Cosquín Rock: más de cien artistas, seis escenarios, y una concurrencia que se acercó a las cien mil personas

Lunes 12 de Febrero de 2024, 14:44

Cosquín Rock 2024



La edición 24° del Cosquín Rock se llevó a cabo en el Aeródromo del Valle de Santa María de Punilla, en Córdoba. Los dos grandes hitos que marcaron la segunda y última jornada fueron el inusitado vuelo internacional dado por Slash, el icónico guitarrista de Guns N’ Roses, y el clima festivalero generado por Ciro y Los Persas, alimentado también por Las Pelotas y Las Pastillas del Abuelo.

Después de que la medianoche había llegado, la celebración continuó con la cumbia de Damas Gratis, el conjunto electrónico del DJ estadounidense Steve Aoki y la enérgica actuación de Molotov. Anteriormente, el trap ocupó el primer lugar en la historia del festival con los espectáculos de Duki y Ysy A en el escenario Norte, uno de los dos principales de los seis montados en el terreno.

Sin embargo, Ciro, un viejo conocedor de este festival, fue el encargado de desencadenar la locura generalizada que no se había observado en la primera jornada, excepto por las actuaciones memorables de Divididos, Lali, Skay y Babasónicos.

Durante las últimas horas de la tarde, el ex integrante de Los Piojos recurrió a su habilidad festivalera para obtener el puesto que aún faltaba en esta edición. El líder formidable es hábil en este tipo de situaciones y sabe sacar provecho de ellas, aunque no ha implementado una estrategia nueva.

El artista utilizó la sensiblería desde melodías sencillas pero con toques épicos, así como las canciones de su antigua banda, como "Tan solo" y "Como Alí", entre otras; y los éxitos obtenidos en su carrera como solista.

Ciro tomó el escenario una vez consciente de que tenía una ventaja en comparación con Las Pelotas, el grupo con la mayor asistencia en los 24 años de historia del festival.

A pesar de que estos eventos musicales suelen incluir a artistas extranjeros, la presencia del guitarrista de Guns ?N ? Roses cuando ya había llegado la noche le otorgó una cierta entidad a este evento musical.

Acompañado por Myles Kenneedy and The Conspirators, Slash ofreció una impresionante exhibición de rock and roll, manteniendo el espíritu de la banda angelina famosa, aunque se distanció lo suficiente como para dejar en claro que la actual es una propuesta diferente.

El líder de la banda sorprendió al evitar incluir temas de Guns N’ Roses en su plan, lo que generó una sensación de familiaridad al escuchar un sonido familiar, aunque presente en composiciones completamente desconocidas.

En un momento de su actuación, uno de los legendarios guitarristas ofreció un momento electrizante y rockero, con un sonido más tranquilo y maduro, pero sin perder contundencia, en comparación con su faceta más conocida. Además, en otro momento de su actuación, su sonido se acercó más al vértigo de la legendaria banda por la que se convirtió en famoso.

El espectáculo atrapante, que se pudo apreciar con especial atención debido a la decisión de no caer en un setlist obvio y reconocible, mostró a un Slash libre de luchas de egos y sin necesidad de competir escénico con otra figura.

En varios momentos del concierto, la música presentada se asemejó a la de Van Halen en la época en la que cantaba Sammy Haggar, y solo hacia el final, cuando algunas canciones han tomado una mayor velocidad, se asemejó a la de los Guns.

Sin embargo, Slash demostró cierta diferencia en su forma de tocar la guitarra, manteniendo un estilo "sucio" y empleando distorsión, pero sin abusar de los sonidos agudos.

El guitarrista encontró un excelente acompañamiento en Myles Kennedy, un vocalista que tiene una voz grave que recordaba a Axl Rose pero que en la mayoría de los casos destacó un estilo similar al de Bruce Dickinson. The Conspirators, compuesto por guitarra, bajo y batería, lograron ser adecuados para la noche, manteniendo en mente quién era el personaje principal.

Si bien la ausencia de canciones clásicas de Guns N’ Roses mantuvo a la audiencia atenta, no fue tan entusiasmante como si hubieran sonado las canciones clásicas. Esto no pudo igualar el ambiente festivo generado por Ciro y Los Persas.

Sin embargo, aunque se mencionó anteriormente que el ex lider de Los Piojos logró atraer al público, poco después, Las Pastillas del Abuelo prendió el fuego con su cancionero de poética barrial cada vez más sofisticado.

Hasta la medianoche, el ambiente del festival continuó con Las Pelotas, quienes a pesar de tener algunas dificultades técnicas, ofrecieron una actuación muy buena basada en sus clásicos. Sus canciones sonaron con una gran prolijidad hasta que al final se olvidaron las formas, recordando a Sumo en sus canciones "No tan distintos" y "El ojo blindado", con Piti Fernández de Las Pastillas del Abuelo y Fernando Ruíz Díaz de Catupecu Machu como invitados.

En el escenario Sur, Ciro atraía a la mayoría de los poco más de 45 mil espectadores, mientras que en el norte, en el otro extremo del terreno, Los Caligaris organizaban su propia celebración del carnaval, con música festiva y espectáculos circenses.

Poco tiempo antes, en el mismo escenario, Snow Tha Product, una compañera de Bizarrap en una de sus famosas presentaciones, hacía su debut en nuestro país con un espectáculo de rap intrigante.

A pesar de que la cantante no presentó una gran innovación desde el punto de vista visual, ya que solo utilizó el tradicional cuerpo de baile con chicas vestidos ligeros, desde el punto de vista sonoro, presentó un rap atravesado por el reguetón y el dance hall, entre otros ritmos.

Mientras tanto, en el escenario Montaña, la tarde se desarrolló entre el rock cancionero de Estelares; el grupo divertido de El Kuelgue, quien presentó un humor absurdo de libre asociación y sus melodías cool; y la energía y distorsión sonora de Catupecu Machu.

Durante la tarde, los nuevos sonidos urbanos se presentaron en el escenario Norte, donde Neo Pistea se caracterizó por su estilo más purista, y posteriormente, Milo J se unió a otras tendencias, incluso folclóricas.

Dos de sus cartas más fuertes se presentaron durante la noche: Duki, quizás el artista más llamativo de esa escena; y Ysy A, el joven que hace temblar en cada presentación.

A pesar de que el trap ya se ha establecido en el Cosquín Rock y ha ocupado horarios y escenarios principales, todavía necesita sobrevivir debido a la gran cantidad de presentaciones simultáneas.

La jornada de cierre del Cosquín incluyó diversas atracciones, como Usted Señalemelo, Mimi Maura, Dancing Mood, Cruzando el Charco y El Bordo.

La cumbia de Damas Gratis, el conjunto electrónico de Steve Aoki y los mexicanos de Molotov pusieron el broche de oro.

Durante las dos jornadas, se presentaron más de cien artistas en seis escenarios, y hubo una gran cantidad de personas que asistieron al festival, el cual es considerado el más tradicional y federal de nuestro país. El evento presentó grandes momentos artísticos que continúan sumando a su extenso historial.