Viernes 02 de Enero de 2026, 13:45
Un futbolista tucumano quedó envuelto en un grave escándalo en Brasil tras una fiesta de Año Nuevo que terminó con una denuncia por agresión, intervención policial y una investigación judicial en curso. El episodio, que rápidamente tomó repercusión nacional e internacional, ocurrió durante la madrugada del 1° de enero en un exclusivo condominio de la ciudad de Eusébio, en la región metropolitana de Fortaleza.El hecho involucra a tres jugadores argentinos que militan en el Fortaleza Esporte Clube: el tucumano José “Tucu” Herrera, el defensor Eros Mancuso y el mediocampista Tomás Pochettino. Todos se encontraban reunidos junto a familiares y amigos celebrando el inicio de 2026 cuando se desató el conflicto.
Según la reconstrucción de medios brasileños, el conflicto se originó cuando un vecino del complejo residencial se presentó en la vivienda donde se realizaba la celebración para reclamar por el volumen de la música. De acuerdo con la denuncia presentada ante la Policía Civil de Ceará, la discusión verbal escaló rápidamente y derivó en una agresión física.
El denunciante aseguró haber sido golpeado y mordido en el rostro, motivo por el cual radicó una denuncia formal. El parte policial confirmó que se labró un acta por lesiones y amenazas, aunque hasta el momento no se informó la imputación formal de ninguno de los futbolistas involucrados.
El episodio generó un fuerte revuelo luego de que comenzaran a circular videos en redes sociales donde se observa la presencia policial en el lugar y a uno de los hombres con visibles signos de lesiones, lo que incrementó la tensión mediática en torno al caso.
La versión de los futbolistasDesde el entorno de los jugadores, la versión es completamente distinta. Eros Mancuso fue el único que habló públicamente y lo hizo a través de un comunicado en sus redes sociales. Allí aseguró que el vecino ingresó de manera violenta a la propiedad, profirió insultos, amenazó a los presentes y forzó una de las puertas del domicilio.
Según el futbolista, la intervención policial se produjo para evitar que la situación se descontrolara aún más y negó haber participado de una agresión deliberada. Además, afirmó que tanto él como sus acompañantes se encontraban en buen estado de salud y que realizaría la denuncia correspondiente para aclarar lo sucedido.