Los productos importados que llegan a las góndolas no son muchos

Jueves 30 de Mayo de 2024, 06:48

La nómina aún es escasa y no plantea una marcada competencia en términos de precios a los productos locales.



Casi tres meses después de que el Gobierno anunciara la apertura de importaciones de productos de la canasta básica, nuevas marcas y presentaciones diferentes de marcas ya presentes comenzaron a asomarse en las góndolas de los supermercados. 

Sin embargo, la nómina aún es escasa y no plantea una marcada competencia en términos de precios a los productos locales.

Una de las principales llegadas fue la del pan lactal de origen brasileño. 

El pan Bauducco, cuyo ingreso había sido anticipado por el Gobierno y que según especialistas tiene como competencia directa al artesano de Bimbo, está disponible desde hace varios días en las principales cadenas. 

El paquete de 400 gramos se comercializa a $3375, mientras que el de Bimbo Artesano de 500 gramos, a $5120 y el Bimbo Blanco de 500 gramos, a $3650. 

A esta marca se sumó Visconti, cuyo paquete de 400 gramos figura a $2799,99; y Schar en la versión sin gluten, cuyo envase por 200 gramos figura a $3899,99.

Semanas atrás y ante la escalada de rumores, se había advertido que la llegada de muchas marcas a las góndolas no respondía a una ampliación de carteras, sino a una recomposición de los stocks. 

A esto le siguió también la “recuperación” de mercadería que históricamente comercializaban y la diversificación de los surtidos de productos, de la mano de proveedores ya establecidos.

“En el último tiempo, se fueron perdiendo un montón de productos que no eran de extrema primera necesidad, pero por los que los clientes preguntaban cuando empezaron a faltar. Queremos empezar a traerlos de nuevo”, señalaron desde una cadena. 

Además, desde el sector explicaron que “los primeros productos que aparecerán son los que están registrados y ya aprobados por las distintas entidades”, dada la mayor facilidad de los trámites internos.

Tal fue el caso del atún ecuatoriano Bulnez, comercializado exclusivamente por Carrefour, que volvió ahora a las góndolas. 

En la categoría, hay también otras etiquetas del mismo origen, como Máxima, disponible en las cadenas del grupo Cencosud; y Check y Aliada, ambas en la red Changomás.

En el sector de enlatados, otra de las marcas que comenzó a ocupar cada vez más espacio en las góndolas es Bonduelle. 

A las variedades de choclo y de arvejas, importadas de Brasil, se sumaron las latas de remolacha en cubos, de industria francesa. 

Otra de las que figura también es Del Monte, con distintas alternativas de mix de vegetales, y chauchas, todas de origen estadounidense.

En el segmento de las pastas secas, los productos italianos siempre tuvieron un lugar, aunque no con el objetivo de competir en precio, sino en calidad. Allí figuran las marcas Barilla, Colavita y Delverde, cuyos surtidos fueron ampliados y cuyos precios por paquete de medio kilo trepan desde $5000 hasta las $12.000, marcadamente por encima del promedio de las etiquetas nacionales. Además, en los últimos días, el portafolio de Barilla fue complementado también con salsas en frasco, en variedades como bolognesa, pesto, y olivo mediterráneo, y cuyos precios arrancan en $9.569 por frasco de 400 gr.

También en la yerba mate se ve el impacto de los importados. Dos marcas uruguayas que se producen en Brasil consolidaron su presencia en puntos de venta argentinos. Se trata de la yerba Sara, que se comercializa en Coto a $6350 el kilo, y de Canarias, que está a $8500 y es la más cara de esa cadena -el kilo de Taragüí, por ejemplo, está a $5472, y el de Playadito, a $4865-. Hace un mes, productores de yerba misioneros habían advertido que flexibilizar el ingreso de estos productos podría significar una “avalancha” de ambas marcas.

En tanto, en la categoría de lácteos, la que marcó la señal fue Conaprole. La etiqueta de origen uruguayo, que llegaba a través de los panes de manteca, ahora también está presente en el país mediante crema de leche, queso untable y dulce leche. “Hasta ahora no había nadie que le hiciera un contrapeso a la Serenísima, tras el cierre de SanCor”, advirtieron desde una cadena.

Desde el sector consideraron que recién entre agosto y diciembre se observará una mayor presencia de productos importados que hasta entonces no se comercializaban en la Argentina. 

Esto dados los plazos requeridos para la gestión con proveedores y para los trámites internos de aprobación. 

“Todavía no hay ningún producto súper novedoso que no existiera antes en la Argentina”, señalaron desde una cadena. Y remarcaron: “Seguramente, incorporaremos productos lácteos con valores nutricionales especiales, fabricados en Europa”. /La Nación