Tenía que llegar nomás. Después de tanto buscarlo, Lionel Messi anotó su primer tanto en la Ligue 1. Ya había convertido por Champions, pero le faltaba romper la barrera en el campeonato francés. Y fue con un muy buen partido para el N ° 30 en el 3-1 al Nantes. Porque se entendió bien con los otros del tridente como Neymar y Mbappé, pero porque fue el hombre determinante para ganar el juego.
El PSG se había quedado con 10 jugadores por la expulsión de Keylor Navas, y el Nantes se lo empató. Ahí, Messi se hizo cargo. Primero con la fortuna de dar un pase fuerte, el defensor Dennis Appiah lo quiso evitar y el rebote se le metió al arquero para el 2-1. Y después, sí. El gol a lo Messi para liquidarlo y hacer que el Parque de los Príncipes festejara: encaró, se acomodó para la zurda y sacó el remate contra el palo derecho. Golazo.
Antes, el ex jugador del Barcelona se había mostrado enchufado y conectado con sus compañeros de ataque. Desde el vestuario, el PSG se puso en ventaja gracias al gol de Mbappé a los dos minutos de un primer tiempo que fue dominado de principio a fin por el local, convirtiendo al arquero rival en figura.
De hecho, Messi había tenido un mano a mano claro en el primer tiempo que Lafont se había encargado de tapar. Pero claro, la expulsión del 1 nacido en Costa Rica condicionó al equipo parisino, que vio cómo lo empataba Muani con una definición de taco. En aquel entonces, todo hacía pensar que el encuentro terminaría igualado. Pero claro, apareció Leo y lideró al PSG a una nueva victoria. /Olé