Quien es Kaja Kallas, la “nueva dama de hierro europea” que fue incluida en la lista negra del líder ruso Putin

Miércoles 14 de Febrero de 2024, 06:37

La primera ministra estonia, Kaja Kallas, que es perseguida por el ruso Putin.



Cuando la guerra en Ucrania se acerca a cumplir dos años y mientras aumenta la tensión entre Rusia y Occidente, el Kremlin dio un paso más este martes al incluir a una de las figuras políticas que pisan fuerte dentro la Unión Europa y de la OTAN en su lista negra. Se trata de la primera ministra de Estonia, Kaja Kallas, por quien las autoridades rusas han lanzado una orden de búsqueda en relación con un caso abierto contra ella en los tribunales del país.

Fuentes citadas por la agencia rusa de noticias Tass señalaron que “se ha abierto un caso contra Kallas (...) por la destrucción y daños a monumentos a soldados soviéticos (en el país báltico)”.

Las autoridades estonias iniciaron el desmantelamiento de diversos monumentos soviéticos en el país a raíz de la invasión de Ucrania, lanzada en febrero de 2022 por orden del presidente ruso, Vladimir Putin.

Los tres países bálticos han sido especialmente críticos con Moscú por su ofensiva y la primera ministra Kallas se ha convertido en una de las principales detractoras del mandatario y una férrea defensora de la presencia militar de Estados Unidos y la OTAN en Europa del Este.

En una entrevista con la BBC poco tiempo después de que comenzara la guerra, Kallas dijo que no se debería “cometer el error” de dejar sin castigar al gobierno ruso por la invasión, ya que eso dejaría el mensaje de que “agredir tiene su rédito”.

“Occidente debería apuntar a que Ucrania gane esta guerra y que Putin la pierda. ¿Por qué? Porque si hay algún tipo de acuerdo de paz y hay algún tipo de Guerra Fría, todos se quedan donde están”, apuntó la mandataria al medio británico. “De esa forma, agredir tiene su rédito, porque no solo tomás parte de la tierra de los vecinos por la fuerza, sino que también se obtiene el apaciguamiento al final. No se debe permitir eso”.

Desde que Rusia lanzó su invasión a Ucrania, Kallas ha remarcado la necesidad de que Europa refuerce su seguridad en un corto plazo de tres a cinco años para que los países se preparen ante un eventual conflicto militar.

Apodada la nueva “dama de hierro de Europa” por su conducta intransigente frente a Rusia, Kallas respondió a los polémicos comentarios del exmandatario estadounidense Donald Trump, después de que éste dijera que alentaría a Moscú a invadir a los miembros de la OTAN morosos de regresar a la Casa Blanca.

“Creo que lo que dice el candidato presidencial en Estados Unidos también es algo que tal vez despierte a algunos de los aliados que no han hecho mucho. Así que, con suerte, todos haremos más y colectivamente seremos más fuertes”, declaró Kallas en una conferencia de prensa.

Con la OTAN en la mira

Kallas ha impulsado planes más integrales para defender los tres estados bálticos de Estonia, Letonia y Lituania, todos ellos fronterizos con Rusia.

Además, en noviembre pasado Politico informó que a la primera ministra le gustaría ser considerada para el puesto de secretaria general de la OTAN una vez que Jens Stoltenberg deje su cargo. Sin embargo, los diplomáticos de la OTAN han dicho que algunos miembros de la alianza de defensa occidental pueden considerar a Kallas como demasiado agresiva.

La defensa de la frontera de Ucrania ha sido un punto crucial para la primera ministra. “Hemos hablado durante años de la vulnerabilidad del flanco este de la OTAN. Ahora nos están prestando atención”, dijo Kallas en una reunión en Riga con su entonces par letón Krisjanis Karins y la primera ministra de Lituania, Ingrida Simonyte. “Elogiamos la decisión de Estados Unidos de enviar más fuerzas, así como la decisión británica de duplicar sus fuerzas en nuestra área”, añadió.

Desde que se independizaron de la Unión Soviética en 1990 –un año y medio antes del colapso absoluto del imperio presidido por Mikhail Gorbachov–, Estonia, Letonia y Lituania iniciaron un proceso de occidentalización que apenas fue protestado desde Moscú. Desde 2004 forman parte de la Unión Europea y ese mismo año fueron incorporados a la OTAN, en un quinta ampliación.

