“Se les acabó la luna de miel a las asesinas de Lucio Dupuy”, dijo Bullrich: las pusieron en cárceles diferentes

Miércoles 15 de Mayo de 2024, 17:08

Magdalena Espósito Valenti y Abigail Páez fueron condenadas a la pena de prisión perpetua.



“Se les acabó la luna de miel a las asesinas de Lucio Dupuy”. Así, la ministra de Seguridad de la Nación, Patricia Bullrich, informó que Magdalena Espósito Valenti y Abigail Páez, condenas a prisión perpetua por el homicidio del niño asesinado a golpes en Santa Rosa, La Pampa, habían sido separadas de su lugar de detención y ya no podrán ver verse en la cárcel.

Espósito Valenti, la madre de la víctima, fue trasladada al Complejo Penitenciario Federal 6, en Mendoza, y su pareja, Páez, continuará detenida en la cárcel de mujeres de San Luis, donde está alojada desde poco después del homicidio de Lucio.

Ahora ya están separadas, en dos cárceles en provincias distintas, y pasarán hasta el último día de sus vidas encerradas y sin verse”, sostuvo Bullrich en su cuenta de la red social X.

La decisión se tomó una semana después de que Bullrich recibiera en la sede del Ministerio de Seguridad de la Nación, en Recoleta, a Ramón Dupuy y a Leticia Hidalgo, abuelo y tía de Lucio, respectivamente.

“En un encuentro muy emotivo, los familiares de Lucio rogaron que las mujeres condenadas por el homicidio fueron separadas y no compartieran más el lugar de detención”, dijeron a LA NACION fuentes que presenciaron la reunión.


Tras el encuentro, el subsecretario de Asuntos Penitenciarios, Julián Curi, funcionarios del Servicio Penitenciario Federal (SPF) y el abogado José Mario Aguerrido, que representa a la familia Dupuy, se reunieron con funcionarios judiciales de La Pampa y con autoridades del Ministerio de Justicia y Seguridad de esa provincia y acordaron el traslado de Espósito Valenti a Mendoza.

La Pampa no tiene servicio penitenciario. Los presos de la provincia, por medio de un convenio, son alojados en unidades carcelarias de San Luis. Ahora, el Ministerio de Seguridad, a cargo del SPF, concedió un cupo en la prisión de Mendoza para poder alojar a Espósito Valenti.

Fuentes del SPF dijeron que la madre de Lucio desde que llegó hoy a la madrugada al Complejo Penitenciario Federal 6, en Mendoza, está monitoreada con cámaras de seguridad para evitar que se autolesione o provoque herias a otras reclusas. “Está vigilada las 24 horas del día”, sostuvieron.

El crimen

La víctima, de cinco años, fue asesinada el 26 de noviembre de 2021 en la casa de la calle Allan Kardec al 2300 de Santa Rosa, donde vivía con su madre y Páez.

La Justicia pudo establecer que a las 17.32 de ese día, se lo vio a Lucio vivo por última vez y que entre esa hora y las 19.40, cuando ambas imputadas salieron solas del departamento, el niño fue golpeado brutalmente.

Páez llevó en moto a su novia al trabajo de moza en el restaurante de un hotel de la capital pampeana y volvió sola a las 20.49, cuando intentó reanimar al niño y lo metió bajó la ducha.

A las 21.30, Páez salió con Lucio en brazos para el centro asistencial del barrio Río Atuel, anexo al departamento, pero estaba cerrado.

El niño fue asistido por vecinos y finalmente lo trasladaron al Hospital Evita, donde a las 21.45 se constató que ya estaba muerto.

Según el fallo del tribunal, las dos acusadas participaron de la golpiza mortal y el niño sufrió puñetazos, patadas y palazos, además de un pisotón en la espalda por parte de Páez, que le provocó lesiones internas.

En febrero pasado del año pasado, el Tribunal de Audiencias de Santa Rosa había condenado a ambas mujeres a las penas de prisión perpetua. Páez, de 30 años, había sido hallada culpable de homicidio doblemente calificado por alevosía y ensañamiento, en concurso real con el delito de abuso sexual con acceso carnal por vía anal, ejecutado con un objeto fálico, agravado por tratarse de la guardadora y por haberse cometido contra un menor de 18 años de edad, aprovechando la situación de convivencia preexistente.

Espósito Valenti, de 27 años, había sido condenada por homicidio triplemente calificado por el vínculo, alevosía y ensañamiento, pero en esa primera instancia había sido absuelta por el abuso sexual que había sufrido su hijo, de cinco años.

En septiembre pasado, el Tribunal de Impugnación Penal de La Pampa confirmó las penas de prisión perpetua para ambas mujeres, pero además encontró culpable de abuso sexual a la madre del niño, delito por el cual había sido absuelta en primera instancia.

Según informó la Oficina de Comunicación Institucional del Tribunal Superior de Justicia de La Pampa, la Sala A del Tribunal de Impugnación Penal, integrada por los jueces María Eugenia Schijvarger y Mauricio Piombi, aceptó todos los planteos de la fiscalía, admitió parcialmente los de la querella y rechazó los cuestionamientos de las defensas de las imputadas.

“No se nos oculta que no solo del resultado de las pericias, sino de toda la prueba producida en juicio, se denota el rechazo a Lucio y el rechazo a su familia paterna, el maltrato infantil que él sufrió, con un grado de crueldad realmente inusitado y donde, claramente, ese vínculo que ambas mantuvieron con el niño lejos estaba de estar signado por el amor”, sostuvieron los jueces al confirmar las prisiones preventivas de Espósito Valenti y de Páez. /La Nación