“Yo no escucho que te ahogues”: murió luego de que el servicio de emergencias ignoraran su pedido de auxilio

Jueves, 07 de Noviembre de 2019 14:38





El diálogo es realmente desgarrador e indignante. Un madre desesperada se comunica con el servicio de emergencias porque ve a su hijo "cambiando de color" y no puede respirar. Del otro lado atiende un médico que no le cree ni a la mujer ni al joven. El final es doloroso: Aitor García, de 23 años, muere por asfixia.

Ocurrió en Madrid, España, en enero de 2018. Pero este jueves se llevó a cabo una rueda de prensa organizada por la Asociación el Defensor del Paciente donde se escuchó la grabación de la primera llamada de Carmen Ruíz al SUMMA 112, servicio de emergencias de la capital española.

Una ambulancia del servicio Summa 112, en Madrid.

Apenas logró contactar al servicio por teléfono, la madre de Aitor escuchó:

-“Señora, páseme a su hijo al teléfono, pásemelo”.

-“¡Pero es que se está ahogando! ¿No le digo que se está ahogando?”.

-“Pásemelo. ¿Si estuviera en un hospital le tendría que atender un médico o no?”.

En ese momento Carmen, la madre, acercó el auricular a Aitor quien a duras penas pudo balbucear un helador “Me ahogoooo... No puedoooo...”.

-“Yo no te escucho que te ahogues. ¿Has estado nervioso o algo?”.

-“ Nooo...”.

- “A ver, pásame a tu mamá”.

Acto seguido, tras detallarle la situación vivida en el domicilio, incluida la pérdida de consciencia del hijo, el doctor al otro lado del teléfono concluyó:

-“Señora, su hijo no tiene nada. Respira perfectamente”.

Lo que vino después fue aún más desgarrador. El hombre detrás del teléfono dijo "hasta luego", entre otras palabras, y colgó, dejando a la madre de Aitor con las palabras en la boca. Casi inmediatamente, su hijo entra en paro cardiorrespiratorio.

Cuando van 23 minutos y otra llamada al 112 más tarde llega una ambulancia, el joven de 23 años ya tenía muerte cerebral, publica el diario El Mundo. Aitor fallece a los cuatro días. Por culpa no del tromboembolismo en sus pulmones, que le descubrieron luego, sino por la muerte cerebral generada en esos minutos sin riego, sostienen sus padres y su representante legal, Carlos Sardinero.

Aitor García, el joven que murió por asfixia en enero de 2018. (El Mundo)

Las familia contó luego que en la primera de las llamadas el operario que atendió le preguntó si había estado tomando algo y le dijo a la mamá que su hijo "está un poco tocado".

Además, reveló que les envió una ambulancia sin médico y que "ni tocaron al chico cuando llegaron, de mal que lo vieron".

Ocho minutos después de esa llamada, en el cuarto intento con el 112, otro médico del Summa activó todos los protocolos, incluida la Guardia Civil, primera en llegar al domicilio. Pero cuando llegó la UVI Móvil ya era tarde. "La médica nos dijo que el cerebro había estado demasiado tiempo sin riego", contó la madre.

"Nosotros no podemos estar seguros de que mi hijo se pudiera haber salvado, pero lo que seguro que se perdió fue la oportunidad de que viviera", dice hoy el padre.

Lo cierto es que la familia inició un reclamo por responsabilidad patrimonial de la Administración Pública frente al Servicio Madrileño de Salud (SERMAS), pero se está planteando recurrir a la vía penal después de haber recibido la semana pasada los audios de las cinco llamadas al 112 que fueron reclamados poco después de la muerte de Aitor.

El servicio Summa 112 de Madrid, acusado de negligencia por la muerte de Aitor García. (La Vanguardia)

Los padres reclaman 175.000 euros como indemnización por vía administrativa a la Comunidad, de quien depende el Summa 112, por la muerte de su hijo, un estudiante de Ingeniería del Automóvil que tenía un trombo sanguíneo que nadie supo ver en los pulmones.

