River quedó eliminado por penales en la Copa Argentina ante Temperley

Miércoles 22 de Mayo de 2024, 00:00

El Millonario ganaba por el tiro libre de Esequiel Barco, pero el Gasolero lo empató en la última con una espectacular media chilena de Fernando Martínez. Desde los doce pasos, el equipo de la Primer Nacional se impuso 5-4 y avanzó a los octavos de f



River no pudo prolongar la buena semana que había tenido con tres triunfos consecutivos y se dio un golpazo en Mendoza. Se quedó afuera de la Copa Argentina con Temperley, equipo de una categoría inferior, que lo eliminó por penales tras igualar 1-1 en los 90 minutos. El Celeste, que jugará en octavos de final con Mitre de Santiago del Estero, metió un batacazo e hizo historia en el Malvinas Argentinas, escenario en el que el equipo de Martín Demichelis también había sido derrotado en la misma instancia el año pasado. No arrancó bien el partido River. Y con el correr de los minutos, el desasosiego se profundizó. Porque estuvo impreciso el equipo de Martín Demichelis y excepto en algunos pasajes, le costó hacer circular la pelota. Entonces, no encontró espacios. Y quedó atrapado en la maraña de Temperley.

El Celeste, que milita en la Primera Nacional, salió a jugar el partido de su vida. Y no solo doblegó la marca hasta poner dos líneas de cinco detrás de la mitad de la cancha para tapar los circuitos de River, sino que también se animó a atacar al equipo ’millonario’ cuando pudo.

El Gasolero cargó súper pa al Malvinas Argentinas. Y en pocos minutos le generó preocupación a River. De hecho, Armani le tapó una pelota de gol a Arturia, quien se anticipó a Martínez y a Casco tras un centro de Mazur.

El que movía los hilos en el conjunto de Walter Perazzo era Julián Mavilla, quien probó con un tiro libre y también, sobre el cierre del primer tiempo enganchó y sacó un remate que se fue alto. Arturia, el único punta, no se quedaba atrás. Un torito que iba al frente y le peleaba mano a mano a los marcadores centrales de River.

Justamente, en defensa, al equipo Millonario le faltó coordinación. Se notó la falta de ritmo de Martínez. No estuvo Paulo Díaz, a quien le dieron descanso. Y si bien Demichelis había dicho que no haría tantos cambios en la última línea, hizo tres con respecto al encuentro del sábado ante Belgrano. De todos modos, la defensa no contó con la ayuda de Rodrigo Villagra.

Cuando empezó a cansarse, Temperley apeló a las mañas del fútbol de ascenso: hacer tiempo y meter pierna fuerte. Lo pagó Nacho Fernández, quien recibió un duro golpe de Hernán Da Campo y tuvo que salir en el entretiempo.

El único que aportó algo de desequilibrio en River en la primera parte fue el Diablito Echeverri, uno de los que tuvo una chance clara, con un remate que dio en el travesaño. El otro fue Martínez, quien en una pelota parada se perdió el gol abajo del arco, luego de un centro de Nacho que Herrera no llegó a conectar y Rago manoteó.

Ante la salida de Nacho, Demichelis apostó para Barco. Y en la primera que entró en acción, le dieron la bienvenida al partido con una falta. Temperley volvió a arrancar más metido y casi convierte de pelota parada con un cabezazo de Segovia que se fue cerca. Pero Barco tenía la llave del gol. Se hizo cargo del primer tiro libre cerca del área que tuvo y clavó la pelota contra el palo derecho de Rago, que a pesar de volar no llegó.

Se suponía que con la ventaja River encontraría espacios y llegaría con más claridad, pero solo tuvo una chance neta de gol que Borja no pudo empujar.

El equipo de Demichelis siguió impreciso y el resultado quedó abierto hasta el final. A Temperley se le fue vaciando el tanque y perdió fuerza. Pero todavía tenía combustible en la reserva.

Y en tiempo de descuento, de un lateral y tras dos cabezazos, Fernando Martínez metió una chilena para estampar el empate y hacer delirar a los hinchas de Temperley que hicieron 1.000 kilómetros con la ilusión de ver a su equipo concretar una hazaña.

Y esa esperanza se hizo realidad en los penales, en los que el Gasolero ganó 5 a 4. Juan Rago se agigantó y le contuvo los remates a Barco y a Martínez. En el Celeste solo falló Ibáñez, que lo tiró por arriba. Armani no atajó ninguno y River volvió a sufrir el karma desde los doce pasos, como sucedió en 2023 en la Libertadores y en la Copa de la Liga. Además, en este ciclo de Demichelis, padece en los mano a mano. Y esa es una gran preocupación para lo que viene en el torneo continental. /Clarin