Chupete iba a pedir que lo dejen salir pero terminó denunciando sobornos y maltratos de los carceleros

Martes 20 de Febrero de 2024, 06:38

CONDENADO. Sergio "Chupete" Acevedo en la época en que era juzgado por el crimen del medio hermano de María Jesús Rivero.



Y un día Sergio "Chupete" Acevedo volvió a ser noticia. Esta vez fue en la audiencia judicial en la que debía evaluarse la conducta de uno de los fundadores de la barrabrava de Atlético Tucumán, conocida como La Inimitable.

El caudillo tribunero purga una condena de 17 años de cárcel, tras ser hallado culpable del crimen de Pablo Palavecino, el medio hermano de María Jesús Rivero, quien fue baleado en la puerta del boliche Macarena, que e aquel año 2003 funcionaba eb avenida Belgrano al 2.300.

Pero la audiencia en la que debería haberse tratado su conducta, terminó en un show de denuncias cuando Acevedo apuntó por sobornos al personal de Servicio Penitenciario,  denunció malos tratos por parte de los guardiacárceles y aseguró que que variosreos se cosieron la boca y los brazos como protesta porque no pueden acceder a las salidas transitorias. 

Todas sus acusaciones fueron desestimadas por las autoridades, que desmintieron cada uno de sus dichos.

En noviembre de 2023, los defensores de "Chupete", Patricio Char y Agustina Recalde, solicitaron a la Justicia para que su cliente sea habilitado para gozar de salidas transitorias porque consideraban que había pasado varios años detenido sin ser enjuiciado. 

El planteo fue aceptado. La audiencia de este lunes se había convocado para que se analizara su comportamiento y empezar a estudiar la posibilidad de que se le concediera la libertad condiciona, pero el debate no se realizó porque “Chupete” no contaba con asistencia legal.

El problema no impidió que Acevedo decidiera hablar. “Lo primero que quiero decir es que tengo un problema. El sueldo que percibo por las tareas que hago es de $1.400 al mes y me piden $250.000 para que pueda participar en las audiencias”, señaló Acevedo, mientras la jueza de Ejecución Ana María Íacono le pedía que se calmara.

Mientras se definía la designación de un defensor oficial, “Chupete” lanzó la segunda denuncia. “Quiero expresar el maltrato que sufren las visitas. Me traen un pedazo de jamón y lo cortan en trozos. Si quiere puede citar a declarar a mis hermanas, que le dirán lo que sucede cada vez que me traen algo”, indicó mientras exhibía el fiambre que le había trozado el personal de Villa Urquiza.

Apenas un minuto después, el ex barra brava escupiió su tercera acusación. “Le quiero avisar que aquí hay tres chicos que se cosieron la boca, dos, los brazos y cinco que se subieron al techo porque no están cumpliendo con los permisos de salidas transitorias. Hoy (por ayer) me tocaba a mí, y no sé si me llevarán”, afirmó mientras la magistrada anotaba todos los planteos y anunciaba que va a solicitar informes.

El director del Servicio Penitenciario Antonio Quinteros rechazó cada una de las afirmaciones que realizó Acevedo. “En el penal hay una sala para que los detenidos participen de las audiencias y es un servicio gratuito”, indicó.

Sobre los supuestos malos tratos, el funcionario dijo que “forma parte de la requisa obligatoria para evitar que ingresen cosas que están prohibidas. Si le traen un recipiente de dulce de leche, se introducirá una cuchara para revisar su interior”.

Quinteros rechazó también la versión de que las salidas transitorias se suspendan por falta de combustible. “A veces hay 100 salidas transitorias por día y no podemos darles cobertura a todas. Sí es cierto que se suspenden, pero son reprogramadas. Acevedo accedió a la que le tocaba”, concluyó.