Qué es y cómo la afecta el trastorno que le cambió la vida a Natalia Oreiro

Viernes, 03 de Diciembre de 2021 12:25

La actriz lo contó hace un tiempo y ahora aparecieron más detalles de su manía con los chicles.



Todo comenzó porque “la gente que come chicle me molesta”, pero lo cierto es que Natalia Oreiro sufre de un trastorno muy poco común que le cambió la vida para siempre. “Era la loca del chicle”, recordó en una ocasión hablando de sus quejas. Hasta que llegó a un especialista que le explicó lo que le pasa en serio.

¿Qué es misofonía y cómo la "jode"?
La misma Natalia lo explica con su mejor humor (a pesar de los ruidos). "Es una de las enfermedades consideradas raras, el 7% de la gente la tiene y no lo sabe, no es psicológica y no tiene cura", contó Oreiro, y reveló cuáles son los síntomas que tiene: ansiedad, palpitaciones y pérdida de concentración.

"El chicle para mí es el punto máximo, la lapicera también. Hay un grupo en Argentina que tiene esta patología. Yo por ejemplo, me subo a un auto y si el señor que maneja está con un chicle me pongo directamente auriculares", contó y allí hay otro dato: Oreiro no maneja, y siempre se mueve por la ciudad de Buenos Aires en taxi.

"En los circuitos de trabajo se corre la bola: "No le mastiques chicle que se pone loca" y en realidad yo me tomo el tiempo de decir que es un problema que tengo yo que no es un problema que tiene el otro y que no lo puedo controlar", dijo en otra entrevista.

La misofonía también se conoce como Síndrome de Sensibilidad Selectiva al Sonido (SSS), que se refiera a cuando esta hipersensibilidad responde a sonidos por debajo de una conversación normal (de entre 40 y 50 decibelios).

Los síntomas suelen presentarse entre los 10 y los 12 años, los sonidos más molestos están vinculados con la respiración y la alimentación. En general, para quienes la padecen resulta más irritante cuanto más cercana a su círculo es la persona que produce el ruido.

Quienes padecen esta condición "reaccionan al escuchar un patrón de sonido específico, como el ruido de masticar chicle, la tos, los golpecitos con un lápiz sobre la mesa, los estornudos, etc", explican.

“A mi me da ansiedad, palpitación y sudor frío cuando me salta", dijo Nati. “Todo eso me jodía ya en la edad escolar, pero no lo sabíamos. Cuando tomaban exámenes en el colegio me tenía que cambiar de aula porque los ruidos me impedían concentrarme”, terminó. /Paparazzi






contexto en caja popular