Fuerte caída de las ventas en los kioscos: tratan de sobrevivir con ofertas y promociones

Martes 04 de Junio de 2024, 07:49

Los kiosqueros tuvieron que “salir a buscar a los clientes”.



La realidad económica actual está marcada por una caída generalizada de las ventas. Ya sea de un artículo de consumo inmediato o durable, imprescindible o de lujo. Desde la leche hasta los autos están afectados por una fuerte retracción de la demanda.

La recesión golpea con mayor dureza al sector de las pequeñas y medianas empresas, donde siete de cada diez compañías informan desplome del consumo. Además, estiman que la crisis se profundizará en los próximos 12 meses. Los datos surgieron de una reciente encuesta realizada por Industriales Pymes Argentinos (IPA) entre sus asociados.

El 31% de las pymes consultadas definió como “muy mala” a su situación, mientras que otro 38% la calificó como “mala”. Estos porcentajes redondean casi un 70% de una coyuntura grave.

Y el sector comercial también cruje. 

Un relevamiento efectuado en abril pasado por la Cámara Argentina de Comercio y Servicios (CAC) registró un retroceso del 4,5% interanual en el consumo para ese mes.

“Al igual que en marzo (último), las elevadas tasas de inflación impactaron fuertemente en la capacidad de compra de las personas. El dato de abril de 2024 presentó la mayor caída en la serie del Índice de Precios al Consumidor (IPC) que elabora la CAC, lo cual implicó una profundización de la pérdida real de poder adquisitivo de los individuos”, se detalló en un informe.

Caída de hasta un 30% en la venta de los kioscos y cierres de locales

El sabor amargo de la recesión se siente también en los kioscos. Así se comprobó con comerciantes del rubro del Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA).

“Tuve una caída de ventas de enero último a esta parte de entre el 20% y el 30%”, contó a este medio Claudio Páez, dueño de un kiosco situado en la avenida Rivadavia 4035, del barrio porteño de Almagro. Y añadió: “Se cayó a pedazos. La situación es un desastre”.

Néstor Palacios, vicepresidente de la Unión de Kiosqueros de la República Argentina (UKRA) y propietario de un comercio del rubro ubicado en el partido bonaerense de Esteban Echeverría, por su parte, coincidió e incluso dijo que la retracción en algunos casos llega al 30%.

“La caída de las ventas en los kioscos a nivel nacional en lo que va del año está entre un 20 y un 30%. Depende de dónde esté ubicado el kiosco. Si está en el casco urbano, en el centro de la ciudad, le bajó la venta un 30% porque los clientes son personas que van a trabajar al centro y, en su gran mayoría, son empleados administrativos municipales, provinciales o nacionales”, explicó Palacios.

El vicepresidente de la UKRA sostuvo que “esos trabajadores no están llegando a fin de mes” y agregó: “El impacto de las tarifas de luz y el transporte los afectó en la economía personal”.

Palacios aseguró que esa realidad también golpea con fuerza a los comercios del rubro. “Estamos viendo las estadísticas con cierres de kioscos”, alertó.

Argumentó que los locales más comprometidos “recibieron boletas de luz de $400.000 y, en el sur del país, las tarifas llegan a $1.000.000”.

Promociones y viandas para oficinas, en busca de revertir la fuerte caída de ventas

“Tuve que salir a buscar a los clientes. Nunca en mis 32 años de kiosquero había tenido la necesidad de hacerlo", resaltó a su turno Páez.

El comerciante de Almagro añadió en ese sentido que tomó contacto con los colegios Pío IX y Don Bosco para comunicar a sus alumnos ofertas y promociones.

“Resignando rentabilidad, ofrezco a los chicos una ‘promo’ de superpancho. Por ejemplo, si compran por separado una gaseosa de primera marca y un pancho, les sale $2.500. Pero, si adquieren esos dos productos mediante la ‘promo’, les cuesta $2.000”, ejemplificó.

Además, dijo que un chocolate en barra de 100 gramos para taza de primera marca cuesta $3.200, pero una variante de segunda, que tiene en oferta, se puede llevar por $1.100. Asimismo, especificó que vende seis alfajores por $2.000.

El comerciante expresó que tres empanadas y una gaseosa salen $4.500 adquiridas por separado y, en una de sus promociones, cuestan $3.500. “La gente dejó de comprar marca, sólo compra precio”, concluyó.

Palacios, por su lado, coincidió y detalló en ese sentido que los kiosqueros, “con esta crisis de consumo interno de nuestro país, están aplicando promociones para el personal administrativo con productos de alimentación como sándwiches y otros panificados”.

Y sostuvo: “En algunos casos están haciendo viandas para las oficinas, los colegios y las iglesias. Se está trabajando mucho en los kiosco lo que es la alimentación, no tanto así lo que son golosinas”.  /BAE Negocios