
Jueves 01 de Enero de 2026, 08:25
Axel Kicillof encara 2026 con un doble objetivo político. Por un lado, la construcción de un proyecto nacional que lo proyecte como figura presidencial para 2027. Por otro, disputarle a Máximo Kirchner y La Cámpora el control del Partido Justicialista de la provincia de Buenos Aires, incluso si implica ir a una interna abierta.
La estrategia quedó plasmada en un video difundido en redes sociales por el Movimiento Derecho al Futuro. Allí, Kicillof planteó que el espacio “nació para construir una alternativa” al modelo libertario de Javier Milei, pero también la necesidad de avanzar en una fuerza que “trascienda la provincia de Buenos Aires”.
El objetivo es convocar a un proceso político con alcance federal, con eje en el peronismo y base en la provincia de Buenos Aires, pero sin limitarse al PJ ni al territorio bonaerense. Por eso, desde el 2 de enero, Kicillof encarará una nueva etapa de expansión hacia el interior del país. “Tenemos una base sólida. Ahora, tenemos que construir en otras provincias también”.
Si bien desde el primer día hábil de 2026, Kicillof se enfocará prioritariamente en su proyección nacional, ya viene trabajando en eso desde hace meses. En las últimas semanas, hubo varios gestos políticos concretos en ese sentido. Visitó Formosa donde firmó acuerdos de colaboración con el gobernador Gildo Insfrán y destacó el federalismo como condición para el desarrollo. En ese marco, afirmó que, si el Gobierno nacional se retira, los gobernadores deben trabajar en conjunto con una mirada de futuro.
Días antes, había difundido un documento junto a Sergio Ziliotto (La Pampa), Insfrán, Ricardo Quintela (La Rioja), Gustavo Melella (Tierra del Fuego) y el vicegobernador Elías Suárez (Santiago del Estero), que reivindica el federalismo como pilar institucional y herramienta para un desarrollo justo.
En redes sociales, el gobernador bonaerense insistió además en que en 2026 seguirá reclamando ante la Justicia por los fondos que la Nación adeuda a la Provincia y marcó diferencias con el ajuste impulsado por la Casa Rosada.
El armado federal es clave para Kicillof, que a lo largo de 2025 se mostró empático con la situación que atraviesan incluso gobernadores de otros espacios políticos. Busca sacarse de encima el estigma kirchenirsta para poder convocar a quienes no se encuentran representados por Cristina Kirchner ni Máximo Kirchner. Por eso, con frecuencia habla de cambiar la marcha peronista y levantar nuevas banderas.
En el kicillofismo saben que Milei llegó a Balcarce 50 con una propuesta disruptiva que logró quebrar la hegemonía peronista en varios frentes y están convencidos de que es hora de una renovación.
Junto al MDF y el resto del gabinete provincial, la vicegobernadora Verónica Magario es una de las principales promotoras del armado con proyección nacional de Kicillof.
Durante un acto de cierre de año en La Matanza, Magario planteó que el PJ deber ser la herramienta electoral para impulsar la candidatura presidencial de Kicillof y aseguró que cuenta con una “tropa” dispuesta a recuperar el liderazgo de ese espacio.
“Sé que vamos a ir por la herramienta del Partido Justicialista este 15 de marzo y acá tenés una tropa que te va a bancar para lo que necesites en la provincia”, le dijo a Kicillof ante la militancia del MDF.
Con ese objetivo, también planteó la necesidad de caminar el país desde enero para construir una alternativa nacional. “Lo que tenemos que hacer es caminar. El 2 de enero estaremos caminando de vuelta para construir un proyecto nacional y popular con nuestras banderas” dijo. Reflotó así la idea de nuevas consignas.
La vicegobernadora cerró su discurso con una arenga a la militancia y un desafío a la dirigencia política: “No paremos, levántense como saben, pónganse de pie y caminen como caminamos cada elección. Es hora de reconstruir junto a Axel, que va a ser nuestro candidato y nuestro próximo presidente”.
La pelea por el PJ bonaerense
Ese despliegue nacional convive con una disputa central puertas adentro del peronismo de la Provincia. El MDF busca arrebatarle a Máximo Kirchner la presidencia del PJ bonaerense, y el nombre que impulsa Kicillof para esa tarea es el de Magario.
El objetivo es un alineamiento del partido con el gobernador y su candidatura, y no al revés, como viene sucediendo desde 2021 hasta ahora.
El kicillofismo quiere que el PJ bonaerense sea la base partidaria de la candidatura presidencial de Kicillof. Así lo dejó en claro Andrés Cuervo Larroque: “Siempre abogamos por un PJ en la provincia de Buenos Aires que respalde al gobernador, eso es lo que necesitamos; que sea un respaldo contundente en una etapa muy delicada de la Argentina y donde se abre una etapa de cara al debate nacional que tiene que ver con ponerle un límite a Milei y construir una alternativa hacia 2027?.
La Cámpora, en cambio, insiste con la continuidad de Máximo Kirchner al frente del PJ bonaerense y el hijo de la expresidenta dejó abierta la posibilidad de ir por un nuevo mandato. “Estoy dispuesto a competir”, dijo en los últimos días.
Si no hay acuerdo, podrían encaminarse a una interna abierta, una situación que no se registra desde hace más de dos décadas. La disputa no se limita a lo partidario, sino también a quién ordena liderazgos y proyecciones futuras. /TN