Las tarjetas de crédito resisten como el principal medio de pago de las compras online, pero las billeteras acechan

Lunes 27 de Mayo de 2024, 06:29

Según el INDEC, más del 40% de las compras en supermercados se pagan con tarjeta de crédito.



A pesar del gran crecimiento que tuvieron las billeteras virtuales, las tarjetas de crédito siguen siendo el medio de pago electrónico preferido por los argentinos en sus compras online, mientras que el efectivo se mantiene en el primer puesto en los puntos de venta. 

Así lo reportó un informe de Wordlpay, una empresa de soluciones y tecnología de pagos que opera en 150 países.

Según ese trabajo, en el 35% de las transacciones de comercio electrónico en el país se pagaron con tarjetas de crédito en 2023. Un 31% se canceló con billeteras virtuales y un 19%, con tarjetas de débito.

Los resultados del último Hot Sale fueron en esa misma línea. 

Natalia López, directora de la Comisión de Medios de Pago de la Cámara Argentina de Comercio Electrónico (CACE), las compras en cuotas sin interés alcanzaron el 80% de las ventas que se hicieron durante el evento.

“Las razones detrás de la popularidad de las tarjetas de crédito son multifacéticas. Los consumidores se sienten atraídos por los incentivos que ofrecen los bancos emisores, como millas de viajero frecuente, ofertas de reembolsos o seguros de viaje”, puntualizó Wordlpay.

En el caso de las compras en el punto de venta, en cambio, el efectivo representó el 27% de los pagos, mientras que los plásticos de débito y crédito explicaron un 25% cada una y las billeteras virtuales, un 18%. Los datos del INDEC contrastan con esa información en lo referente a supermercados, donde más del 40% de los pagos se hicieron con tarjeta de crédito en marzo.

De todos modos, la proyección de Wordlpay es que las aplicaciones están camino a convertirse en la principal forma de pagar en e-commerce en Argentina durante 2024. Estiman que lo mismo pasará hacia 2027 en las operaciones en el punto de venta de aquí.

Después de los individuos, el foco vuelve a las empresas

A lo largo de los últimos años, las soluciones financieras se concentraron las personas, con propuestas que apuntaron a facilitar los pagos y transacciones más frecuentes del consumidor final. En cambio, el segmento mayorista quedó algo desatendido. Ahora, las empresas del sector vuelven a la carga con soluciones para compañías.

“Las tarjetas corporativas son la solución para ayudar a las compañías de todos los tamaños (pequeñas, medianas y grandes) en el seguimiento, control y ahorro de sus gastos empresariales. Brindan un amplio abanico de servicios y beneficios para ayudarlos a hacer negocios en cualquier lugar, adaptados a las necesidades de las empresas”, indicó Stella Della Savia, directora comercial de Mastercard.

Recientemente, esa compañía y Banco Nación lanzaron un plástico corporativo para el segmento black, con ventajas destinadas especialmente a los cargos directivos de las empresas u organizaciones. “Proporciona una experiencia premium a los ejecutivos de alto nivel en gastos de viajes y transporte. Una de sus principales ventajas es que permite un control más eficiente de los gastos realizados por los empleados y simplifica el proceso de gestión de fondos”, explicó Della Savia.

“Lo que se busca hoy en día es cubrir las necesidades de un segmento que ha sido relegado a lo largo del tiempo. Los nuevos productos y servicios financieros han sido dirigidos principalmente a las personas, y no existe tanta oferta destinada a organizaciones o empresas. Y no hablamos sólo de opciones para gastos de viajes y transporte, sino también en la falta de soluciones para pagos entre proveedores o pagos B2B (entre empresas)”, amplió la ejecutiva.

Una empresa fintech que, precisamente, se propuso dar servicios financieros a empresas es Pomelo, que emite tarjetas con marcas internacionales para otras compañías y ofrece una plataforma de rápida integración.

“Las empresas pueden acceder a un mayor control de su presupuesto, dado que pueden establecer límites de consumo y categorías de gastos permitidos. Esto les permite además, mejorar la administración de sus fondos”, explicó Santiago Witis, country manager de la compañía en Argentina y Chile.

En ese sentido, el ejecutivo de Pomelo sostuvo que las prestaciones de las tarjetas empresariales deben ser iguales a la que los usuarios conocen en sus productos personales. “El consumidor está incorporando experiencias con otros servicios digitales en su cotidianeidad y por eso espera ese nivel de servicio y experiencia en todos sus ámbitos de la vida: la posibilidad de contar con una tarjeta corporativa ofrecida por su empleador, debe contar con la flexibilidad y experiencia alineada al tipo de empresa donde trabaja”, sostuvo.  /TN