Miércoles 05 de Abril de 2017, 00:54
Atrás quedaron las épocas en las que vivía en un pequeño, aunque coqueto, departamento en el barrio de Las Cañitas. Tras confirmar su primer embarazo, Zaira Nara se instaló el año pasado en una lujosa mansión minimalista de Nordelta junto a su novio, el empresario turístico Jakob von Plessen. Cómo es la millonaria propiedad por dentro.
A diferencia de su hermana, quien optó por mudarse junto a su numerosa familia a un lujoso penthouse en Milán, Zaira y su novio prefirieron darle a su primera hija, Malaika, un gran jardín para poder jugar. Aunque todavía el cerco verde no creció lo suficiente, algunos árboles maduros visten el terreno que acompaña a la propiedad
La mansión tiene dos plantas y un marcado diseño minimalista, fiel al estilo impuesto por el reconocido arquitecto suizo Le Corbusier. La cocina es amplia y abierta, una barra la separa del comedor y del living, que tiene una espectacular vista a la inmensa pileta descubierta.
Los pisos son de cemento alisado y las terminaciones súper modernas.Aunque, claro, la morocha le dio calidez a los ambientes con una decoración bien campestre. Una colección de boleadoras rompen con el blanco de la pared del living, acompañada por una impactante mesa rústica de madera maciza.
¿El detalle chic del espacio? Un viejo caballito de calesita restaurado es la pieza central decorativa del living, uno de los ambientes preferidos por la modelo a la hora de realizar sus producciones de fotos caseras para agradecerles a las marcas que la visten.
Zaira y su novio en el primer cumpleaños de Malaika en la casa de Nordelta
A un costado del living y justo frente al ventanal que da a la galería techada en la que se encuentra la parrilla, Malaika tiene su rinconcito para jugar. Una mesa con cuatro sillas y una carpa estilo “indígena” completan el rincón de juegos de la pequeña, que el dos de abril cumplió su primer año y lo celebró en su casa.
Para mantener su figura, Zaira decidió instalar un moderno y súper equipado gimnasio en su hogar. Pesas, cinta y bici se imponen en su rutina diaria, que fusiona con una alimentación balanceada.
Grandes ventanales le dan luz a toda la casa, en especial a los ambientes de la planta alta, donde se encuentran los dormitorios. De hecho, el cuarto de su hija, con un estilo de decoración escandinavo, causó polémica. ¿El motivo? Cabezas de animales (de peluche) cazados en las paredes.
El dormitorio de la pareja cuenta con un vestidor y un sector especial con un doble escritorio. Además, el baño en suite ostenta un ventanal con vista al jardín que sorprende a cada visitante.
La bañadera, claro, tiene hidromasaje.Y, para evitar peleas por el espacio, la doble bacha del baño le permite a la modelo maquillarse y prepararse, sin que la presencia de su novio la incomode.