No obstante, Kallas ha estado bajo presión en los últimos meses desde que en agosto del año pasado surgieron informes de que su marido era copropietario de una empresa de logística que seguía haciendo negocios con Rusia durante la guerra, acusaciones que la ministra describió como una “caza de brujas” por parte de sus detractores.

Primeros años

Más allá de las cuestiones políticas, la primera ministra tiene una larga historia familiar con la Unión Soviética. Durante las deportaciones soviéticas de Estonia, su madre, Kristi, de seis meses en ese momento, fue deportada a Siberia con su madre y su abuela en un vagón de ganado y vivió allí hasta los diez años.

Kallas pertenece a una de las familias fundadoras de Estonia. Nacida en Tallin el 18 de junio de 1977, es hija de Siim Kallas, quien se desempeñó como el décimocuarto primer ministro de Estonia, y luego fue Comisario Europeo.

El abuelo de Kallas fue Eduard Alver, uno de los fundadores de la República de Estonia el 24 de febrero de 1918, y el primer jefe de la Policía de Estonia desde 1918 hasta el 24 de mayo de 1919. La ascendencia de Kallas es en parte letona y alemana del Báltico, a través del lado paterno de la familia.

Kaja Kallas se graduó de la Universidad de Tartu en 1999 con un título en derecho. Es miembro de la Asociación de Abogados de Estonia desde 1999 y abogada desde 2002.

Fue socia de la firma de abogados Luiga Mody Hääl Borenius y Tark & Co y trabajó como entrenadora ejecutiva en la Estonian Business School. También es miembro de la Alianza Antimonopolio Europea.

En 2002, Kallas se casó con Taavi Veskimägi, un político y empresario estonio que fue ministro de Economía. Se divorciaron en 2014 y tienen un hijo. En 2018, se casó con Arvo Hallik, un banquero e inversor que tiene dos hijos de una relación anterior.

Carrera política

En 2010, Kallas decidió unirse al Partido Reformista de Estonia. Se presentó como candidata al Parlamento de Estonia (Riigikogu) en 2011 por la circunscripción del condado de Harju y Rapla, recibiendo 7157 votos. Fue diputada del 12º Parlamento de Estonia y presidió la Comisión de Asuntos Económicos de 2011 a 2014.

En las elecciones de 2014, Kallas se presentó como candidata al Parlamento Europeo y recibió 21.498 votos. Se desempeñó como eurodiputada hasta 2018, cuando decidió volver a la política nacional.

Durante su estancia en el Parlamento, Kallas trabajó en la estrategia del Mercado Único Digital, las políticas de energía y consumo y las relaciones con Ucrania. En particular, defendió los derechos de las pequeñas y medianas empresas (PYMES), sosteniendo que las fronteras en el mundo digital dificultan la aparición de empresas innovadoras. Es una defensora de la innovación y suele insistir en que la normativa no puede ni debe obstaculizar la revolución tecnológica.

El 13 de diciembre de 2017, el líder del Partido Reformista, Hanno Pevkur, anunció que ya no se presentaría a la dirección del partido en enero de 2018, y sugirió que Kallas se presentara en su lugar. Tras considerar la oferta, Kallas anunció el 15 de diciembre de 2017 que aceptaría la invitación para presentarse a las elecciones de liderazgo. Kallas ganó esas elecciones celebradas el 14 de abril de 2018 y se convirtió en la primera mujer líder de un partido político importante en Estonia.

El 3 de marzo de 2019, el Partido de la Reforma, liderado por Kallas, ganó las elecciones generales con cerca del 29% de los votos, mientras que el gobernante Partido del Centro de Estonia se hizo con el 23%. Sin embargo, el Partido del Centro consiguió formar una coalición de derechas con el partido conservador Isamaa y el ultraderechista EKRE, dejando al Partido de la Reforma fuera del poder.

En enero de 2021, tras la renuncia de Jüri Ratas como primer ministro, Kallas formó un gobierno de coalición con el Partido del Centro, convirtiéndose en la Primera ministra de Estonia. /Yahoo Noticias