A los 83 años falleció el tucumano fundador de "Citric", Juan Padilla

Martes 06 de Febrero de 2024, 19:10

En 2000, junto a su esposa y a sus hijos, funda Citric, la fábrica de jugos exprimidos. En 2016, la familia vendió el 50% de las acciones a la corporación Beliv.



Falleció ayer el empresario tucumano Juan Padilla. Tenía 83 años a lo largo de los cuales desarrolló un fuerte y solidario vínculo con la sociedad tucumana y especialmente con los luleños donde trabajó interrumpidamente desde muy joven.

Durante ocho décadas conjugó su dedicación a la tarea y al vínculo siempre cercano con sus colaboradores y con la misma naturaleza que lo llevaba atender casi diariamente hasta que sus afecciones pulmonares ralentizaron esa rutina.

Padilla estuvo convencido desde muy chico que la clave del crecimiento de los logros en la vida era la perseverancia, la escucha y por sobre todo la convicción de devolver lo que se iba cosechando. Por eso nunca esquivó la actividad pública y promovía que era una obligación de todo ciudadano, como así tampoco cumplir roles en distintas instituciones. Por eso fue intendente y concejal de Lules y también colaborador de cuanta institución pública se lo propuso. Solía reconfortarse y felicitar a quien ponía su firma en una solicitada o una simple posición pública.

Con ese espíritu, marcado por el respeto, pero también por la impaciencia que lo caracterizó, fue miembro de la Estación Experimental, de la Junta de Regantes, de la Asociación Tucumana de Citrus y uno de los impulsores de la creación de la Fundación para Albergues Infantiles (FAI).

Desde muy joven trabajó en campos tucumanos, desde peón hasta empresario y terminó creando y haciendo crecer en lules lo que es hoy una de las empresas más importantes de jugos del país como es Citric. Desde su finca de El Carmen en Lules fue haciéndola progresar como una empresa familiar en la que siempre promovió su capacidad para delegar y para trabajar colaborativamente.

Hacia 1988, Padilla comienza a exportar fruta fresca. En 2000, junto a su esposa y a sus hijos, funda Citric, la fábrica de jugos exprimidos que hoy posee el 10% del mercado interno, y exporta a China, Uruguay, Chile y Ecuador. En 2016, cuando la familia vendió el 50% del paquete accionario de la firma El Carmen SA a la compañía de origen guatemalteco Livsmart, Citric tenía instalaciones en cuatro locaciones distintas (Lules, Chajarí -Entre Ríos-, Buenos Aires y Brasil) y empleaba a alrededor de 250 personas.


Por eso mantuvo una relación estrecha con los distintos gobernantes de su tierra para contribuir y participar en diferentes emprendimientos que fueron surgiendo que van desde una obra hasta la biblioteca de Lules. Defendió sin dudar que en sus emprendimientos privados primero intentar conseguir que los recursos humanos fueran de Lules, si no los conseguía recurría a otros lugares tucumanos y la última instancia era fuera de la provincia.

Este empresario tucumano forjó su espíritu cristiano junto a su esposa Silvia García Hamilton con quien compartieron 57 años de casados con quien formó una familia de seis hijos: Juan (h), María Silvia, Pilar, Milagros, Santiago y María Ana. Detrás de sí deja, además, 18 nietos y cinco bisnietos, con los que compartía la alegría y la diversión de sus caraceterísticos apodos.

“Me he preocupado por trabajar y por transmitir valores que creo que son importantes para que una familia crezca y para que una sociedad progrese. Esos son los valores de la familia, del trabajo, de la fe, de la solidaridad y de la responsabilidad. Esto vale para cualquier actividad de la vida. Y siento que transitar por esos caminos me ha dado resultado y me ha ayudado a ser feliz”, había reflexionado Padilla tras recibir de manos de sus hijos el libro “Don Juan” que relata los aspectos salientes de su vida y que fue presentado a mediados de diciembre bajo los gomeros que lo vieron crecer como hombre y como empresario. /La Gaceta