El gobierno porteño quiere cobrarle a Kicillof los costos de atención médica de los bonaerenses que cruzan a CABA

Miércoles 07 de Febrero de 2024, 07:37

En algunos hospitales, llega al 80% la cantidad de pacientes que llegan desde el otro lado de la General Paz. Muchos no cuentan con servicios que necesitan en los centros de salud cercanos a donde viven.



El gobierno de la ciudad evalúa que la provincia de Buenos Aires asuma el costo de la atención de sus residentes en los hospitales de la Capital frente a la gran demanda de bonaerenses, aunque aún no hay un proyecto de cómo podría materializarse o a qué tipos de servicios se referiría. 

Mientras que desde el Ejecutivo porteño señalaron  que “hay una decisión firme de trabajar en este tema”, desde el Ministerio de Salud local insistieron en llevar tranquilidad a la población que consulta a diario en el sistema público.

En diálogo con medios radiales, el jefe de gobierno Jorge Macri se había referido más temprano a la posibilidad de recuperar los fondos destinados a esas prestaciones. Hay distritos que esperan para los próximos meses que más población se vuelque a la salud pública por la suba de las cuotas de las coberturas, los copagos y los bonos sin reintegro que están cobrando los profesionales y los gastos de bolsillo con los medicamentos.

“Esto que sucede es algo histórico, pero está alcanzando su pico de complejidad más alto”, sostuvo Macri a propósito del éxodo de bonaerenses a los hospitales en la ciudad. 

“El nivel de desmanejo y desinversión en la salud pública a nivel provincial es grave. La mayoría de los municipios desde donde dicen que vienen [los pacientes que llegan a atenderse desde la provincia de Buenos Aires] no tienen salud municipal –continuó–. Nosotros hacemos un gran esfuerzo, pero tiene un límite. Nuestra responsabilidad es tratar de priorizar al vecino que sostiene al sistema público”.

“Si hacemos la cuenta, la mayoría de los impuestos de la ciudad de Buenos Aires son producto del trabajo de los bonaerenses que van ahí. Pero qué estúpido es el razonamiento”, retrucó el gobernador Axel Kicillof sobre los dichos de su par porteño.

La idea de que la Provincia o los municipios bonaerenses asuman el costo del uso de servicios que sus residentes hacen en la ciudad ya había generado debate en 2022 a raíz de un proyecto de ley ingresado en la Legislatura porteña. La iniciativa no prosperó. Ahora, volvió a surgir frente a una mayor demanda de bonaerenses que afirman no tener atención más cerca de donde viven.

“El concepto de comunidad es amplio, pero necesitamos que la Provincia asuma su responsabilidad y le dé salud en su lugar de origen. Nuestro compromiso con una salud universal y gratuita es pleno, pero le vamos a reclamar a otros gobernantes la misma actitud”, agregó el alcalde porteño a los medios.

El ministro de Salud porteño, Fernán Quirós, explicó  que la ciudad cuenta con un sistema de recupero en el caso de la atención de pacientes con cobertura. “La discusión sobre el conurbano está dentro de los problemas de las megaurbes del mundo y requiere acordar todas las políticas públicas, como la salud, la educción, la seguridad, la disposición residuos o el transporte”, agregó. Pero lo separó de la necesidad de atención que a diario buscan los pacientes en el sistema sanitario.

Objetivos

También la priorización de la atención de los porteños ya se había anticipado tras confirmarse, en noviembre pasado, que Quirós seguiría al frente del Ministerio de Salud de la ciudad luego del recambio de autoridades locales. 

Uno de los objetivos fijados para la nueva etapa era modificar cómo la población utiliza el sistema sanitario: descomprimir la demanda en los hospitales a través de un mejor uso de los centros de salud y acción comunitaria (Cesac) o los centros de especialidades médicas ambulatorias (Cemar), donde se hacen estudios diagnósticos o se brindan prestaciones de complejidad media por derivación del médico de un Cesac sin tener que ir a un hospital.

Otro objetivo era atender las quejas de los porteños que no encuentran turnos o tienen que esperar semanas o meses para atenderse en centros públicos. De acuerdo con los datos de la Dirección General de Estadística y Censos de la ciudad, un 20% de los porteños depende solo de la red de atención pública si tiene algún problema de salud.

Pero, por barrios, esa proporción asciende al 25% en la Comuna 3 (Balvanera y San Cristóbal), al 26,7% en la Comuna 9 (Mataderos, Liniers y Parque Avellaneda), al 28,1% en la Comuna 7 (Flores y Parque Chacabuco) y hasta alcanzar el 40% en la Comuna 4 (La Boca, Barracas, Parque Patricios y Nueva Pompeya), el 33,5% en la Comuna 1 (Retiro, San Nicolás, Montserrat, Constitución, San Telmo, Puerto Madero) o el 48,5% en la Comuna 8 (Villa Lugano, Villa Riachuelo y Villa Soldati). Los hospitales en muchos de esos barrios son los que concentran también la demanda insatisfecha del conurbano.

En promedio, según actualizó Quirós, el 55% de las consultas hospitalarias son de porteños y el 45%, de bonaerenses. 

Pero, en el Zubizarreta, por ejemplo, el 90% que consulta reside en la ciudad, mientras que en el Argerich, el Elizalde (pediátrico) o el Santojanni, el 80% de los pacientes que llegan viven en la provincia. 

“Son 850.000 los porteños que hacen uso habitual del sistema público: 450.000 ya tienen un médico de familia o cabecera asignado que hace el seguimiento y las derivaciones [al Cemar o a un hospital] cuando es necesario –detalló el funcionario–. De los otros 400.000, la mitad son afiliados a PAMI y tienen médico de cabecera. Nos falta llegar a que los 200.000 porteños que restan de esa población tenga un médico asignado para coordinar sus cuidados”. /La Nación