Viernes 02 de Enero de 2026, 08:44
Donald Trump afirmó en una entrevista con The Wall Street Journal que consume diariamente 325 miligramos de aspirina, una dosis muy por encima de lo recomendado para adultos mayores, y explicó que lo hace como parte de su rutina para prevenir problemas cardíacos. El presidente de los Estados Unidos, de 79 años, mantiene esta pauta pese a sufrir una insuficiencia venosa crónica superficial, diagnosticada en julio, y a las advertencias de su equipo médico sobre los riesgos de la dosis alta.“Dicen que la aspirina es buena para diluir la sangre, y no quiero sangre espesa fluyendo por mi corazón. Quiero sangre fina fluyendo por mi corazón”, afirmó el mandatario.
El reconocido cardiólogo y genetista estadounidense Eric J. Topol, cuestionó la decisión de Trump.
En su cuenta de X, afirmó que “las personas mayores de 70 años no deberían tomar aspirina a ninguna dosis para prevención”, y citó evidencia de ensayos clínicos que muestran un aumento en el riesgo de mortalidad, sangrado grave y muertes por cáncer entre quienes mantienen este régimen.
El especialista recalcó que los estudios clínicos más sólidos evaluaron dosis bajas, de entre 75 y 81 miligramos diarios, nunca 325 miligramos como en el caso de Trump.
Según Topol, la recomendación de aspirina para prevención en adultos mayores “no tiene fundamento en la mejor evidencia disponible”.
La dosis recomendada de aspirina para adultos mayores que ya tuvieron un infarto o enfermedad cardiovascular es de 75 a 100 miligramos diarios, de acuerdo con Mayo Clinic, que advierte que dosis superiores aumentan el riesgo de sangrado grave.Además, según el NHS británico, la dosis habitual para prevención es de 75 mg al día, mientras que en la mayoría de los casos no se recomienda iniciar aspirina diaria en mayores de 60 o 70 años sin antecedentes cardíacos.
Por su parte, la Cleveland Clinic enfatiza que la “baby aspirin” de 81 mg es suficiente en prevención secundaria y coincide en desaconsejar el uso rutinario en personas mayores sin enfermedad cardíaca previa.
El equipo médico encabezado por el capitán de la Marina Sean Barbabella confirmó que Trump utiliza aspirina como prevención cardíaca. Además, toma rosuvastatina y ezetimiba para el control del colesterol, y usa una crema de mometasona para tratar una afección cutánea. En octubre, Trump se sometió a una tomografía computarizada para descartar problemas cardiovasculares, estudio que su médico informó como normal.
A pesar de las indicaciones para tratar la insuficiencia venosa crónica superficial con medias de compresión, Trump abandonó ese tratamiento por incomodidad. Tanto él como sus colaboradores atribuyen la mejoría de la hinchazón en las piernas a una mayor movilidad durante sus jornadas.
Riesgos de consumir altas dosis de aspirina en adultos mayores según los expertosEl médico deportólogo y cardiólogo Jorge Franchella afirmó en diálogo con Infobae: “La evidencia muestra que el daño supera cualquier posible beneficio, por lo que su uso diario sin indicación médica no se recomienda”.
Asimismo, la doctora Lorena Brocal, cardióloga integrante de la Federación Argentina de Cardiología, explicó a Infobae: “El uso de dosis diarias de aspirina aumenta el riesgo de hemorragias y de otras complicaciones. No solo por la dosis, sino por el tiempo de duración y por otros factores que vengan asociados”.
La Mayo Clinic advierte que, aunque la aspirina puede prevenir coágulos sanguíneos responsables de infartos y accidentes cerebrovasculares en personas con enfermedad cardiovascular, el uso prolongado y en dosis altas incrementa el riesgo de sangrado gastrointestinal, úlceras, hemorragias cerebrales y complicaciones renales.
El peligro se intensifica si la aspirina se combina con otros medicamentos anticoagulantes o antiinflamatorios.
Franchella agregó que “puede generar alteraciones renales y reacciones alérgicas”.
La doctora Brocal afirmó también que “las anemias o la anemia por pérdida crónica de pequeñas cantidades de sangre son los efectos adversos más comunes. En menor medida puede haber epistaxis y sangrado gingival“.
La aspirina no debe usarse en prevención primaria en mayores de 70 años, salvo indicación médica muy precisa. Cualquier cambio en el tratamiento debe realizarse bajo control profesional para evitar eventos adversos graves.
La salud de Trump es “excepcional” según los informes oficiales de la Casa Blanca, aunque quienes lo rodean han notado signos visibles de envejecimiento, somnolencia en actos públicos, fragilidad en la piel y dificultades auditivas. Trump niega tener problemas de audición y sostiene que duerme poco.
La portavoz de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, aseguró que estos episodios han sido esporádicos y que el presidente no requiere audífono.
Las organizaciones médicas más reconocidas destacan que la decisión de iniciar o mantener la terapia con aspirina debe individualizarse tras una evaluación médica completa, especialmente en adultos mayores. /Infobae