Domingo 04 de Enero de 2026, 09:45

INVESTIGACION. Nicolás Maduro, su entorno y los líderes de sus fuerzas armadas, son investigados hace años en EEUU como líderes de organizaciones narco criminales.
Donald Trump tomó la decisión de avanzar militarmente contra Nicolás Maduro y bombardeó Venezuela. El objetivo de las fuerzas estadounidense era la detención del presidente venezolano, buscado por la Justicia de Nueva York como líder del Cartel de los Soles, una supuesta banda narcocriminal que tiene origen en la Fuerza Armada Nacional Bolivariana.
Mike LaSusa, subdirector de contenidos de Insight Crime, una fundación dedicada al estudio y a la investigación de amenazas para la seguridad nacional y la ciudadana en América Latina y el Caribe, define que el cartel “no es un grupo per se”. Para el especialista, se trata de “un sistema de corrupción generalizada” que comanda Maduro como presidente de Venezuela.
Otro ministro de jerarquía como Diosdado Cabello, titular de la cartera de Relaciones Interiores, Justicia y Paz de Venezuela, también está vinculado y sobre él pesa un pedido de captura por 50 millones de dólares. El mismo monto se ofreció por el presidente del país caribeño. Finalmente, las fuerzas armadas estadounidenses pudieron capturar al mandatario acusado por la Casa Blanca de ser “uno de los mayores narcotraficantes del mundo”.
Aunque nunca se pudo comprobar la existencia del cartel, las menciones iniciales del Cartel de los Soles se remontan a 1993. Según aquellos reportes, surgió mientras se desarmaba el poderoso cartel de Medellín en Colombia.
En primera instancia, los delincuentes estaban apuntados por contrabando de oro, coltán, piedras preciosas y otros minerales. Con el correr de los años, empezaron a aparecer directamente vinculados con la cocaína producida en países vecinos.
La primera vez que se utilizó el término "Cartel de los Soles" fue para investigar al jefe de la unidad anti narcóticos de brigada de Venezuela, Ramón Guillén Dávila, y su sucesor, Orlando Hernández Villegas.
Al ser parte de una fuerza de seguridad, su uniforme comprendía un sol como insignia y este prendedor originó el nombre. La Justicia de Venezuela anuló la investigación sobre Guillén y otros funcionarios de seguridad en 1998. Sin embargo, dos años antes, Guillén fue condenado en Miami por traficar cerca de 22 toneladas de cocaína entre 1987 y 1991, cuando cumplía un alto rol en la unidad antinarcóticos.
La investigación sobre ese caso también determinó la participación de generales de la Guardia Nacional, que llevan dos soles como emblemas, reforzando el nombre. Las tareas por las que se lo acusaron fueron por recibir sobornos para permitir el tráfico. No eran proveedores, tampoco productores, no formaban parte del engranaje de acopio.
A partir de 1999, con Hugo Chávez consolidado en el poder, el Cartel de los Soles se fortaleció, según sus principales investigadores. El expresidente venezolano retiró a los efectivos de la DEA y los narcotraficantes de países vecinos lo vieron como una oportunidad.
"Después de que comenzaron a inundar a Estados Unidos con cientos de toneladas de cocaína, muchos funcionarios del gobierno, desde la policía en las calles hasta la aviación militar, comenzaron a beneficiarse financieramente", señaló Raúl Benítez-Manaut, investigador del Centro de Investigaciones sobre América del Norte de la Unam. Además, enlazó al Cartel de los Soles con el Tren de Aragua, una megabanda narcocriminal venezolana originaria del estado homónimo.
Según investigadores, Venezuela llegó a ser el “puente” para el tráfico del 90 % de la cocaína que llega a Estados Unidos y Europa. Insight Crime, en uno de sus últimos reportes, indicó que las autoridades de la Fuerza Armada Bolivariana “asumieron roles más activos en el tráfico de droga” en los últimos años.
“No se trata de un grupo jerárquico o ideológico”, indicó Jeremy McDermott, codirector ejecutivo y cofundador de Insight Crime en CNN.
McDermott explicó que “el Cartel de los Soles no es una organización tradicional de drogas verticalmente organizada, sino una serie de células normalmente desconectadas, incorporada dentro de las fuerzas militares de Venezuela”.
Para el investigador de International Crisis Group con sede en Caracas, Phil Gunson, “el Cartel de los Soles, como tal, no existe. Es una expresión periodística creada para referirse a la implicación de las autoridades venezolanas en el narcotráfico”.
