Anularon sentencia de 7 años a la enfermera que atacó a su esposo con un hacha en 2014

Lunes 12 de Febrero de 2024, 15:27

La mujer sufrió violencia de género durante 38 años



La Corte Suprema de Justicia de Buenos Aires anuló la sentencia de 7 años de cárcel impuesta a una enfermera que en 2014 atacó a su esposo con un hacha en la ciudad de Azul, quien falleció meses después. Además, ordenó la creación de una nueva ley, pero enfocada en el género, en la que se tenga en cuenta que la mujer ha sido víctima de violencia por parte de su pareja durante casi 40 años.

El fallo, al que tuvo acceso Télam, fue dictado a instancias de un recurso de apelación por "arbitrariedad" que presentó la defensa de la enfermera condenada, María Cristina Santillán, ante el Tribunal de Casación bonaerense, el cual al ser rechazado llegó en queja al máximo tribunal de justicia provincial.

La defensa cuestionó la duración de la sentencia de 7 años de prisión impuesta a la enfermera por la jueza del Tribunal en lo Criminal 2 de Azul, Alejandra Raverta, el 1 de septiembre de 2017, después de que un jurado popular la declarara culpable de "lesiones gravísimas" y la absolviera del delito de "homicidio agravado por el vínculo", en perjuicio de su esposo, Ricardo Hernández (61), quien falleció ocho meses después de la agresión.

La defensa argumentó que, al decidir condenar a Santillán a 7 años de prisión, la jueza ignoró una intervención psiquiátrica realizada por Enrique Stola, quien describió los efectos de la violencia "continua y prolongada" que sufrió la acusada por parte de su pareja.

Se enfatizó en que la acusada sufrió violencia durante todo ese tiempo y que la agresión que cometió contra su esposo fue el resultado de la "violencia histórica" que ella sufrió. También, afirmó que Santillán tenía un "trastorno de estrés postraumático" prolongado debido a los 38 años de sufrimiento de violencia psicológica, económica, sexual y física extrema, lo que afectó negativamente su salud mental y su autoestima.

A raíz de esto, opinó que la sentencia que condenó a Santillán a 7 años de prisión no refleja la reducción de la pena al considerar el contexto en el que se llevó a cabo y criticó la falta de perspectiva de género en el proceso de juzgamiento. Aunque la Sala III del Tribunal de Casación bonaerense rechazó el planteo completo, al llegar el caso a la Corte bonaerense, los ministros consideraron que el recurso debía ser aceptado.

Para los magistrados, la decisión de la Casación "ignora el análisis probatorio del caso desde la perspectiva de género en el momento crucial de la determinación de la pena".

El fallo del tribunal provincial indica que la acusada sufrió de estrés postraumático debido a su pasado de discriminación y violencia por parte de su esposo. Se confirmó que sufrió durante casi treinta y ocho años de descalificaciones, amenazas y actos violentos físicos, así como violencia psicológica, económica, sexual y física extrema por parte de quien finalmente resultó agredido.

"Los exámenes contextualizados son necesarios debido a la categoría de género. En cuanto a la evaluación punitiva, el método de atención no incluyó la visión adecuada para actuar con diligencia...".

Con la aprobación de los ministros Hilda Kogan, Luis Genoud, Sergio Torres y Daniel Soria, la Corte determinó remitir la causa a Casación para que se dicte una nueva decisión justa sobre la sanción a imponer a la enfermera.

Según lo demostrado en el juicio que se llevó a cabo en 2017, el 16 de septiembre de 2014, alrededor de las 3.30, Santillán hirió a su esposo con tres golpes en la región témporo parietal derecha con un hacha que tenían en la casa, mientras el hombre estaba en una habitación del primer piso de la casa de San Martín 1339, de Azul.

El hombre fue ingresado después de las lesiones, pero recibió el alta a los dos meses y se trasladó a un centro de atención geriátrica, donde falleció seis meses más tarde debido a una infección.

En el juicio popular, Santillán fue declarada culpable de "lesiones graves calificadas", una de las opciones propuestas por su defensa, en lugar de ser condenada por "homicidio agravado por el vínculo" como había solicitado la fiscalía.

Cerca de 30 testigos, incluidos peritos, policías y miembros de la familia del matrimonio, declararon durante el debate afirmando que su esposo golpeaba y denigraba a la mujer con frecuencia.

Antes del veredicto, Santillán recordó las palizas que Hernández le daba cuando estaba embarazada de su hija y expresó, mientras su abogada y gran parte del público lloraban, que "hubiera preferido ser una menos".