Pero en realidad lo que buscan no es el dinero sino “que cambien los protocolos médicos, para que no vuelva a pasar algo así. A nuestro hijo no nos lo devuelve ya nadie”, han declarado al citado rotativo.

La conversación completa, publicada por El Mundo:

- Madre: Mire, es que se ha levantado el chico y se ha mareado al levantarse. Yo estaba en la cocina y le he sentido caerse - Médico: Sí - Madre: Y entonces un sudor enorme... Ahora se ha quedado más bien frío, pero con un sudor enorme.

- Médico: ¿Él está en tratamiento de algo?

- Madre: No, no.

- Médico: Ha tenido un síncope entonces.

- Madre: Y está como, como... Dice que no puede respirar.

- Médico: Vale. Pásemelo al teléfono, por favor.

- Madre: A quién: ¿al chico?

- Médico: Claro.

- Madre: No puedo, no puedo.

- Médico: Es que tiene que hablar con el médico. ¿No tiene un móvil, y la llamo yo?

- Madre: ¡Si él no puede, si él está en la...!

- Médico: Señora, si estuviera en el hospital ahora mismo un médico allí, ¿tendrá que hablar con él o no?

- Madre: Bueno, pero usted...

- Médico: Da igual que sea por teléfono o lo que sea, tiene que hablar con el médico.

- Madre: Él dice que no puede respirar y que...

- Médico: Bueno, ya, pero yo necesito evaluarlo. Señora, porque él puede necesitar una UVI, puede necesitar un ingreso hospitalario o puede necesitar un médico...

- Madre: Mira, que dice el médico que tienes que hablar con él, que a ver lo que te pasa...

- Médico: Dígame, qué te ocurre, cuéntame un poquito.

- Aitor: Me ahogoooo...

- Médico: Yo no te escucho que te ahogues. ¿Has estado nervioso o algo?

- Aitor: Noooo [sin poder vocalizar]...

- Médico: Entonces, ¿estás en tratamiento de alguna cosa?

- Aitor: No puedooo... Me ahogoooo...

- Médico: A ver, pásame a tu mamá.

- Aitor: No puedooo...

- Médico: Pásame a tu mamá.

- Madre: Mire usted como está.

- Médico: No, respira perfectamente. ¿Está a tratamiento psiquiátrico de algo?

- Madre: No, no, de nada [se oye de fondo a Aitor gritar: "Me ahogoooo, no puedoooo"].

- Médico: ¿De nada? ¿Ha tomado alguna d... Alguna...?

- Madre: No, mire, si ayer ni salió ni nada, estuvo aquí en casa metido todo el día...

- Médico: Bueno, irá un médico a verlo y tendrá lo que sea, no lo sé, pero ¿no puede ser que haya tomado algo?

- Madre: No, no...

- Médico: ¿Algún medicamento o algo?

- Madre: No.

- Médico: Pues respira perfectamente, ¿eh? Que respira perfectamente...

- Madre: Pues él dice que no puede respirar.

- Médico: Él dice lo que quiera, pero respira perfectamente porque habla perfectamente, ¿vale?

- Madre: Pues mire usted yo no sé lo que...

- Médico: Bueno, irá un médico a verlo, pero él sí respira...

- Madre: Yo no sé...

- Médico: Sí, respira. Venga. Hasta luego. Parece más bien que está tocado de algo. No sé. Vamos a ir a verlo. Venga, hasta ahora.


Fuente: https://www.clarin.com/viste/escucho-ahogues-muere-servicio-emergencias-ignora-auxilio-desesperante-madrid-espana_0_FQgVaxrm.html?fbclid=IwAR1Lks3ItaTYkbqxGv7u20GX_NniFdfH7m_9GAyef2NPG3NUP3AhevGe84M