Gunson no descartó la participación de militares o funcionarios en el narcotráfico ya que “hay envíos de droga a través del río Orinoco y por vía aérea, mediante pistas de aterrizaje clandestinas, y vuelos desde Apure a Centroamérica. Todo esto no sería posible sin la implicación directa de las altas esferas”.
"En Colombia o en México, los grupos de narcotraficantes transportan las drogas ellos mismos, con sus propias cadenas de suministro y de transporte. En Venezuela existen grupos así, pero el régimen de Maduro no controla directamente el tráfico de drogas", contó LaSusa.
Benítez-Manaut analizó el comportamiento del Cartel de los Soles y su existencia: "Creo que no se puede decir que exista un general que sea el jefe de todos. Es un cartel de oficiales medios e intermedios que van variando, se van jubilando y van siendo sustituidos por otros militares que controlan rutas de acceso, puestos de entrada a Venezuela en la selva y puestos de salida en las costas. También manejan el acceso a aeropuertos pequeños, aeropuertos privados y se dice que hasta a aeropuertos militares".
Desde 2020, el Departamento de Justicia de Estados Unidos aceleró contra el supuesto Cartel de los Soles y acusó a Nicolás Maduro y otros funcionarios de formar parte. Según la presentación judicial y los documentos presentados, desde 1999, Nicolás Maduro; el ministro de Defensa, Vladimir Padrino López; el ministro del Interior, Diosdado Cabello; el exjefe de inteligencia militar de Venezuela, Hugo Carvajal; y el ex general chavista Clíver Alcalá fueron las figuras más importantes de esta banda narco.
Alcalá se entregó ese mismo año y colaboró con la Justicia de Estados Unidos, que lo condenó a 21 años de prisión. Mismo destino que Hugo “Pollo” Carvajal, que se declaró culpable el año anterior por tráfico de drogas y narcoterrorismo en Estados Unidos.
Carvajal fue mano derecha de Hugo Chávez, pero en 2017 se peleó con Nicolás Maduro tras acusarlo de asesinar a decenas de jóvenes en el marco de protestas sociales.
La Justicia de Estados Unidos aún no pudo probar ninguna de las acusaciones que pesan sobre Maduro o Cabello, pero eran los dos funcionarios de alto rango buscados. Con la detención del presidente de Venezuela, Cabello queda como el principal prófugo de la Justicia estadounidense.
En 2014, Leamsy Salazar, ex jefe de seguridad de Chávez y Cabello, salió de Venezuela ayudado por la DEA. Cuando pisó tierra estadounidense se despachó con un sinfín de acusaciones entre las que aseguraba que este último era el líder del Cartel de los Soles.
Desde Venezuela desmintieron a Salazar y aseguraron que todo formaba parte de una conspiración internacional. "Decidió salir de Venezuela para entregar su dignidad al imperialismo norteamericano", dijo Cabello hace más de 10 años en declaraciones a la radio BLU de Colombia.
El Tren de Aragua, pandilla nacida en 2014 en la cárcel de Tocorón, en Venezuela, es un peligroso grupo criminal que se ha extendido a al menos ocho países, entre los que se encuentra Argentina.
La banda fue fundada por cinco reclusos, dos de los cuales ya murieron. Los otros tres siguen teniendo las riendas del grupo. Ellos son Héctor Guerrero, alias El Niño Guerrero, que se fugó de esa prisión en septiembre del 2023; Johan José Romero, alias Joan Petrica, que fue visto en Brasil; y Larry Amaury Alvarez Núñez, alias Larry Changa, radicado en Chile en 2018 y hoy con paradero desconocido. El gran éxodo venezolano fue la llave para que este grupo extendiera sus garras por toda Sudamérica.
Las ramificaciones de la organización en Estados Unidos y la persecución penal en dicho país dieron como resultado cargos contra más de 70 miembros de la pandilla de origen venezolano, incluidos El Niño Guerrero y sus principales lugartenientes.
Los cargos presentados simultáneamente en los estados de Colorado, Nebraska, Nuevo México, Nueva York y Texas muestran toda clase de actividades criminales: desde desvalijar cajeros automáticos o distribuir drogas hasta secuestros y asesinatos, para lo cual los pandilleros utilizan armas pesadas e incluso explosivos. /La Capital
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