"Ustedes están diciendo mentiras sobre mí": para callar un brutal abuso sexual disparó y asesinó a una comerciante

Jueves, 21 de Enero de 2021 15:37

La mujer fue baleada delante de su familia en el centro comercial en el que tanto ella, como el ahora acusado, trabajaban.



Una jueza procesó con prisión preventiva a un sereno de 57 años acusado de asesinar de un balazo en el cuello, el 4 de enero pasado, a una comerciante del paseo de compras de la localidad bonaerense de Sierra de los Padres que lo iba a denunciar por el abuso sexual de una menor de edad, informaron ayer fuentes judiciales.

Se trata de Gustavo Rafael Sensán (57), a quien la jueza de Garantías de Mar del Plata, Lucrecia Bustos, le imputó el "homicidio criminis causa" de María Florencia Ascaneo (41), quien fue baleada delante de su familia en el centro comercial en el que tanto ella, como el ahora acusado, trabajaban.

Fuentes judiciales informaron a Télam que el procesamiento fue dictado en las últimas horas tras el pedido del fiscal Leandro Arévalo, de la Unidad Funcional de Instrucción (UFI) 7 marplatense.

De acuerdo al fallo de la jueza al que accedió Télam, el acusado actuó "con el fin de ocultar otro delito y para asegurar su impunidad", en este caso, el abuso de una niña menor de edad.

También se le atribuyó el delito de "portación ilegal de arma de fuego de uso civil", por la pistola utilizada para consumar el crimen.

La hija de la víctima, quien presenció el crimen de su madre, aseguró ante la Justicia que el homicida dijo, momentos antes de extraer el arma de entre sus ropas y ejecutar a su víctima: "Ustedes están diciendo mentiras sobre mí".

Femicidio de María Florencia Ascaneo:
La víctima María Florencia Ascaneo.

Según la testigo presencial, el agresor "estaba tranquilo y sin gritar", aunque no pudo distinguir si estaba drogado o alcoholizado.

Por su parte, Carlos Zeccini, el esposo de Ascaneo, declaró que se encontraba junto a la hija de ambos y su mujer cuando ocurrió el ataque y señaló a "Gustavo" como el autor del disparo.

El hombre contó que al creer que el atacante iba a seguir tirando, se puso a resguardo junto a su hija detrás del mostrador de su comercio y le arrojó un frasco al tirador, al quien se le cayó el arma y luego fue reducido. /El Tribuno