Milei apunta al cordobés Llaryora como uno de los gobernadores (son cinco) que hizo caer la Ley Ómnibus

Miércoles 07 de Febrero de 2024, 07:24

Entre los gobernadores "traidores" están Martin LLaryora (Córdoba, en la imagen), Carlos Sadir (Jujuy), Hugo Passalacqua (Misiones), Gustavo Sáenz (Salta) y Rolando Figueroa (Neuquén).



La falta de acuerdo con los gobernadores obligó al presidente Javier Milei a enviar a comisión al megraproyecto denominado “Ley Ómnibus”. 

Algunos ya la califican como una “ley muerta”.

Desde Israel tomó la decisión.

"Hay compromisos que no se cumplieron", indicó el jefe de La Libertad Avanza en Diputados, Oscar Zago, ofuscado por la decisión de los bloques dialoguistas, que según su interpretación quitaron apoyo cuando vieron que se comenzaban a caer uno por uno los artículos.

Todos los cañones apuntan al gobernador de Córdoba Martín Llaryora. 

Desde hace varios días, junto con otros mandatarios buscaban que el Impuesto PAIS, el que se paga cada ves que se compran dólares oficial, sea coparticipable. 

Milei se negó desde el inicio, ni quiso poner en discusión el tema, son fondos que quedan en las arcas nacionales.

Fuentes cercanas a Milei aseguran que “hubo traidores” y son mas específicos: son cinco gobernadores. 

Entre ellos están Martin LLaryora (Córdoba), Carlos Sadir (Jujuy), Hugo Passalacqua (Misiones), Gustavo Sáenz (Salta) y Rolando Figueroa (Neuquén). 

No mencionan a los mandatarios de Juntos por el Cambio, si siquiera a Maximiliano Pullaro quien junto al cordobés fueron los principales promotores de sacar de la ley el aumento de las retenciones, principalmente para las economías regionales.

Un día de locos

La decisión de tensar las negociaciones son propias del gobierno de Milei. Llayora les había adelantado la necesidad de contar con recursos que dejaron de enviar, buscaba algún horizonte para saber con cuanto dinero contará para su primer año de gobierno en la provincia. El recorte fue abrupto: sin fondos discrecionales, reducción de los envíos automáticos, reducción a la mínima expresión de los subsidios al transporte, sin obra pública. Córdoba junto a Santa Fe quisieron reunirse con Francos para coparticipar el Impuesto Pais, algo que desde Casa Rosada dijeron que no.

Guitierrez y Aresca son simplemente dos legisladores, pero dentro del bloque que conduce Miguel Ángel Pichetto eran voces que se sumaban a los disidentes y ponían en pausa el acompañamiento a la Nación. Ya en la votación en general de la “Ley de Bases” no contaron con la aprobación de los socialistas y de Natalia de La Sota. Ahora, en lo particular también perdían adeptos y Pichetto poder de negociación.

En un operativo de doble seducción, los “Caputos” accionaron tratando de convencer al cordobés. Por un lado, convocaron a los diputados de Hacemos Coalición Federal a una reunión con Menem y Santiago Caputo en el Congreso. Querían explicaciones porque no acompañaban la Reforma del Estado, principalmente la intervención de las empresas públicas.

El jefe de Bloque quiso ir a un cuarto intermedio buscando tiempo para volver a negociar. Pero el enviado de Milei aseguró que la Ley salía como estaba, sin negociaciones o no sale.

Por otro, Luis “toto” Caputo, el ministro de Economía levantó el teléfono para hablar directamente con el gobernador. Como adelantó Gabriela Origilia en La Nación el economista le prometió a Llaryora que los fondos aparecerán en el próximo paquete fiscal que se enviará al Congreso. Pero que deje de meter mano en la Ley Ómnibus. Allí estará gran parte de los 3.000 millones de pesos que desapareció de las arcas mediterráneas. Llaryora, que siempre pide más, exigió resolver el rojo de la Caja de Jubilaciones de la provincia y que se pague la deuda. Veremos.

Esta noche, pasadas las 10, el gobernador Cordobés se expresó en X: "Argentina necesita la ley, por lo que debe continuar su tratamiento a través del diálogo, el consenso y el respeto mutuo".

Cómo sigue ahora el debate

Después de más de 30 horas de intensos debates y la aprobación en general del proyecto de la "Ley de Bases", el Gobierno se ve obligado a reiniciar la discusión desde cero, siguiendo lo estipulado por el reglamento de la Cámara baja. Esta medida está respaldada por el artículo 155 del cuerpo legislativo, el cual establece que si un proyecto que ha sido aprobado en general, o en general y parcialmente en particular, es remitido nuevamente a comisión, "se le someterá al trámite ordinario como si no hubiese recibido sanción alguna".

No obstante, el presidente adelantó que seguirá adelante con su agenda gubernamental "con o sin el respaldo de la clase política que ha llevado a nuestro país a la ruina". Estas declaraciones fueron hechas durante su visita a Israel, en el inicio de una gira que también lo llevará a Roma, Italia, donde tiene previsto reunirse con el Papa Francisco. /Perfil