asesinaron a su padre. Dejó su larga carrera de actriz en 2002. Trabajó con el sindicalista Gerónimo Momo Venegas, y en la CGT. En 2009 fue diputada nacional por el frente que encabezó Francisco de Narváez, con Macri y Felipe Solá. En 2015, precandidata a vicepresidenta con José Manuel de la Sota en la interna que perdieron frente a la fórmula Massa- Gustavo Sáenz. Volvió a ser diputada y jefa del bloque “cordobés” delasotista. Desde diciembre de 2019 es senadora provincial por JxC. /Clarín