Viernes 02 de Enero de 2026, 19:06

El calor extremo pone en riesgo la salud de los gatos domésticos.
Las temperaturas que superan los 35? representan un desafío para el bienestar animal, ya que los felinos poseen una capacidad limitada para regular su temperatura corporal y pueden verse afectados por el golpe de calor.
La Comisión de Pequeños Animales del Colegio de Veterinarios de la Provincia de Buenos Aires (CVPBA) explicó en una nota reciente con Infobae qu
e los gatos regulan su temperatura corporal a través de mecanismos limitados, como la sudoración en almohadillas plantares y nariz, y el acicalamiento.De acuerdo con la veterinaria Carolina Chavez:
“Los gatos nunca deben jadear”, por lo que la presencia de jadeo indica una emergencia veterinaria. El pelaje, lejos de ser un problema, actúa como aislante y protege contra quemaduras solares.
Los factores de riesgo se amplifican en animales de edad avanzada, cachorros, gatos con enfermedades preexistentes o razas braquicéfalas como el persa.
Las condiciones ambientales, como la ausencia de agua fresca, la escasa ventilación, la exposición directa al sol y la permanencia en espacios cerrados, agravan la situación.Señales de alerta y síntomas de golpe de calor
El golpe de calor se manifiesta con síntomas que requieren atención inmediata. El Centro Veterinario Arakela de Madrid, enumeró entre las señales de alar
ma el jadeo excesivo, letargo, salivación, mucosas azuladas (cianosis), temblores, desorientación, vómitos y diarrea.La división de animales del gobierno porteño detalló que
la deshidratación, la falta de apetito, las convulsiones y la presencia de petequias también constituyen motivos de consulta urgente.
“En el golpe de calor, el tiempo es casi todo… la intervención profesional lo antes posible es esencial”, afirmó Marcelo Zysman en declaraciones a Infobae.
Acceso permanente a agua fresca
Garantizar que el gato disponga de agua limpia y fresca las 24 horas es una de las principales recomendaciones de los expertos. Se aconseja, según la Veterinaria Prada de España, cambiar el agua varias veces al día y, en jornadas de calor extremo, añadir cubos de hielo para mantener la temperatura baja.
Los especialistas sugieren disponer varios bebederos en diferentes espacios de la vivienda y recurrir a fuentes de agua en movimiento, ya que muchos gatos muestran preferencia por este tipo de dispositivos.
La comida húmeda también representa una fuente adicional de hidratación, mientras que los “heladitos” de caldo o agua en cubeteras pueden estimular el consumo de líquidos.
Entornos frescos y ventilados
Los expertos recomiendan que los gatos descansen en áreas frescas, ventiladas y alejadas del sol directo. El uso de ventiladores, aparatos de aire acondicionado o la apertura controlada de ventanas son opciones válidas, siempre que se adopten medidas de seguridad como la instalación de mosquiteras, para evitar accidentes.
La colocación de toallas húmedas en el suelo y la disposición de superficies frescas en los lugares de descanso habituales contribuyen a disminuir la temperatura corporal. Según la Clínica Veterinaria Zarpa, el cepillado regular permite eliminar el pelo muerto, favoreciendo la aireación y reduciendo la sensación térmica en el animal.
Control de la actividad física y exposición
La actividad física intensa debe evitarse durante las horas centrales del día. Se aconseja programar el juego o las actividades en horarios de menor temperatura, como el amanecer o el anochecer.
La Veterinaria Prada insistió en que el gato debe tener libertad para elegir zonas de sombra y no debe ser obligado a realizar ejercicio cuando el calor es elevado. Los especialistas también advierten sobre los riesgos de transportar gatos en vehículos sin ventilación o dejarlos en habitaciones sin circulación de aire, ya que la temperatura interna puede aumentar rápidamente. /
Infobae
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