Jueves 01 de Enero de 2026, 09:53
A contramano del freno impuesto a nivel nacional desde el anuncio presidencial de “no hay plata”, el Gobierno de Tucumán cerró 2025 con una reactivación de la obra pública que calificó como histórica, respaldada por una inversión global cercana a los 500 millones de dólares en infraestructura. Así lo destacó el ministro de Obras Públicas, Marcelo Nazur, al realizar un balance del año y proyectar un 2026 con nuevas licitaciones y proyectos estratégicos para la provincia.
Según el funcionario, mientras en gran parte del país la inversión estatal en construcción quedó paralizada, la administración de
Osvaldo Jaldo adoptó una política opuesta. “El gobernador declaró a 2025 como el año de la obra pública en Tucumán y los resultados están a la vista, con proyectos que apuntan a resolver problemas estructurales”, sostuvo Nazur, al tiempo que remarcó el impacto positivo de estas iniciativas en el empleo y la actividad económica local.
El informe oficial detalla que los fondos volcados a la infraestructura provienen tanto de recursos provinciales como de gestiones ante el Gobierno nacional. Entre las obras financiadas con presupuesto propio se destaca la provincialización y reactivación del complejo habitacional Procrear II, que contempla en esta etapa la construcción de 572 viviendas sobre un total proyectado de 3.000.
A ello se suman la finalización de 2.500 casas en Manantial Sur y la ejecución de otras 1.800 soluciones habitacionales distribuidas en distintos puntos del territorio tucumano.
En materia vial, el Ministerio consignó avances significativos en la red primaria, con la ejecución de 160 kilómetros de pavimento nuevo —casi el 20% del total previsto—, además de más de 1.600 kilómetros de la red secundaria construidos entre 2024 y 2025. Dentro de este rubro sobresalen la rehabilitación de la ruta provincial 307 y el progreso de las obras sobre la ruta 357, en el tramo de acceso a la Ciudad Sagrada de Quilmes.
El balance también incluye políticas de fuerte contenido social, como la puesta en marcha del programa de Centros de Desarrollo Infantil, orientado a fortalecer la red de cuidados para niños de entre dos meses y cuatro años. En ese marco, se prevé la inauguración de cuatro CDI en Los Chañaritos, Cevil Redondo, Los Aguirre y Nueva Baviera, mientras continúan las obras en Alderetes, Simoca, Aguilares, San Andrés, Los Pocitos y en los barrios Sarmiento y 11 de Marzo de la capital.
En paralelo, el Gobierno provincial resaltó la concreción de proyectos de jurisdicción nacional que lograron mantenerse activos en Tucumán. Entre ellos figuran la remodelación integral del aeropuerto Benjamín Matienzo, impulsada por Aeropuertos Argentina con intervención del Orsna, que permitirá duplicar e incluso triplicar su capacidad operativa, y la ejecución de la doble terna El Bracho–Villa Quinteros, destinada a reforzar el servicio eléctrico en el Gran San Miguel de Tucumán.
A esto se deben adicionar los avances en la nueva cárcel de Benjamín Paz, cuya segunda etapa fue inaugurada en septiembre pasado.
De cara a 2026, el Ejecutivo provincial anticipó como hitos la adjudicación del acueducto de Vipos, la concesión de la Terminal de Ómnibus y la continuidad del plan de recuperación de la red vial primaria, con nuevas etapas de pavimentación.
Desde el sector privado, el presidente de la Cámara Tucumana de la Construcción, Jorge Garber, contrastó el escenario local con la situación nacional, a la que describió como “durísima”. En ese sentido, definió a Tucumán como “una isla” en materia de inversión pública y valoró la estrategia de diálogo del gobernador Jaldo con la Casa Rosada.
“El efecto multiplicador de la construcción se está notando: dinamiza la economía, genera movimiento comercial y sostiene el empleo”, afirmó, al tiempo que subrayó que la mayoría de las empresas del sector mantiene niveles de actividad y observa con expectativa las obras previstas para el próximo año.
Así, con una agenda de infraestructura activa y un volumen de inversión inusual en el contexto actual, Tucumán cerró 2025 posicionándose como una de las provincias que logró sostener la obra pública como herramienta de gestión y desarrollo, aun en un escenario nacional marcado por el ajuste.